El parador de Muxía, la gran promesa del Prestige, capea el temporal del covid-19

Patricia Blanco
Patricia blanco CARBALLO / LA VOZ

GALICIA

Vistas desde el Parador de Muxía
Vistas desde el Parador de Muxía Ana García

Abrió 17 años después de anunciarse; el lleno total se ha frenado por la pandemia

14 nov 2020 . Actualizado a las 18:14 h.

Hubo que esperar 17 años para ver convertida en realidad la gran promesa para la Costa da Morte tras el desastre ecológico del Prestige, tragedia de la que esta semana se cumplen 18 años. El Parador Costa da Morte, en Lourido (Muxía), abrió sus puertas el pasado 25 de junio, sumando a todas las vicisitudes anteriores la declaración de un estado de alarma a causa del covid-19 justo unos días antes de la fecha de apertura inicial, que iba a ser el 4 de abril.

Funcionando solo con turismo nacional, el alojamiento inició su andadura en junio con un lleno absoluto y las mejores previsiones para el verano, superando las expectativas. Esos cálculos se cumplieron y el estío fue «magnífico». «Prácticamente de completo total», dice el director del complejo, el fisterrán Julio César Castro Marcote. Habla de un 100 % en julio y agosto, y hasta de un 98 % en septiembre. No obstante, de ahí en adelante, el coronavirus ha tenido un fuerte impacto en el parador.

«Se estivésemos nunha situación normal, seguirían aquelas boísimas previsións, pero cos confinamentos e peches perimetrais, primeiro de Madrid e logo das cidades galegas, esas previsións caeron a menos da metade», apunta Castro. Da cifras: empezaron octubre con un 85 % de ocupación, y acabaron con un 43 %; noviembre lo iniciaron con algo más de un 60 % y están ahora en menos de un 30 %. Más de 900 habitaciones canceladas en el pasado mes y unas 500 este. Para diciembre las reservas rondan en estos momentos el 40 %, pero el director del parador cree que, si la situación no cambia, si los cierres se mantienen, acabará pasando lo mismo. Explica que trabajan con un porcentaje muy alto de clientes madrileños: en los meses de julio a septiembre fueron el 49 %, frente al 23 % de gallegos. De momento, por la situación sanitaria, no han podido trabajar con extranjeros, aunque le consta el interés de muchos turoperadores por iniciar estas estancias en cuanto sea posible.