Ramón Yzquierdo Perrín: «Será muy difícil precisar con certeza el origen de la Virgen»

El catedrático de Historia del Arte, que participó en el informe inicial sobre la escultura hallada en el Sar, ve excepcional que esta estuviese en el río


santiago / la voz

El catedrático de Historia del Arte Ramón Yzquierdo Perrín fue uno de los que participaron en el informe inicial sobre la Virgen sedente de granito de estilo gótico hallada en el río Sar a su paso por Conxo (Santiago) por un pescador y que ahora fue trasladada al Museo das Peregrinacións para su conservación y estudio.

-¿Cuáles son las características más singulares de la talla?

-Es un tipo de Virgen que está perfectamente estudiado y catalogado dentro de la categoría de las iconografías marianas góticas. Es una Virgen de la Leche, es decir, que le ofrece el pecho al Niño para que mame. Es un tipo de Virgen que aparece también reflejada en las Cantigas de Alfonso X. Esto no hay dudas.En segundo lugar, por su posición, está sentada en un pequeño trono con el Niño en el regazo. Seguramente este Niño estaría vuelto hacia el pecho de la madre porque, cuando esa imagen pierde su categoría de imagen de culto, tanto la figura del niño como el rostro de la madre fueron mutilados. Son los únicos destrozos que, en principio, se aprecian en la figura, porque por lo demás está entera y aparentemente bien conservada. Digo aparentemente porque lo que sí tenía encima era una enorme cantidad de verdín. Tal y como yo la vi por las imágenes que me pasaron y en comparación con otras piezas, como la que está en las arquivoltas de la iglesia de Salomé en Santiago, evidentemente, es una Virgen que debe datar de mediados del siglo XIV.Ahora que la han rescatado, será posible hacer un estudio más pormenorizado, se podrán afinar más las características de la imagen y nos puede llevar a precisar el momento en el que la labraron por los pliegues de sus ropas.

-La compara con otras vírgenes, ¿qué valor aporta? ¿Se conservan muchas de este estilo?

-Vírgenes de la Leche en Santiago, a parte de la de Salomé y de esta rescatada, creo que no hay más, no las recuerdo. Lo que sí son más frecuentes, salvo el hecho de que aquí la Virgen tiene el pecho fuera ofreciéndoselo al hijo, son las imágenes sedentes de la Virgen con el Niño en el regazo en tímpanos de la Epifanía, en la adoración de los magos. Hay toda una tradición literaria que va a desembocar en una tradición iconográfica y en unas imágenes de devoción monástica y popular.

-Entonces, cobra valor recuperar este tipo de piezas.

-Evidentemente. No todos los días se encuentra una Virgen del siglo XIV y que aparezca tirada en un río, menos, por mucho que esté desacralizada, como está esta pieza. Es una obra importante, es gótica, del mundo medieval, por lo que es singular. Ahora, hay que esperar a ver la imagen después de que la limpien, la sequen... También es una Virgen singular en el sentido de que no está pensada para estar sobre un altar o una peana, sino para estar colgada porque en la parte inferior tiene labrada una flor. Es una Virgen interesante y es un hallazgo significativo en la que todo el mundo ha obrado conforme a la ley, a la normativa.

-¿Tiene especial valor la pieza?

-Evidentemente. No todos los días se encuentra una Virgen del siglo XIV, y que aparezca tirada en un río, menos, por mucho que esté desacralizada, como está esta pieza. Es una obra importante, es gótica, del mundo medieval, por lo que es singular. También es una Virgen singular en el sentido de que no está pensada para estar sobre un altar o una peana, sino para estar colgada, porque en la parte inferior tiene labrada una flor. Es una Virgen interesante y es un hallazgo significativo en el que todo el mundo ha obrado conforme a la ley.

-¿Sería posible determinar la procedencia? En Conxo aluden a la Virxe da Cuncha que había allí en la Fonte da Virxe: ¿hay posibilidades de que sea esa?

-Como posible, es; las posibilidades son muy amplias, pero otra cosa es la certeza. En un hallazgo de este tipo es muy difícil precisar con certeza el origen. Los de Conxo tienen, en principio, a su favor el hecho de que la pieza haya aparecido en esa zona; que sea o no sea de la fuente, eso seguramente, al cien por cien de certeza, no se va a saber nunca, porque la Virgen no parece que tenga ningún tipo de inscripción que pueda localizarla, y encontrar documentación es muy complicado y, aunque se encuentre, no nos va a decir exactamente cómo es esa Virgen. Por lo tanto, nos vamos a mover siempre sobre un terreno de hipótesis. Cuando uno se deshacía de una imagen que, por diferentes razones dejaba de tener ese valor religioso, lo normal era deshacerse de ella, bien en la propia iglesia o en sus inmediaciones: no se iba cargado con ella 40 kilómetros. Enterrarlas era lo más normal. Tirarlas a un río es excepcional. Decir posibles procedencias es aventurar. Que sea una Virgen que proceda del monasterio que hubo en Conxo, bien de la iglesia, bien de la fuente, cae dentro de lo posible.

