Hacienda admite que no explora vías para pagar la deuda del IVA a Galicia

Juan María Capeáns Garrido
Juan capeáns SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

MARCOS MIGUEZ

La Xunta exige los 200 millones antes de que acabe el año, y el ministerio se remite a que haya Ejecutivo y cuentas

17 dic 2019 . Actualizado a las 17:03 h.

Feijoo se va a llevar la primera en la frente si, tal como aseguró esta semana, lo primero que hace cuando Pedro Sánchez inicie la ronda de contactos con los presidentes autonómicos es exigirle el pago de la deuda de los 200 millones de euros que Hacienda le debe a la Xunta. El Gobierno en funciones no está valorando en estos momentos ninguna fórmula para abonar esa cantidad, que se corresponde con una mensualidad del IVA que quedó pendiente de transferir cuando, todavía con Cristóbal Montoro al frente del departamento, se implantó un cambio en el sistema de pagos que dejó en el aire el traspaso de los fondos recaudados en diciembre del 2017.

Fuentes del ministerio fían cualquier solución a que haya una investidura, que se forme un Ejecutivo liderado por los socialistas y que estos sean capaces de sacar adelante unos presupuestos. De hecho, insisten en que el abono ya se habría ejecutado de haber prosperado las cuentas elaboradas en febrero, la piedra en el camino que propició la primera convocatoria electoral. Pero incluso en el caso de que todo salga rodado para los intereses de Pedro Sánchez habría que buscar un nuevo encaje técnico para un pago que la Xunta necesita para poder cuadrar sus cuentas del 2019, porque contaba con ese dinero en sus presupuestos. Facenda los incluyó porque dio por bueno el compromiso verbal de la ministra María Jesús Montero con Feijoo de que se podrían todos los medios para liberar los fondos. Desde Madrid se interpretó siempre que el presidente gallego estaba utilizando el argumento de los 200 millones para hacer presión política, pero el relato comenzó a cambiar cuando dirigentes autonómicos socialistas empezaron a llamar al ministerio para reclamar el dinero, incluso con más urgencias que Galicia ante la posibilidad de que ese agujero termine haciendo un roto mucho más serio en el equilibrio financiero de sus arcas.

La reivindicación gallega del IVA de diciembre del 2017 siempre se presentó en un paquete más amplio que incluía 330 millones de las entregas a cuenta que ya se han empezado a pagar -Facenda asegura que a tres semanas de que acabe el año todavía no se cubrió el montante total- y un extra añadido de 170 millones comprometidos por el Gobierno con las comunidades cumplidoras, una cifra que no despierta tanta alarma porque nunca se trasladó a las cuentas de la Xunta. Tampoco en el 2020.