Así afectó el confinamiento a la lucha contra la violencia machista: menos denuncias pero más ayudas y consultas

Tamara Montero
Tamara Montero SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Juan Ignacio Roncoroni | EFe

El balance semestral de Igualdade deja un descenso del 30 % en las órdenes de protección y un incremento del 35 % de las llamadas en el 016

10 ago 2020 . Actualizado a las 14:49 h.

Menos denuncias, menos órdenes de protección pero un incremento de consultas y de acceso a los recursos y a las ayudas económicas para las supervivientes. Es el resumen de cómo la pandemia ha afectado a la lucha contra la violencia machista en Galicia. «A violencia habitual, soterrada, quedou confinada». Lo explica Belén Liste, subdirectoral xeral para o Tratamento da Violencia de Xénero. La intensidad de la violencia se redujo porque los agresores ya tenían controladas permanentemente a las víctimas.

Es una de las explicaciones que matizan unas cifras que ha presentado Natalia Prieto, secretaria xeral de Igualdade por delegación, y que dejan en el primer trimestre (son los datos más actuales proporcionados por el Consejo General del Poder Judicial) un total de 1.397 denuncias por violencia machista en Galicia, casi un 20 % menos que en el mismo período del 2019, y una caída de las órdenes de protección cercana al 30 %, con 536 en el primer semestre del año.

En cambio, las beneficiarias de ayudas económicas han aumentado un 30 % y las consultas al número de teléfono 900 400 273 (conveniado con el 016) se han incrementado un 35 %, así como las consultas en los Centros de Información á Muller, que son este primer semestre un 16 % más que el anterior. La mayoría de las preguntas tienen que ver con atención psicológica, acceso a recursos asistenciales y órdenes de protección.

«As mulleres souberon agardar ao momento axeitado salvo que evidentemente foran situacións de violencia física ou de lesións graves, que si que houbo intervecións policiais» para recurrir al mecanismo de denuncia, ya que ante la situación de pandemia, y aunque los juzgados funcionaban perfectamente y los recursos asistenciales estaban disponibles, la situación era complicada, explica Liste.  

Las expertas aclaran que no son magnitudes comparables, porque no todas las denuncias derivan en una orden de protección. Con todo, hoy hay 47 mujeres más con el servicio Atenpro de protección móvil que hace un año y 89 agresores a los que se les hace un seguimiento por medios telemáticos para que cumplan con la orden de protección, 44 más que en el primer semestre del 2019.

Un total de 142 personas (78 mujeres y 64 menores) utilizaron la red de acogimiento entre enero y junio, un descenso del 13 % en comparación al 2019. El plan de refuerzo de la Xunta incluyó la habilitación de hoteles y albergues por si eran necesarios para dar acogida a las mujeres que salían de una situación de violencia, El centro de recuperación integral de Compostela ha tenido este primer semestre 14 personas usuarias, ocho mujeres y ser menores. 

Lo que sí ha experimentado un incremento importante es el acceso a las ayudas económicas por parte de las mujeres supervivientes de la violencia machista, que en Galicia no tienen obligación de denunciar o tener una orden de protección para acceder a los recursos asistenciales de la Administración.  

La mayoría  de las 505 beneficiarias cuentan con una ayuda periódica, con pagos mensuales y que oscilan entre los 300 y los 800 euros dependiendo de las circunstancias de la mujer. En el primer trimestre 319 mujeres accedieron a esta ayuda. Otras 182 se benefician de ayudas de pago único (105 más que el año anterior), y cuatro tienen ayudas de indemnización. La Xunta se hace cargo del pago si hay una sentencia judicial y se constata que las mujeres no han accedido a esa indemnización, dejándolas en una situación de precariedad económica.