Una pareja de guardias civiles gallegos litiga para poder cuidar a sus gemelos

Destinados en Castellón, pidieron un horario fijo para ella que les fue denegado

Los agentes de la Guardia Civil están sometidos a horarios poco dados a la conciliación
Los agentes de la Guardia Civil están sometidos a horarios poco dados a la conciliación

redacción / la voz

El verbo conciliar suele llevar como predicado la palabra familia. Es decir, las parejas jóvenes y trabajadoras con hijos suelen echar mano de sus parientes, sobre todo de los abuelos, para hacer compatible sus horarios laborales con el cuidado de los niños. El problema es cuando ese trabajo les lleva a muchos kilómetros de distancia y la colaboración familiar se hace imposible. Y más aún si los niños son gemelos. Eso es lo que le pasa a un matrimonio gallego de guardias civiles destinado en Castellón que lleva cuatro años litigando en los juzgados para conseguir un horario laboral que les permita cuidar a sus hijos, ya que los dos trabajan por turnos.

Tras la baja por maternidad, la agente, natural de Ourense, pidió una reducción de jornada del 20 % que se le concedió, con la minoración salarial correspondiente. Después solicitó un horario fijo, ya que con sus turnos de trabajo y los de su marido, natural de Pontevedra, compaginar la vida familiar con la laboral les era «prácticamente imposible». Según denuncia la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), a la que pertenece la madre, sus superiores se lo denegaron porque supondría «un agravio comparativo» con sus compañeros, si bien Antonio González, secretario de la AUGC en Castellón, asegura que nadie más en su unidad lo había pedido.

El asunto acabó en los tribunales y, hace tres años, un juzgado de Castellón le denegó a la demandante la posibilidad de tener un horario fijo. Ella recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, pero pasaron ya cuatro años desde que empezó el proceso y sigue sin una sentencia firme a la que atenerse. Esa demora es una de las cuestiones que denuncia la asociación de guardias civiles, porque como recuerda Antonio González, «se trata de un caso urgente, los niños tienen cuatro años y necesitan a sus padres ahora». Mientras, la pareja de gallegos, que lleva destinada en Castellón desde el año 2011, se las apaña como puede. «Incluso pidieron destinos diferentes; él trabaja a unos kilómetros de ella, para poder jugar con las posibilidades de los dos turnos», explica.

No siempre la Justicia se pronuncia en contra de la conciliación familiar en el seno de la Guardia Civil. La propia asociación se hace eco de otras sentencias a favor de los denunciantes, como la de un agente de Alicante al que se le dio por vía judicial un horario concreto para poder cuidar a uno de sus tres hijos, que padece una minusvalía. O más recientemente, la de una guardia civil que pidió flexibilidad horaria para cuidar de su hija.

Plan de igualdad

La Guardia Civil aprobó el año pasado un plan de igualdad que recoge medidas para que «mujeres y hombres puedan desarrollar las distintas facetas de su vida sin que afecte a sus carreras profesionales». Antonio González asegura que es «un brindis al sol», porque solo se benefician de ellas los que trabajan en oficinas. «Siempre se nos dice que los que trabajamos por turnos no podemos, por las necesidades de nuestra labor. Es contradictorio, porque precisamente los de las oficinas, que son los que trabajan de mañana, no lo necesitan».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
11 votos
Comentarios

Una pareja de guardias civiles gallegos litiga para poder cuidar a sus gemelos