El PSOE se queda solo en su plan para hacerse con el ahorro de los municipios

El alcalde socialista de Santiago: «Nós prefeririamos outro acordo»


REDACCIÓN / LA VOZ

El Gobierno sigue adelante con la tramitación de su decreto firmado por la FEMP que supondrá la entrega al Estado, voluntaria, de los remanentes que tienen los ayuntamientos españoles, una operación fuertemente contestada y en la que el PSOE se ha quedado solo después de que hasta regidores de sus socios de Podemos como Ada Colau (Barcelona) hayan dicho no. Se suma al resto de partidos que conforman la oposición en el Congreso, que ya han dicho que votarán en contra.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, reacia a aceptar las exigencias de la oposición, dijo no entender las críticas a un acuerdo que calificó de «histórico», y aseguró este miércoles que su derogación «no tendría sentido». Más conciliador, en cambio, se mostró el presidente del Gobierno, quien admitió en Palma de Mallorca que estaba dispuesto a seguir negociando con los ayuntamientos para darles un «protagonismo» que les había negado el PP cuando aprobó la ley Montoro. Si bien Pedro Sánchez calificó el plan aprobado en la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) como «un gran acuerdo», ofreció la «mano tendida» a los agentes sociales, a las comunidades autónomas y a los ayuntamientos para seguir negociando «dentro de la legalidad».

Sin embargo, el Gobierno está solo en este empeño y ha logrado poner de acuerdo a fuerzas tan distintas como el PP y ERC o a políticos tan distantes como el alcalde de (PP) o la alcaldesa de Barcelona (Cat en Comú). Todos ellos hablan de «incautación» de las arcas locales.

El frente que lidera Madrid

El Ayuntamiento de la capital, gobernado por PP y Ciudadanos, encabeza un frente de grandes ciudades que han decidido remitir una carta a Hacienda para pedirle que reconsidere su postura. La alcaldesa en funciones de Madrid, Begoña Villacís (Ciudadanos) criticó, incluso, a los consistorios que optan por apoyar el acuerdo: «Toman una decisión equivocada, porque en la vida y en la política, cuando uno tiene que decidir entre vecinos y su partido, siempre tiene que optar por sus vecinos, para eso es uno alcalde». En las tres misivas, los regidores advierten de que las ciudades son «las grandes damnificadas» por la pandemia, «porque es donde hay más densidad demográfica».

Podemos y los comunes

Aunque IU se abstuvo en la votación de la FEMP, Podemos Navarra se desmarcó del pacto, y los socios catalanes de la formación morada acordaron que ningún ayuntamiento gobernado por Catalunya en Comú cedería los remanentes. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que acusó a la ministra de Hacienda de «antimunicipalista», pidió que las Administraciones locales puedan hacer uso «de todo su potencial financiero». También el alcalde de Valencia, Joan Ribó (Compromís), acusó al Gobierno de querer «apropiarse» de los ahorros municipales «sin contrapartida atractiva a cambio». Un ex de Podemos, el alcalde de Cádiz, José María González, Kichi, se sumó a las críticas: «Supone un duro golpe al municipalismo cuando se necesita esa ayuda más que nunca», dijo.

El independentismo dice no

Hasta el PDECAT y ERC, inmersos ahora en una guerra por el control de los votos independentistas en Cataluña, se pusieron de acuerdo. El alcalde de Reus, Carles Pellicer, acusó al Gobierno español de pretender «saquear» los fondos de los ayuntamientos, en tanto que el de Lérida, Miquel Pueyo (ERC), le advirtió a Sánchez de que iba a tener «muy difícil» sacar adelante el decreto ley «de forma unilateral».

Alcaldes nacionalistas

Otros alcaldes nacionalistas se sumaron al pacto promovido por el regidor de Zaragoza, Jorge Azcón (PP), en contra de la medida. Como el de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores (BNG), que habló de «incautación» de los remanentes municipales, o el de Tenerife, José Manuel Bermúdez (Coalición Canaria), quien advirtió sobre el «derecho» de los ayuntamientos a invertir el superávit en favor de sus vecinos.

¿Y grietas en el PSOE?

Hasta la fecha, los alcaldes socialistas han cerrado filas a favor del acuerdo, espoleados por Abel Caballero. Pero el consenso empieza a resquebrajarse. El alcalde de San Sebastián de los Reyes, el socialista Narciso Romero, ya se desmarcó: «No nos acogeremos a la cesión voluntaria del remanente de tesorería al Estado —dijo—. Nuestro compromiso es con los vecinos».

Bugallo: «Nós prefeririamos outro acordo»

Los alcaldes socialistas gallegos acatan el acuerdo, pero no todos con el mismo entusiasmo. El regidor de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, admite que no está satisfecho: «Nós preferiríamos outro acordo». Y se remite al acuerdo adoptado el 30 de julio por el pleno municipal en el que, con el voto del grupo socialista, se abogaba por que se habilitase a los concellos para el uso de los remanentes y poder dedicarlos a políticas de reactivación económica. «Para nós é unha limitación importante, porque no decreto non aparece», subraya el regidor. Santiago decidirá en septiembre si se adhiere al plan.

En el caso de Lugo, el Concello carece de deudas, lo que le permite gasta el superávit e invertir, como ya están haciendo, en planes a favor de empresas y autónomos afectados por la pandemia. Desde la alcaldía que preside la socialista Lara Méndez subrayan que «el mejor acuerdo sería que no hubiese ley Montoro», pero que el de la FEMP es «una oportunidad para los concellos», informa Jesús Varela.

El regidor de Ferrol, Ángel Mato, recordó que gobierna en minoría, pero «se depende de min», Ferrol va a ceder los fondos. Y pidió la «solidaridade» de los que se manifiestan en contra. Muchos de ellos, a su entender, apoyaron la ley Montoro «e asfixiaron os concellos», informa Carmela López.

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