Miles de gallegos dependen del coche particular para ir al trabajo

Los polígonos carecen de transporte público o cuentan con pocas frecuencias


redacción / la voz

Un vecino que viva cerca de la Puerta del Sol, en Madrid, dispone de varias líneas de metro, cercanías y bus urbano para cruzar la ciudad al norte y llegar a Las Tablas, donde se asientan las sedes de varias multinacionales. El coche particular, en este ejemplo, ni se contempla: solo supone un mayor gasto de tiempo y dinero. En Galicia apenas queda otra alternativa para cambiar de concello. El mayor intercambio de población diario entre municipios se da entre Narón y Ferrol, una conurbación sin división clara que se vertebra, en el primer caso, alrededor de la Carretera de Castilla. Muy cerca vive Pilar, que cada mañana conduce al barrio ferrolano de Caranza para ir a trabajar. «Tendría que hacer varias combinaciones y no me coinciden los horarios. Si hago todos los enlaces, llego antes andando», lamenta esta naronesa, con solo un bus cada hora dejándola cerca de su lugar de trabajo.

El análisis de los datos diarios de movilidad que el Ministerio de Transportes publica a partir del rastreo de líneas de telefonía móvil indica que unas 40.000 personas, en una jornada laboral previa a las actuales restricciones, se mueven entre Narón y Ferrol. Las líneas del bus transcurren entre ambas ciudades y también Neda, si bien el vehículo propio sigue siendo la principal opción para desplazarse al trabajo.

Para Carlos Cristóbal Pinto, ingeniero de caminos y experto en transporte público y movilidad sostenible, el modelo de transporte metropolitano en Galicia «es lo habitual en el resto de España». Identifica algunas excepciones, como las redes de las grandes ciudades o Pamplona, donde la autoridad de transportes cubre toda la comarca. Y, sin embargo, por la configuración de las ciudades gallegas, considera que urge crear autoridades de transporte de ámbito metropolitano, especialmente en el caso de A Coruña.

Sin conexión pública a Inditex

La ciudad herculina es la más pequeña de Galicia, con unos 38 kilómetros cuadrados, tantos como Esgos, en Ourense, o Cangas. En las últimas décadas, el censo de la urbe se congeló mientras se disparaba en los municipios de su entorno. Así, cuatro de cada diez vecinos de Culleredo nacieron en A Coruña, según datos del Instituto Galego de Estatística. A la par de la población creció el tejido industrial de estos ayuntamientos. Arteixo alberga Sabón, donde tiene sede el gigante Inditex. A pesar de que muchos de sus trabajadores residen en A Coruña u Oleiros, no hay un autobús público que les deje junto a las instalaciones. «El caso de Arteixo es el paradigma, por el reconocimiento mundial que tiene Inditex. Es inexplicable no se progresase en una junta de transporte metropolitano», apunta Cristóbal Pinto.

«Llevamos años con estas cuestiones de movilidad. Hicimos un estudio y las conclusiones son un poco descorazonadoras», advierte Marta Marzoa, gerente del polígono de Sabón. El análisis puso negro sobre blanco que la zona «no tiene buena conexión porque no hay conectividad metropolitana» y que Sabón se asienta en un «territorio complejo». A las decenas de empresas no solo llegan vecinos de Arteixo y A Coruña, sino también de Carballo, Betanzos, Culleredo o A Laracha. «No es lo mismo que en Ourense con San Cibrao porque la mayoría se desplazan solo allí», añade. Otra de las dificultades para el transporte público en la zona es el desafío de batir al coche privado. En Sabón «no hay problemas para aparcar», ya que todas las empresas cuentan con plazas en su recinto.

Retenciones en el Polígono de Sabón
Retenciones en el Polígono de Sabón

Y en el polígono de Mos, uno de los concellos con mayor intercambio de población diario con Vigo, ocurre lo mismo. No hay un transporte público directo, sino que habría que llegar al municipio, tomar un bus urbano y caminar unos minutos hasta llegar a él.

Un enlace cada hora al polígono

En el área de Santiago, Ames ha triplicado su población en los últimos treinta años con dos grandes núcleos urbanos, Bertamiráns y Milladoiro. En este último se asienta el polígono de Novo Milladoiro, al que cientos de trabajadores acuden cada día desde la capital gallega. A diferencia del caso de Sabón, este centro empresarial sí dispone de un autobús que conecta con la ciudad, si bien lo hace cada sesenta minutos. «A maioría é xente que ven de fóra. Conseguimos este servizo, pero aínda non está funcionando», dice el alcalde de Ames, José Manuel Miñones, que apunta a la incertidumbre generada por la pandemia.

