Una investidura convertida en una larga sesión de control de la gestión del covid

El debate tocó con luces cortas el contraste entre los modelos de país


santiago / la voz

Era previsible que el cuarto debate de investidura de Feijoo, donde el candidato acostumbra a presentar un programa de gobierno para la legislatura y a contrastarlo con la oposición, no iba a salir indemne del tiempo político marcado por el covid-19. Lo que era menos previsible es que el debate en torno a la pandemia y sus efectos se comiera todo el espacio, hasta el punto de transformar un pleno que debería abordar con luces largas el camino que se dispone a recorrer Galicia en los próximos cuatro años en una sesión de control sobre la gestión de la pandemia, algo más larga de lo habitual.

el contenido

Todo orientado a rendir cuentas sobre el covid. Tanto la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, como el líder del PSdeG, Gonzalo Caballero, iniciaron ayer sus intervenciones aludiendo a la pandemia y pidiendo explicaciones sobre su gestión, lo que ocupó en torno al 70 % del tiempo de sus intervenciones. Y Feijoo empezó replicando en consonancia, dando el último parte sobre el número de hospitalizados e infectados por el virus, como si el formato de la investidura fuera una rueda de prensa del conselleiro de Sanidade o de Fernando Simón y no un debate sobre los desafíos de Galicia para los próximos años.

las ausencias

Infraestructuras y financiación, en segundo plano. Hace solo un año, la política gallega discutía profusamente sobre dos asuntos: la reclamación de una financiación autonómica suficiente, así como del pago de la deuda que el Estado tiene contraída con Galicia, y sobre las infraestructuras, especialmente del traspaso de la autopista AP-9 y del nuevo retraso del AVE a Galicia. El propio Feijoo llamó ayer la atención sobre que incluso el Bloque dejara de hablar del rescate de la vía, pues ahora pone el acento en el rescate de Alcoa o de las residencias de mayores.

modelo de país

Hacer lo que se pueda para afrontar la crisis. Cuando Feijoo acudió a su primera sesión de investidura, en el 2009, lo hizo en medio de la crisis económica más grave de la democracia y exhibiendo un programa de reformas y de austeridad en el gasto público que contenía 174 propuestas, 104 económicas y otras 30 de reforma administrativa. A esta investidura le faltó algo parecido, las recetas para la Galicia del año 2024. No las aportó, salvo parcialmente, el ya presidente de la Xunta, como tampoco la oposición. Así que frente al covid se hará lo que se pueda.

diálogo político

El tripartidismo, la vía para recuperar las formas. Uno de los aspectos más novedosos que trae la nueva legislatura es el regreso al tripartidismo parlamentario (PP, BNG y PSdeG) tras la desaparición de escena de las mareas, que durante años dinamitaron el diálogo transversal entre partidos. Es muy llamativo que tanto Feijoo como Pontón y Caballero mostraran su plena disposición a llegar a acuerdos de país sobre materias concretas. Está por ver si acaba cuajando en algo, el tiempo lo dirá, pero al menos es una vía para recuperar las formas y el respeto.

Una investidura deslucida por las restricciones del covid y la ausencia de público

Más de la mitad de los 60 sillas habilitadas para los invitados no llegaron a ocuparse, y la cafetería del Parlamento permaneció con la barra clausurada

Domingos Sampedro

La cafetería del Parlamento gallego es, tras el hemiciclo y sus bambalinas, el otro punto neurálgico de la actividad que se desarrolla en el pazo de O Hórreo, su segundo pulmón, el espacio donde los diputados lo mismo conspiran que conversan de forma distendida por encima de siglas. Este jueves, en cambio, se mostraba como un lugar desangelado, con la barra clausurada por las restricciones del covid-19 impuestas en todo Santiago. Pocos asomaron la cabeza. Las sala habilitada para seguir la sesión de investidura mostraba un aspecto similar: más de la mitad de las sesenta sillas dispuestas cumpliendo la distancia social se quedaron desiertas.

Solo 33 personas, la mayoría cargos vinculados a los partidos políticos, solicitaron este jueves acudir como invitados a la sesión en la que Alberto Núñez Feijoo ha salido investido por cuarta vez como presidente de la Xunta. Y algunos ni siquiera acudieron, pues se borraron a última hora.

Invitados en el año 2017, cuando se podía ir a la tribuna
Invitados en el año 2017, cuando se podía ir a la tribuna

Por la sala de seguimiento del pleno pasaron, en diferentes momentos de las jornada, cargos del BNG como el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores; su portavoz en Bruselas, Ana Miranda; o la vicepresidenta de la Diputación de A Coruña, Goretti Sanmartín, que siguieron a través del plasma la intervención de la portavoz nacional de la organización, Ana Pontón.

La expresidenta de la Cámara, Pilar Rojo, y exdiputados del PP como Cristina Romero o Gonzalo Trenor desfilaron por la sala para ver la intervención de Feijoo, al igual que representantes populares en las Cortes como Jesús Vázquez Abad o Jaime de Olano. El PSdeG también acreditó invitados, pero algunos de ellos no hicieron acto de presencia. Nada que ver con la tribuna de invitados llena que se pudo ver en otras ocasiones. 

La cafetería del Parlamento gallego permanece cerrada
La cafetería del Parlamento gallego permanece cerrada

Al fin y al cabo, seguir la sesión plenaria en el Parlamento a través de un monitor es casi lo mismo que verla desde casa o desde cualquier otro lugar. Lo dicho, la pandemia dejó el pleno de investidura sin puesta de largo ni copas para celebrarla. Todo un preludio de lo que le aguarda a Feijoo el sábado en el acto de toma de posesión, que también sufrirá restricciones de público y renunciará a las gaitas y al baño de masas de la plaza del Obradoiro.

Feijoo ante su cuarto mandato: «Traballarei para poder dicirlles aos galegos que a pandemia acabou»

Juan Capeáns
Feijoo, tras ser proclamado presidente por el Parlamento de Galicia
Feijoo, tras ser proclamado presidente por el Parlamento de Galicia

El ya presidente electo logra el mayor apoyo desde el 2009, pero solo con el aval de los diputados del PPdeG

La segunda sesión de investidura en el Parlamento de Galicia sirvió para confirmar a Alberto Núñez Feijoo como presidente de la Xunta con todas las de la ley y por cuarta ocasión consecutiva. La mayoría ampliada del PPdeG, con 42 diputados, sumó de sobra ante los 19 escaños del BNG y los 14 del PSOE, que votaron en contra y dejaron claro que tienen diagnósticos muy distintos a los que defienden los populares, con los que, sin embargo, ven posibilidades de entendimiento para los dos grandes y urgentes problemas de Galicia. Y estos no son otros que la superación de la pandemia y la reactivación socioeconómica «sen deixar a ninguén atrás».

Seguir leyendo

 

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Una investidura convertida en una larga sesión de control de la gestión del covid