Las labores de los propietarios para prevenir los incendios se ralentizan

El decreto de alarma impide que los particulares salgan de casa para limpiar el monte


redacción / la voz

Si algún propietario pensaba aprovechar estos días para desbrozar su parcela de monte debe saber que se arriesga a las mismas sanciones que aquel que sale sin permiso a hacer tareas no esenciales. El confinamiento no se puede aliviar cumpliendo con una tarea a la que obliga la Xunta, pero que, mientras dure la cuarentena, no se puede llevar a cabo de forma particular. Sí en el caso de que el propietario haya contratado a alguna empresa para que efectúe esos trabajos. Si no es así, la maleza seguirá creciendo unas semanas más.

«No sé que peligro puede tener alguien que vaya con su motosierra al monte», se pregunta José Vega, presidente de la comunidad de montes de Abrence, en el concello lucense de A Pobra de Brollón. No es un punto de vista único. En Chandebrito, una comunidad de montes donde los incendios del 2017 arrasaron buena parte de su riqueza forestal y se cobraron la vida de dos vecinas, han mantenido su política de reforestación hasta el sábado pasado. Pero han tenido que prorrogar la plantación de una parte de los dos mil árboles cedidos por WWF después de que hayan sido plantados los donados por el Festival da Luz. «Sí, la cuadrilla que los estaba plantando, ya no viene», explica Víctor Vidal, presidente de la comunidad de montes, que añade que la prioridad para este colectivo es también «desbrozar, desbrozar y desbrozar». Pero la norma les obliga a esperar a que pase la actual situación para ello.

El parón en los desbroces ¿puede tener incidencia en un aumento de los incendios cuando llegue la temporada? «No lo creo. Hubo mucho tiempo para hacerlo antes del estado de alarma. El problema está en las fincas que llevan años sin desbrozar», responde un responsable de Medio Rural, que reitera la norma que impide salir de casa. Lo normal es que esos desbroces se hubieran hecho a lo largo del otoño, porque el resultado es más efectivo de cara a evitar que la biomasa brote de nuevo. «Además, todavía queda tiempo hasta el 31 de mayo para cumplir con esa instrucción», explican en Medio Rural.

Suspendidas las quemas

Una de las primeras medidas extraordinarias adoptadas por la Xunta fue la suspensión de cualquier quema previamente autorizada y de la concesión de otras nuevas hasta el fin de la cuarentena. Esta orden hace que sea mucho más sencillo vigilar el monte ya que cada columna de humo que detecten las cámaras o las torres de vigilancia corresponde inequívocamente a un fuego no autorizado.

La Consellería de Medio Rural ha adoptado algunas disposiciones para proteger a su personal, también a las brigadas antiincendios, entre ellas la presentación de los efectivos con su traje de emergencias ya puesto. El traje permite a los bomberos trabajar codo con codo ya que su nivel de protección contra el fuego es compatible para la protección frente al virus. Aún así, el protocolo reclama que guarden un metro de distancia entre ellos. También se establece que cada brigada esté compuesta por cuatro componentes y no cinco como hasta ahora. Está prevista también una severa limpieza de todos los coches utilizados para el desplazamiento.

Tomás Fernández-Couto: «La atención a los siniestros forestales está garantizada»

El director xeral está también en teletrabajo, pero muy atento a la evolución de cualquier fuego, porque los incendiarios tampoco entienden de cuarentena.

-¿Cómo está viviendo esta situación?

-Con cierta tranquilidad pero mucho trabajo, para poder organizarnos adecuadamente a esta situación .

-¿La atención a los incendios está garantizada?

-Garantizada por completo. La atención a los incendios es un servicio esencial. Nosotros vamos a compaginar la respuesta a cualquier incidencia con la preservación de la integridad del operativo. Estamos manteniendo los turnos y disponiendo a los efectivos para que, en un máximo de treinta minutos, puedan atender cualquier emergencia.

-¿Están los operativos en su domicilio?

-Sí, pero cada uno con sus turnos de guardia y alerta. Hay un emisorista con presencia física en cada centro.

-Esta semana hubo un incendio en A Curota.

-Y ahí se vio que estamos respondiendo con diligencia. Ese incendio fue de especial gravedad, porque se hizo en estas condiciones. Espero que a cualquiera que se le ocurra salir al monte a quemar le caiga todo el peso de la ley.

-¿Le consta entonces que fue un incendio intencionado?

-No sé si se le ocurre alguna otra razón para un incendio que empieza de noche y con diferentes focos. Yo creo que no hay ninguna otra posibilidad. No me cabe en la cabeza que alguien salga en estas circunstancias a poner fuego en el monte.

-¿Van a incidir estas semanas de cuarentena en las labores de prevención?

-Podría ser, porque serán dos semanas o un mes. Pero no creo que sea algo esencial. Hay que recordar que las empresas sí pueden seguir haciendo las tareas de limpieza si ya han sido contratadas. Desde luego, si hay más incendios en temporada no será por los que no han podido r a desbrozar durante estos días, sino más bien por quienes no lo hacen casi nunca. Lo esencial en estos momentos es preservar la salud de las personas. Todos tenemos que estar atentos a los decretos que tratan de reservar nuestra salud.

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