El regidor socialista presentó alegaciones al plan de transporte metropolitano de la Xunta para aumentar las frecuencias del bus, en un contexto en el que las restricciones por la pandemia obligan a reducirlas. «Sen servizo nocturno a partir das dez, os traballadores e estudantes teñen que facer uso do coche. Agora, coas novas liñas, o que nos trasladan e que se van adxudicar novos horarios pola noite e mañá. Mesmo as fins de semana», añade Miñones. El alcalde basa estas peticiones en los datos de las paradas de Milladoiro a Santiago, con una frecuencia de quince minutos, y que considera «unha das liñas máis rentables de España».

Una de las calles del polígono de Novo Milladoiro
Una de las calles del polígono de Novo Milladoiro

Lo mismo el alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, aunque más prudente por el déficit que arrastran las compañías de transporte. Hace un par de años que una línea del bus urbano coruñés llegó al núcleo limítrofe de Meicende, donde el registro de viajeros es «extraordinario». Calvelo asegura que «muchos, en vez de llevar el coche a A Coruña y pagar el párking, cogen el bus y conectan allí hacia otras zonas».

Menos buses de empresa

A partir del confinamiento, el servicio de buses que las empresas ofrecían a los empleados redujeron sus frecuencias y capacidad. «Estamos viendo que tienen pocos usuarios», afirma Marta Marzoa. No solo por precaución ante posibles contagios, sino «porque a la gente no le compensa que les dejen lejos de casa o no hacer actividades de camino, como ir al gimnasio o dejar a los niños en el colegio».

Una de las opciones que manejan la asociación de empresarios de Sabón y el Concello de Arteixo es estudiar la viabilidad de un modelo similar al de Inditex, con unas treinta líneas de buses, que conecte el polígono con todos los ayuntamientos de la zona para los trabajadores.

El covid golpea al transporte público: «Es como dar un paso adelante y dos atrás»

Carlos Calvelo advierte de que «son malos tiempos para el transporte público». Como vicepresidente de la comisión de transportes de la Femp, pide a las administraciones que potencien el transporte, pero que «deberán hacer equilibrios» ante un déficit que «va a ser brutal». El regidor popular reconoce que aún hay gente con «miedo a coger el bus». Arteixo hizo una inversión de 400.000 euros para vertebrar las líneas interurbanas y parroquiales, que ahora deben reducirse al 50 %. «Es como dar un paso para delante y dos para atrás», dice sobre las constantes restricciones a las que obliga la pandemia. En Ames, a pesar de que el transporte metropolitano es gestionado por la Xunta, las quejas de los vecinos van en la dirección de pedir más líneas y frecuencias, pero también mayor seguridad en el transporte.

«Con la pandemia, se estigmatizó un poco el transporte público, cuando en muchos países se ha constatado que no es una vía por la que se canaliza el virus, siempre y cuando haya medidas de prevención», recuerda Cristóbal Pinto. El experto defiende que se refuercen los servicios, pero admite que «la situación actual no está para grandes cambios». Considera que el objetivo pasa ahora por mantener la oferta e invertir en las líneas con mayor demanda, mejorar la prevención dentro de los vehículos y facilitar aplicaciones móviles que informen sobre los horarios de los transportes y sus aforos, para evitar así aglomeraciones.

Convenio antes de enero

La Consellería de Infraestructuras e Mobilidade espera cerrar antes de final de año los convenios de transporte metropolitano con las áreas de A Coruña, Lugo, Vigo, Ferrol y Santiago, tras las reuniones de las comisiones de seguimiento en septiembre. Los concellos trabajan en la aprobación de estos planes para que, una vez firmados, entren en vigor a partir de enero.

Bus metropolitano a Milladoiro, en Santiago
Bus metropolitano a Milladoiro, en Santiago

El pasado día 4, la junta del Gobierno local de A Coruña dio luz verde al convenio con la Xunta y los ayuntamiento de la comarca para el desarrollo del transporte metropolitano, que permitirá a los buses urbanos traspasar los límites del término municipal. En el plan de Santiago, donde se integran 18 concellos, la Xunta estima que el uso del autobús metropolitano se incrementó en un 62 % a lo largo de la década. Entre las mejoras para el nuevo convenio está el refuerzo de frecuencias al polígono de Novo Milladoiro.

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