Así hemos votado: los feudos de los partidos gallegos, uno a uno

Un repaso a las elecciones autonómicas de los últimos años permite advertir el peso asentado de cada marca en las 2.200 secciones censales de Galicia

No hay un pueblo con mayor fidelidad a unas siglas en Galicia. En las elecciones del 2016, el PP barrió en todas las mesas de Avión, llegando a superar el 90 % de los sufragios en uno de sus dos colegios electorales. Lo mismo pasó hace cuatro años, en el 2009 y también en el 2005. «Eu non me meto moito en política, pero imaxino que é porque aquí houbo un alcalde moi bon e a xente o segue votando por herencia», responde una comerciante que tiene su establecimiento en la calle principal de este concello ourensano de apenas 1.800 habitantes y veraneantes emigrados a México. Una calle, por cierto, con el nombre del histórico alcalde de la localidad, el popular Francisco Gil Zamora, fallecido en el 2005. Don Paco, como le conocían, dejó un legado de 25 años al frente del consistorio que Antonio Montero recibió con una mayoría absoluta. El actual regidor le da la razón a la tendera: «Aquí vive xente conservadora e o alcalde anterior fixera unha gran xestión que os veciños agradeceron en todas as eleccións».

Avión abandera eso que se da en llamar feudos de los partidos, lugares donde se ha asentado el voto para determinadas marcas. «No rural danse relacións de mutua confianza entre a cidadanía e o alcalde. Este responde aos problemas, vai facendo pequenos favores como asfaltar un camiño ou poñer farolas. Tes acceso directo a el e, se o fai ben, votan polo que el vota», resume Miguel Anxo Bastos, profesor de Políticas en la USC. En municipios como este, el PPdeG ha asentado sus últimas tres mayorías absolutas y los 37 diputados que, por un escaño, le fueron insuficientes a Manuel Fraga para un quinto mandato en el 2005.

Galicia está dividida en unas 2.200 secciones censales, con al menos una por municipio si este tiene menos de mil habitantes. En cerca de un millar de secciones, el PP logró más de la mitad de los votos en el 2016. El análisis a los resultados de las cuatro últimas convocatorias autonómicas indica que los populares gallegos cuentan con 1.458 feudos, es decir, siempre se lleva la mayoría de las papeletas en las mismas 1.500 secciones censales.

El PSOE lo consigue en 24 secciones, varias situadas en la ciudad de Vigo; mientras que el BNG tiene dos, ambas en Allariz. La mayoría de estas plazas fijas del PP se encuentran en ayuntamientos rurales, con una población que mengua cada año por el declive demográfico, pero que en cada recuento electoral supone un tercio de los votos que obtiene en toda la comunidad. Así, de los 676.000 sufragios que obtuvo Feijoo en su victoria del 2016, 220.000 procedieron de estos distritos.

Áreas con el voto más fiel

Secciones censales en las que ha ganado el mismo partido en las elecciones autonómicas del 2005, 2009, 2012 y 2016

Álvaro López Mira, profesor de Políticas de la Universidade de Vigo, admite que esa guía que suponen los alcaldes en el voto de los vecinos es un «tópico» que, sin embargo, «acontece en moitos lugares do rural». Bastos añade que «cando unha personaxe moi popular cambia de partido, tamén muta o voto canda el».

El profesor Bastos advierte de que la población gallega ha mutado hacia una sociedad urbanizada, por lo que los apoyos desde las zonas rurales tiene menor peso. «A xente nas vilas e cidades vota en función do candidato, non é un voto monolítico como era antes», añade. López Mira resalta el «voto dual» que se produce en municipales, autonómicas y generales. Un ejemplo en este sentido es Pontevedra, donde el BNG de Miguel Anxo Fernández Lores gobierna desde 1999 pero que en las autonómicas del 2016 fue cuarta fuerza, con 10.000 votos menos que el PP.

El porqué de la hegemonía de los populares en Galicia ha dado para cientos de tesis y de análisis en los medios. El politólogo de la Universidade de Vigo apunta como claves a la «gran implantación territorial» del partido, con un elevado número de militantes «que fan campaña cada día». El otro es la fidelidad de voto, mucho mayor a otros partidos «con independencia das políticas que desenvolva no goberno». López Mira destaca su hábito de gobernar en Galicia [33 años en los 39 que tiene la autonomía], citando al longevo exprimer ministro italiano Giulio Andreotti: «El poder desgasta a quien no lo tiene».

El PPdeG rentabiliza sus feudos con un tercio de sus votos totales en cada convocatoria electoral. En el 2016, las 1.458 secciones censales donde repitió victoria (de un total de 2.184 secciones en toda Galicia) aportaron el 32,5 % de los sufragios con los que Alberto Núñez Feijoo revalidó su mayoría absoluta. Respecto al 2012 aumentó su ventaja en el 68 % de estos bastiones. La escasa fidelidad en el resto de formaciones a lo largo de las cuatro últimas elecciones analizadas impide que tanto PSdeG como BNG logren fiar su resultado a estos territorios.

El candidato socialista en el 2016, Xoaquín Fernández Leiceaga (hoy miembro del equipo de Gonzalo Caballero), obtuvo 5.190 votos en los 24 feudos de su partido, apenas un 2 % del total de votos. Estos bastiones se asientan en Vigo y municipios con alcaldías socialistas, como varios concellos de la montaña lucense, a Illa de Arousa o As Pontes. En el caso del BNG es aún menor, al acusar la pérdida de votos que experimentó hace cuatro años. Solo ganó en tres secciones: dos de Allariz y una en San Sadurniño.

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