Urkullu sondea el adelanto electoral y Feijoo evita desencadenar la campaña

El presidente del Gobierno vasco desvela la consulta a sus consejeros tras asegurar que agotaría el mandato

Feijjo, con Íñigo Urkullu, en una de sus visitas al País Vasco
Feijjo, con Íñigo Urkullu, en una de sus visitas al País Vasco

santiago / la voz

El runrún del adelanto electoral lleva meses sonando con cierta intensidad en el País Vasco en círculos oficiosos y de opinión, pero desde ayer el debate se ha instalado definitivamente en palacio. El lendakari Íñigo Urkullu sorprendió a sus consejeros en la reunión semanal de su Gobierno con una ronda de consultas para preguntar cuál creían que era la fecha que cada uno consideraba más idónea para la convocatoria.

No es la primera vez que el mandatario pregunta a su equipo por este extremo, aunque en las anteriores ocasiones había sido en los minutos previos al encuentro y de manera informal. Ayer no solo tocó el tema entre los asuntos ejecutivos, sino que consideró oportuno que Josu Erkoreka trasladase a la opinión pública que había realizado ese sondeo y que, además, había obtenido respuestas «de todo tipo», reconoció el portavoz. Una manera inteligente de no revelar las deliberaciones del Consejo y al mismo tiempo dejar abierta la puerta a una decisión que, en realidad, solo tiene dos opciones y algunas variables que responden a las preguntas de cuándo y con quién: ¿antes o después del verano? ¿Con Cataluña o sin Cataluña? ¿Con Galicia, como en las tres últimas ocasiones? ¿En solitario?».

Urkullu ha abierto definitivamente la espita una semana después de haberles trasladado personalmente a los suyos que su idea era agotar el mandato al máximo, entre otras cosas porque considera perjudicial que los comicios vascos puedan coincidir con los de Cataluña, convocados con fecha incierta por Quim Torra. Pero ese temor a que el conflicto territorial más vívido desvirtúe su campaña también se ve como una oportunidad, en la medida en que los partidos estatales tendrán que dividir esfuerzos y objetivos.

La reflexión de Feijoo

En Galicia los tiempos son otros. Con innegable dificultad por los acontecimientos sobrevenidos, Feijoo insiste en su intención de «tratar» de preservar a la comunidad de un ambiente de precampaña permanente que distorsione la acción en la Xunta, que para algunos es la mejor carta de presentación para un Gobierno con los presupuestos activos desde el 1 de enero. «No tenemos ninguna novedad», trasladaban ayer fuentes de Presidencia tras conocer la jugada de Urkullu.

Feijoo entró en el 2020 con la premisa de agotar el mandato hasta después de las vacaciones, pero en los últimos tiempos ha deslizado que esta idea es quebrantable si los acontecimientos obligan. La inestabilidad de Cataluña, ya lo dejó claro el jueves pasado, no es un motivo que pueda forzar el adelanto en Galicia, pero cuando hizo esta reflexión no contaba con la presión extra que ha añadido Urkullu al debate.

El dirigente popular quiere marcar sus tiempos dentro de lo posible, y si la actualidad le deja agotará los márgenes que él mismo se ha dado para el anuncio sobre su futuro político, que se comprometió a desvelar en este primer semestre. Hasta entonces, igual que sucedió en el 2016, escuchará voces de su entorno y del PPdeG que le sugerirán los beneficios del adelanto, pero tendrán que ser argumentos de mucho peso para renunciar a desarrollar las últimas leyes del mandato que se van a tramitar en el Parlamento.

Con todo, la política española pesará más en Galicia que lo que se decida finalmente en el País Vasco o Cataluña. La coalición PSOE-Podemos puede ser una fuente de conflictos por su dependencia multipartita y ampliar el rearme electoral del PP, pero hay posibilidades de que el Gobierno alcance una velocidad de crucero más plácida a lo largo de la primavera tras el sobresaltado inicio de legislatura. En Moncloa ven factible conquistar Galicia, y en la Xunta se preparan para un desembarco masivo de 22 ministros difícil de contener.

Álvarez de Toledo dice que Feijoo «tiene que ser candidato» por su «heroicidad»

El pasado verano, Feijoo era un referente del PP al que había visto «tres veces» y que conocía «muy poco», según confesó en una entrevista televisiva. Hoy es un político que ha protagonizado «una heroicidad en estos tiempos» por haber ganado tres mayorías absolutas consecutivas y «tiene que ser candidato» en Galicia. Desde hace medio año, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, y el presidente de la Xunta se han visto en unas cuantas ocasiones más en las reuniones de Génova y parecen haber limado sus asperezas, que se remontan a la etapa en la que la dirigente popular aireaba en artículos de opinión sus diferencias de base ideológica con el gallego.

Al margen de cuestiones de química, Álvarez de Toledo se mostró ayer mucho más prudente que en el anterior intento frustrado de asentar la marca Galicia Suma junto a Ciudadanos, una idea que Feijoo rechazó de primeras y que sigue tratando de diluir en sus siglas. La portavoz establece ahora diferencias en el tratamiento que debe tener esta alianza en Galicia o en Cataluña y el País Vasco, donde las fuerzas constitucionalistas tienen mayor «fragilidad», reconoció. Con otras palabras, no se salió ni un milímetro de lo expresado por Pablo Casado unas horas antes en una entrevista en TVE, en la que puso en valor la capacidad del PPdeG para aglutinar el voto de centroderecha: «Alberto tiene toda nuestra confianza», dijo el presidente del partido.

Feijoo afirma que el calendario electoral de Cataluña no condicionará a Galicia

Juan Capeáns

El presidente evita especular con la fecha y mantiene su idea de darle «estabilidad» a la política

Los acontecimientos en Cataluña con el presidente Torra adelantando las elecciones a su manera y con el Gobierno vasco reflexionando en voz alta sobre la idoneidad de hacer coincidir o no la fecha de los comicios se presentaba como una oportunidad para que Feijoo especulase con su idea de agotar la legislatura o dejar abierta la puerta a que los gallegos voten antes del verano. Pero no utilizó esa baza, bien porque no cree que sea acertado acortar el mandato o porque no quiere regalarle la información a sus adversarios.

El presidente gallego y su equipo siguen atentos a las deliberaciones en el País Vasco, pero en lo que se refiere a Cataluña, fue tajante: «El horizonte de Galicia no dependerá de decisiones que no conocemos», dijo en referencia al anuncio «con fechas inciertas» realizado por Torra. Y a continuación recuperó su mantra de «intentar mantener la estabilidad» de un Gobierno «previsible» que agota sus tiempos para trabajar, lo que situaría las autonómicas gallegas en algún domingo entre finales de septiembre y octubre.

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