La élite universitaria del mundo refuerza la enseñanza a distancia ante un nuevo curso con muchas incertidumbres

Cambridge ya ha anunciado que no regresará a las aulas hasta dentro de un año. La gestión de la pandemia está obligando a los centros de élite a afrontar ajustes económicos y hasta suspender intercambios el próximo curso

Estudiantes en la prestigiosa Harvard, sentados la semana pasada en el campus, manteniendo la distancia de seguridad
Estudiantes en la prestigiosa Harvard, sentados la semana pasada en el campus, manteniendo la distancia de seguridad Efe

Santiago

«Está claro que no podemos esperar que el próximo año sea un curso normal. Será de adaptación y cambio». La frase de los responsables de la estadounidense Universidad de Stanford, considerada por el ránking de Shanghái como la segunda mejor del mundo, permite avanzar cambios en la enseñanza superior en el mundo. La universidades más reputadas del globo están ya preparándose para el semestre de otoño, y en todos los casos optan por reforzar sus enseñanza a distancia. Eso sí, hay diferencias sobre hasta que punto renuncian a las clases presenciales el curso que viene.

La primera en anunciar que se pasaba al ámbito virtual completamente fue la Universidad de Cambridge. Hace unos días anunció que «debido a que es probable que aún se requiera la distancia social, la universidad ha decidido que no habrá clases cara a cara en el próximo año académico. Las clases seguirán impartiéndose de manera virtual». De todos modos, no se descarta la organización de grupos muy reducidos de alumnos, y siempre que se cumplan con las medidas de distancia social.

La decisión de la prestigiosa universidad británica se debe a la necesidad de planificar el próximo curso, con lo que está sujeta a modificaciones en función de como evolucione la situación durante los próximos meses.

Cambridge renuncia durante todo el año académico a la presencialidad, y Harvard está empezando a retrasar el regreso a las aulas. La universidad estadounidense, considerada la mejor del mundo, espera abrir su campus para el semestre de otoño —de hecho, Massachusetts ha publicado ya un plan de desescalada de cuatro fases—, pero deja a las facultades la última decisión sobre cómo organizar el inicio del próximo año académico.

Por el momento, han tomado decisiones las escuelas de Medicina y Odontología. La primera ha decidido que el curso arranque en remoto y que no haya clases presenciales hasta enero. «Dada la singularidad de nuestros programas de educación, que se ejecutan durante 12 meses y enfatizan el aprendizaje práctico», la escuela espera poder hacer investigación y docencia clínica presencial. Pero mientras tanto, está ya trabajando en colaborar con el claustro para «diseñar cursos en línea que cumplan con los altos estándares y a apoyar tecnologías que refuercen nuestras iniciativas de enseñanza y aprendizaje».

Oxford y Stanford están trabajando en opciones de enseñanza híbrida. La primera afirma que su compromiso es «brindar una experiencia académica sobresaliente a nuestros estudiantes» y están comprometidos con «a mantener nuestro enfoque en la enseñanza personalizada». Un sistema de tutorías y de grupos de alumnos limitados se complementará con actividades on-line «cuando sea necesario».

Stanford, por su parte, explicó a mediados de mes que trabaja en varios escenarios, incluyendo los extremos: retomar la normalidad o mantener la enseñanza total a distancia. Su planificación está más orientada a sistemas híbridos. Eso sí, si en otoño no es posible regresar al campus, «la instrucción para estudiantes de pregrado podría impartirse de forma totalmente remota».

Dificultades económicas

Pero la crisis sanitaria no obliga solo a cambios académicos. También problemas financieros. El rector de Stanford publicó una carta abierta en la que alerta de recortes presupuestarios y una previsible reducción también de la plantilla universitaria.

«Después de mucha reflexión y para asegurar la salud y el bienestar de la comunidad universitaria, el rector ha tomado la difícil decisión de suspende el programa de intercambio estudiantil para el primer semestre del próximo año académico». El coronavirus está modificando la planificación del próximo curso de la enseñanza superior en todo el mundo, y la Universidad Nacional de Singapur, considerada la mejor de Asia, ha anunciado que suspende su programa de intercambio al menos hasta el próximo año.

Según explican en su página web, en la decisión ha influido el hecho de que la situación de la pandemia es todavía muy volátil y los países están siendo cautos en la apertura de fronteras para evitar rebrotes y una segunda oleada de contagios. Ante la posibilidad de que un nuevo confinamiento, la universidad remarca que las consecuencias académicas para los estudiantes de intercambio pueden ser graves, con lo que prefieren ser precavidos y suspender el programa.

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