El Sergas cobra a los extranjeros sin cobertura lo mismo que hace seis años

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Paciente accediendo al servicio de urgencias del Hospital Clínico de Santiago
Paciente accediendo al servicio de urgencias del Hospital Clínico de Santiago XOAN A. SOLER

Galicia también factura a personas sin tarjeta como le ocurrió a un gallego en Londres, aunque en este caso simplemente porque no la llevaba encima tras trabajar 38 años en Reino Unido

13 jul 2020 . Actualizado a las 12:29 h.

Seiscientas libras por un día de asistencia sanitaria. Es la factura que un hospital británico reclama a un gallego que, además, trabajó casi cuatro décadas en el Reino Unido. En su caso es una situación excepcional, porque este gallego sí tiene la tarjeta del servicio público de salud del país británico solo que no la llevaba encima y no recordaba el número, pero cobrar a pacientes sin cobertura es una práctica habitual. ¿Ocurre también en Galicia? Sí, en la comunidad y en toda Europa. Existen múltiples canales para conseguir asistencia sanitaria en el extranjero, pero sin seguro, tarjeta europea, convenio bilateral o algún otro tipo de cobertura, la factura recae directamente en el usuario. Otro tema es si después de tramitar la minuta es fácil cobrarla o no.

La atención a extranjeros varía mucho. La mayoría de las personas que viajan por la UE y por otros países incluidos en el mismo acuerdo lo hacen con la tarjeta sanitaria europea (TSE). Este documento, que debe renovarse cada dos años, permite hacer uso de la sanidad de otro país en las mismas condiciones que un ciudadano de allí. Es decir, como en la mayoría de Estados de la UE hay un pequeño copago, el usuario abonaría esa cantidad, y el resto lo asumiría ya el país de origen. Como en Galicia y el resto de España no hay copago, cualquier persona que venga con esta TSE y tenga una urgencia será atendido gratuitamente. «El coste de la asistencia -recuerda la consellería- será facturado al país de origen, en concreto a través de la Seguridad Social, existiendo mecanismos de compensación entre países». El Sergas no tiene que reclamar al país el coste, sino que se lo comunica a la Seguridad Social, y en función del balance se compensa a los países que han atendido a más usuarios de fuera.

Lo mismo ocurre cuando el ciudadano llega a la comunidad con un seguro de viaje, con un convenio bilateral u otro tipo de cobertura. Se factura directamente, sin que el ciudadano abone nada.