-¿Era frecuente desacralizar?

-Sí, se trata de piezas que, por las razones que sean, dejan de tener un interés o un valor como objeto religioso. Y para quitarle el valor se le anula el rostro, como sucede en el caso de la Virgen —que es casi plano, sin labrar—; al Niño, lo que hicieron fue romperle la cabeza. Entonces, se considera no una pieza de culto, de interés religioso, sino una piedra más, y como una piedra más, lo habitual es enterrarla, incluso, a veces, reutilizarla como elemento de construcción, como una piedra más en un muro. Lo singular en este caso es que la tiren al río, que es inusual.

-¿Tiene constancia de alguna más que apareciera en circunstancias similares en un río?

-El que aparezcan piezas en un río o en el mar es posible, pero es un hecho muy singular. No recuerdo que se sacara de ningún río una pieza de piedra. Pero, que por diferentes razones pueden aparecer en ríos o mares piezas, sí. Ahí está, por ejemplo, el casco de Rianxo de oro que apareció hace unos años en el mar, o aquellas esculturas de bronce y otras de mármol griegas o egipcias que aparecen, a veces, en el Mediterráneo. Los pecios marinos están ahí. No conozco que aquí en Galicia en los últimos años haya aparecido ninguna imagen religiosa en ningún lecho de río ni en el mar.

-¿Puede haber todavía muchas figuras desacralizadas ocultas en construcciones?

-Sí, es perfectamente posible. En muros y dentro de altares y en elementos de este tipo, y que se entierren cosas. Está ahí la figura, como indicaba antes, aparecida en la torre sur de la catedral de Santiago. Eso es habitual y seguramente habrá y la mayoría de ellas no aparecerán nunca porque no se va a poner a excavar.

Las primeras tareas sobre la escultura son de conservación, debido a la humedad

Los técnicos ya trabajan en el Museo das Peregrinacións de Santiago sobre la Virgen sedente con ángeles de estilo gótico encontrada por el pescador estradense Fernando Brey Quintela en el río Sar a su paso por Conxo (Santiago) después de su traslado a sus dependencias este lunes tras comunicar el colectivo Apatrigal el hallazgo a la Xunta.

Según explican desde la Consellería de Cultura, inicialmente los especialistas procederán a realizar un tratamiento de conservación preventiva de la escultura, cuyo peso estimado inicialmente es de 150 kilos. Esta fase cobra mayor importancia porque la talla de granito se encontró en el río «e os niveis de humidade nela son moi elevados». Una vez acometida esta actuación, pasará a manos de restauradores, que procederán a acondicionar y tratar la pieza. A ello se le unirá un proceso de documentación e investigación «para tirar toda a información posible deste excepcional achado, que ten aos especialistas en patrimonio medieval intrigados». Una vez garantizadas todas las medidas de conservación y cerrado el ciclo de intervención integral, la escultura de la Virgen será expuesta al público en el Museo das Peregrinacións.

Buscan el origen de una escultura gótica encontrada en el río Sar

Montse García

La pieza fue descubierta por un pescador estradense, que se lo comunicó a la Asociación para a Defensa do Patrimonio Galego

«Ía pescando cando tropecei cunha pedra e medio me subín a ela para lanzar a cucharilla». Era el viernes 5 de junio cuando el estradense Fernando Brey, que practica pesca sin muerte, decidió ir al río Sar, a su paso por Conxo (Santiago). Pero de inmediato se dio cuenta de que no se trataba de una roca más, pese a que estaba cubierta, como el resto, de musgo. «Chamoume a atención que houbera unha pedra cadrada, que no río e bastante raro, e despois xa me fixei nas ondulacións que tiña, no manto e xa lle vin a forma da cabeza e dixen: “Aquí hai algo”», relata. Y así era: se trata de una talla de una Virgen sedente con ángeles, posiblemente del siglo XIV, según las primeras estimaciones, que ayer fue retirada del lugar por técnicos bajo la supervisión de la Xunta para su posterior estudio y exposición en el Museo das Peregrinacións de Santiago.

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