El pueblo leonés que quiere ser gallego precisa una ley orgánica por mayoría absoluta en Cortes

Juan María Capeáns Garrido
Juan Capeáns SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Imagen de Fuente de Oliva, donde hay cinco casas, y el monte del fondo ya es Galicia
Imagen de Fuente de Oliva, donde hay cinco casas, y el monte del fondo ya es Galicia FERNANDO CEREZALES

Los cambios de límites provinciales debe aprobarlos Madrid

17 nov 2020 . Actualizado a las 17:53 h.

La Constitución ha acudido al rescate diplomático de la Xunta, que se remite a su artículo 141 para eludir cualquier pronunciamiento sobre el conflicto de lindes administrativos que ha planteado la localidad leonesa de Fuente de Oliva, que quiere abandonar el municipio de Balboa y la comunidad de Castilla y León para incorporarse al Concello de Cervantes y, por tanto, a Galicia. Según la Carta Magna, «cualquier alteración de los límites provinciales habrá de ser aprobada por las Cortes Generales mediante ley orgánica», lo que implica una mayoría absoluta que se cobra muy cara en estos tiempos.

Pero esa solo sería la coronación de un largo y complejo proceso con el que han amagado sin dar otras aldeas y hasta municipios enteros incómodos en su encaje local, provincial o autonómico, movidos siempre por una sensación de abandono por parte de las autoridades que se retroalimenta por su situación geográfica, siempre perimetral con respecto a los centros de poder. De hecho, la pequeña aldea ubicada a 1.200 metros de altura está a una hora escasa de la capital lucense y a dos largas de Santiago, mientras que León y Valladolid están a casi dos y tres horas, respectivamente. De ese tiempo de distancia en coche, una parte hay que dedicarla a recorrer el camino sin asfaltar «triturado con baches, grietas y barrizales, maleza superando las cunetas y árboles caídos», tal como describe Fernando Cerezales en su misiva, que llegó a San Caetano hace unos días, probablemente con más retraso del ordinario, porque la falta de servicios básicos es otro lastre de una aldea ejemplar para explicar el fenómeno de la España despoblada.

Y de eso va la reclamación auspiciada por el pedáneo de Fuente de Oliva, uno de los lugares bercianos en los que se habla gallego, que ha planteado formalmente la solicitud para integrarse en Galicia a las autoridades locales, provinciales y a las respectivas consejerías autonómicas. Pero es al Gobierno de España al que deben seducir, porque cualquier movimiento de marcos provinciales acaba siempre en Madrid, incluso antes de la redacción de la ley orgánica, porque si no hay mayoría en el pleno municipal los promotores podrían forzar la decisión a través de un referendo entre los vecinos del municipio (290), lo que también precisaría el visto bueno del Ejecutivo central, además de la supervisión de los consejos consultivos de ambas comunidades.