La Xunta apura el diseño de unas cuentas centradas en la recuperación económica

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez, y Feijoo, en Santiago
El conselleiro de Facenda, Valeriano Martínez, y Feijoo, en Santiago Paco Rodríguez

Busca frenar el efecto del covid en empresas y hogares e impulsar el Xacobeo

12 oct 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia ha pisado el acelerador para tener preparadas cuanto antes sus cuentas para el 2021. Lo ha hecho después de que, con un retraso de más de dos meses, el pasado lunes se reuniera el pleno del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) en el que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, avanzó a las comunidades la suspensión de las reglas fiscales durante el 2021, el blindaje de los recursos con los que han contado este año los distintos gobiernos autonómicos, además de recomendarles un déficit de referencia para ese año del 2,2 % del PIB. De esa cifra, el Estado cubrirá la mitad, lo que se materializará, según Colpisa, en la transferencia de 13.486 millones de euros a las comunidades.

Con esas cartas sobre la mesa, la Consellería de Facenda puede comenzar ahora a articular la orden que regulará las reglas para hilvanar unos presupuestos que, como avanzó el departamento que dirige Valeriano Martínez en un comunicado, «priorizaran a recuperación económica, o emprego e o reforzo dos servizos públicos», además de mitigar los efectos causados por el coronavirus en el tejido productivo y los hogares. Todo sin olvidar el impulso de un Xacobeo clave para reactivar el turismo en la comunidad.

Una prórroga

Pero aunque la orden saldrá publicada en los próximos días, lo más probable es que las cuentas gallegas no lleguen a tiempo para entrar en vigor a principios de año, como ya había avanzado hace unos días el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo. De hecho, fue él mismo quien en los últimos días de septiembre ya advirtió de que el bloqueo de los Presupuestos Generales del Estado en Madrid estaba «contaxiando» a Galicia. A esa circunstancia habría que sumar las consecuencias que tradicionalmente dejan los procesos electorales en los calendarios de elaboración de las cuentas públicas de la Xunta.