¿Corre peligro la gobernabilidad de la tercera ciudad de Galicia?

El cisma en el partido de Jácome amenaza la estabilidad de su gobierno

Jácome, a la derecha, junto a uno de sus asesores
Jácome, a la derecha, junto a uno de sus asesores

ourense / la voz

Una sentencia del Tribunal Constitucional tumbó en el año 2017 parte de la llamada ley antitransfuguismo. Quedó anulado el precepto que exigía una mayoría reforzada para que las mociones de censura se viesen dificultadas cuando estas eran apoyadas por tránsfugas que no formasen parte del gobierno municipal. Por eso se activaron las recientes operaciones de Castrelo de Miño y Viana do Bolo, porque los exediles del PSOE no formaban parte del gobierno del BNG en esos municipios (solo habían apoyado la investidura). Sin embargo, sigue en vigor la disposición que sí exige más apoyos cuando entre los firmantes hay ediles que estaban en el grupo del alcalde.

Ese es el caso en el que se encontrarían los concejales críticos de Democracia Ourensana si quisiesen impulsar una moción de censura contra el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome. Los díscolos eran cinco, pero uno de ellos anunció ayer su dimisión y quien debería sustituirlo al correr la lista es Telmo Ucha, asesor de DO totalmente fiel al líder del partido. El grupo crítico se quedaría, por lo tanto, con cuatro miembros, y el de Jácome, con tres.

En este contexto, para que una moción de censura saliese adelante, tendrían que sumarse los votos de esos cuatro díscolos y los siete del PP, pero aún faltarían otros siete para llegar a los 18 necesarios (la mayoría absoluta está en catorce, pero la ley exige tantos apoyos extra como exconcejales de DO).

Sería imprescindible, por lo tanto, que en la operación participase también el PSOE y su portavoz, Rafael Rodríguez Villarino, hizo ayer una oferta de diálogo a todos los grupos, «sen exclusións», es decir, incluso con el PP. El alcalde, en ese caso, tendría que ser socialista, advirtió. Por ahora, la respuesta de los populares es negativa. Su portavoz, Flora Moure, dice que el pacto con DO «está vigente».

Los críticos piden a Jácome que dimita por «dictatorial» y lo denuncian en Fiscalía

Miguel Ascón
Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Ourense
Gonzalo Pérez Jácome, alcalde de Ourense

El alcalde responde pidiéndoles también su dimisión y el concejal de Cultura ya ha anunciado la suya: «Eu teño unha ética e unha moral»

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha sido denunciado por los concejales críticos de su partido, Democracia Ourensana. Esos cinco ediles quieren que la Fiscalía investigue si la gestión económica de la formación política es legal o no y el regidor ha mostrado su «incredulidad». Y, lejos de amilanarse, Jácome asegura que su compromiso con la ciudad está «intacto». De hecho, es él quien pide la dimisión de los díscolos.

En un comunicado difundido por el gabinete de prensa del Concello de Ourense, Jácome hace un repaso de los acontecimientos de los últimos días y destaca que la denuncia ante la Fiscalía fue presentada por los críticos solo noventa minutos antes de la reunión que este jueves celebraron los siete concejales de DO con la intención de reconducir la crisis. «¿Cómo se puede acudir a una reunión a oír las explicaciones pertinentes, pero acudir antes a denunciar?», se pregunta Jácome, que inmediatamente encuentra la respuesta: «Este hecho demuestra que algunos concejales (me consta que no todos), no tenían ningún interés real en conocer ninguna explicación por mi parte, porque ya habían tomado una decisión previa, y ya antes de la reunión la habían llevado a la práctica presentando el escrito ante el fiscal».

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