Fernando Cordido: «Vivimos en un ambiente tóxico»

El catedrático y endocrino constata que, antes de las Navidades, desciende el número de pacientes, que se recupera tras las fiestas


Fernando Cordido (A Coruña, 1957), es un tipo entrañable que trata con buen humor una de las epidemias más serias de nuestro tiempo: la obesidad y la diabetes. Estos días afronta la mala conciencia de sus pacientes, que lamentan los excesos navideños.

-Ya estará acostumbrado.

-Sí, claro. Siempre es igual. Hay un descenso de la demanda de pacientes antes de la Navidad y una subida cuando acaban las fiestas.

-¿Y qué es lo primero que les dice a todos esos penitentes?

-Lo primero sería pensar en las Navidades del año que viene. Que lo que hizo este año y no debería haber hecho le sirva de enseñanza para el año que viene. En segundo lugar, que retome hábitos saludables y que lo haga poco a poco. Que no quiera arreglarlo todo en tres días.

-¿Qué hábitos saludables?

-Comer más sano, menos calorías, menos grasas, menos dulces, más frutas y verduras e incrementar la actividad física.

-Pero esto lo sabe todo el mundo, ¿no?

-Pero es que vivimos en peligro, en riesgo, en un ambiente tóxico que nos impulsa a estar sedentarios y a comer más y con alto contenido calórico. Pero tenemos que luchar contra eso, ser proactivos, porque el ambiente no nos va a ayudar.

-Hace dos generaciones había que luchar contra todo lo contrario. La comida se ha convertido en un enemigo.

-Es que, evolutivamente, el ser humano está diseñado para aguantar la falta de alimento. No para el exceso. Así que en dos o tres generaciones ha aparecido esta epidemia de obesidad.

-Cuanto más insana es la comida, más barata.

-Exacto. La caloría insana es más barata que la sana. Una caloría de manzana es más cara que una de salchicha.

-Eso es muy perverso.

-Sí, por eso algunos países aplican impuestos especiales a las bebidas azucaradas, por ejemplo.

-¿Mejor dieta, o mejor ejercicio?

-Para perder peso, lo más importante es la dieta. Y para mantener el peso perdido, el ejercicio. Lo ideal es hacer las dos cosas, claro. Yo soy un gran defensor del ejercicio, porque somos muy sedentarios. Hay que hacer más ejercicio.

-Esta epidemia de obesidad, ¿va a seguir creciendo?

-La proyección es que en Estados Unidos, en el 2030, la mitad de la población va a ser obesa. Cuando yo era niño, la prevalencia de la obesidad en España era del 7 % y ahora es del 22 % Yo creo que va a seguir subiendo.

-Como la diabetes.

-Sí, la obesidad y la diabetes están íntimamente ligadas.

-Una enfermedad que no consiguen curar.

-En realidad hay pocas enfermedades que se curen. El gran avance es convertirlas en crónicas.

-Para mucha gente, este control de la comida resulta una auténtica angustia.

-La comida es un acto social y de lo peor que le puede pasar a uno en la vida es vivir amargado. Hay que hacer las cosas con alegría. Eso hay que compatibilizarlo con comer sano. No es fácil, pero un sentimiento de culpa excesivo por comer de más tampoco es bueno porque nos hace infelices y no resuelve nada.

-Y usted ¿qué tal come?

-Como bien, pero hago deporte.

-¿Por qué se hizo médico?

-Por mi padre. Me influyó mucho. Y luego me encantó. Yo quería hacer una carrera de ciencias. Si mi padre no hubiera sido médico yo hubiera estudiado física o química.

-Hay más humanidad en la medicina.

-Sí. Y también una formación multidisciplinar que te permite hacer muchas cosas. Puedes ser médico puro, o investigador, gestor...

-Usted tiene consulta privada y pública, es profesor e investigador. ¿En qué faceta se siente más a gusto?

-El problema es que me gusta todo. Me gusta ese cóctel. La asistencia médica, ver enfermos engancha mucho. Ves que ayudas a la gente y que la gente te lo agradece. Yo siempre pongo el ejemplo de que, si eres inspector de Hacienda, eres más antipático, ja, ja.

-Y usted que sabe tanto de alimentación, ¿cocina algo?

-Nada, muy poca cosa. Me hago un bocadillo, como máximo.

-¿Sabe hacer una tortilla de patatas?

-Sí, pero con dificultad.

-¿Celta o Dépor?

-Dépor. Pero soy poco futbolero. Y es curioso porque mi padre era superfutbolero y mi hijo también. Yo soy un mutante.

-Intente definirse en pocas palabras.

-Uf. Esta pregunta no me gusta nada. Hummm. Trabajador, exigente, con buen humor y amigo de mis amigos.

-¿Qué aficiones tiene?

-Me gusta jugar al tenis. Mal, porque empecé mayor. El cine y la lectura. Y viajar.

-Dígame una canción.

-La casa del sol naciente, de The Animals.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Ser feliz y hacer felices a los demás.

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