La Galicia que describe Vox: apartheid lingüístico, un Feijoo nacionalista y el extremista BNG

El partido de Abascal llegó a comparar la comunidad con el País Vasco de «los años de plomo» de la banda terrorista ETA

El líder de Vox, Santiago Abascal, en un mitin en A Coruña en abril del 2019
El líder de Vox, Santiago Abascal, en un mitin en A Coruña en abril del 2019

redacción / la voz

La tía de Santiago Abascal a la que el líder de Vox colocó como cabeza de cartel en las generales por Ourense, pese a no guardar ningún vínculo con la provincia más allá de cruzarla cuando viaja a la costa gallega, lamentó que la comunidad le recordaba «cada vez más al País Vasco». En concreto, a «los años de plomo» de la banda terrorista ETA. Vox quiso ver en Galicia un reflejo distorsionado de lo que a su vez interpreta del País Vasco.

Una de las líneas maestras de ese plan pasa por equiparar al PPdeG con el PNV. La creación de ese imaginario parte de una conferencia del Cercle d'Economía catalán a la que acudió como invitado Alberto Núñez Feijoo en noviembre del 2014. Durante el transcurso de la charla, el presidente de la Xunta recuerda las reuniones celebradas entre los partidos del Parlamento para la reforma del Estatuto, donde se consideraba reconocer a Galicia «como una nación sin Estado», término que el líder popular, entonces en la oposición, rechazó. En junio del 2018, dos años después de la fundación de Vox y en una efervescencia de popularidad que entonces se limitaba a las redes sociales, Santiago Abascal recuperó un fragmento del vídeo en el que Feijoo pronunciaba esa frase, eliminando la aclaración posterior de su negativa a apoyar el texto. 

Feijoo se convertía a partir de ese momento en «nacionalista», término que desde las filas de Vox se emplea de forma peyorativa hacia el líder de los populares gallegos. Javier Ortega Smith, Espinosa de los Monteros y hasta el propio partido -esta semana a través de un comunicado-, insistían en criticar el carácter nacionalista de la Xunta y sus «concesiones» a partidos como el BNG, al que Abascal califica de «extremista radical».

En un mitin en A Coruña, el presidente de Vox comparó a un grupo de simpatizantes del Bloque que protestaban a las puertas del Palexco con los CDR catalanes. La formación frentista es otra de las cruzadas de Vox en la comunidad. El partido pidió que se anulase el acta de diputado de Néstor Rego tras tomar posesión sosteniendo un ejemplar de Sempre en Galiza. Desde un grupo de Facebook afín a Vox en la Costa da Morte, una de las más activas en Galicia, se llamaba «aldeano» al candidato nacionalista al Congreso. Tras estallar la polémica, el partido se desvinculó de la cuenta.

La imposición del gallego

El abogado y exboina verde Javier Ortega Smith aprovechó una de sus primeras visitas a Galicia como secretario general del partido para criticar a Manuel Fraga por impulsar la Lei de Normalización Lingüística, la primera de este tipo en aprobarse en España con el fin de «imponer el gallego a la fuerza», para después ser copiada en Cataluña, País Vasco, Baleares y Valencia.

Como recordaba entonces La Voz, la normativa fue aprobada en el Parlamento gallego en junio de 1983, antes de la llegada de Fraga a Galicia, por unanimidad y a iniciativa del diputado Camilo Nogueira, entonces de Esquerda Galega.  Antes, en noviembre de 1982, se aprobaba en el País Vasco la ley del euskera y, un año después, la del catalán.

En una entrevista en este periódico, Javier Ortega Smith lamentó el «apartheid lingüístico que se pretende levantar el Galicia» desde la Administración o en la educación. La imposición del gallego que denuncia su partido se derrumba con el dramático aumento de niños que no hablan nunca en gallego durante la última década, pasando del 29,6 % del 2008 al 44,1 % de 2018, según el Instituto Galego de Estatística. 

La última polémica sobre el monolingüismo que Vox observa en Galicia llegó este martes con las declaraciones de Espinosa de los Monteros en Radio Nacional. Según el portavoz del partido en el Congreso, en la comunidad «no te puedes dirigir a la administración en ningún otro idioma que no sea el gallego» y «en las autovías no se ven nombres en español».

Según la Ley de función pública, las administraciones de la comunidad «garantizarán los derechos constitucionales y lingüísticos de las personas» tanto en un idioma como en otro. En cuanto a la cartelería de las autovías, Espinosa de los Monteros se encontraría con las mismas trabas en la Comunidad Valenciana. La normativa del Ministerio de Fomento para las señalizaciones verticales recoge que en comunidades autónomas con otro idioma oficial además del español, los nombres propios se escribirán únicamente con el topónimo oficial. 

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