Cisma en Anova por sus alianzas con fuerzas estatales

Ante una asamblea clave, un sector del partido critica no haber ido a las generales y apuesta por una alianza con Podemos y EU


santiago / la voz

El partido fundado por Beiras vive en sus propias carnes todas las contradicciones que dieron al traste con En Marea. La dirección, con Antón Sánchez a la cabeza, apostó en los últimos años por las alianzas con fuerzas estatales en aras de la tan traída y llevada «unidade popular», lo que dio lugar a su primer cisma con el sector más nacionalista de la formación, capitaneado por la exdiputada del Congreso Alexandra Fernández y por el diputado en el Parlamento de Galicia Davide Rodríguez, los dos fuera ya del partido. Pero cuando llegó el momento de negociar las listas para el 28A, no se alcanzó un acuerdo con Podemos y Anova decidió no presentarse a esas generales. Ya entonces, veteranos de la formación como Antón Dobao lo criticaron; y ahora, el escritor, junto con otros destacados miembros del partido, como Pepe Arias o la concejala de Compostela Aberta Branca Novoneyra, presentaron enmiendas a la tesis que se defenderá mañana en la cuarta asamblea de la formación en la que lamentan no haberse presentado a los comicios generales y apuestan por una reconciliación con Podemos y EU: «Non é a mellor opción perder iniciativa no campo político-electoral», dicen.

La dirección no se opone a futuros pactos y diferencia entre las tesis políticas y las alianzas electorales. Bajo el lema Avanzando cara o republicanismo galego, defenderá en la asamblea que los acuerdos a los que se llegue en los próximos meses para las elecciones autonómicas tienen que darse sumando a las mareas y a colectivos sociales y negociando con las demás fuerzas «entre iguales», algo que reprochan a Podemos, que a su entender, en las conversaciones para las generales actuó «de parte».

Pero las autonómicas no son las generales, y si bien el llamado rupturismo gallego no sueña ya con asaltar la Xunta como hace cuatro años, sabe que el PSdeG y el BNG los necesitan si quieren arrebatársela a Feijoo. Por eso Anova -que también renovará el sábado su dirección, con Antón Sánchez dispuesto a repetir como portavoz nacional- se presentará a las elecciones, y también lo hará En Marea. Lo que está todavía por dilucidar es si pactarán una candidatura conjunta o si los socialistas se verán obligados a hablar con todos ellos por separado.

La candidatura única del rupturismo gallego tropezará con muchas piedras por el camino. Una de ellas será la competición por colocar cada uno a su candidato; Eva Solla ya se postuló al frente de EU; Martiño Noriega se mantiene en la política compostelana ejerciendo la oposición; Xulio Ferreiro permanece activo en las redes sociales y Yolanda Díaz y Gómez-Reino están a la espera de saber si hay Gobierno y si su futuro pasa por Madrid o por Santiago.

En realidad, todo se resume en separarse para volverse a juntar. Lo difícil será explicárselo a los gallegos.

Caballero, Pontón y... ¿quién será el tercero?

Domingos Sampedro
Eva Solla, cuando presentó su candidatura para las autonómicas
Eva Solla, cuando presentó su candidatura para las autonómicas

Eva Solla asoma la cabeza para liderar el espacio rupturista, pero con pocas bazas para ser candidata

Corría el mes de agosto, era domingo y faltaba apenas un mes y medio para las elecciones autonómicas del 2016, las que le dieron a Feijoo su tercera mayoría absoluta. La entonces líder de Podemos en Galicia, Carmen Santos, saltaba a la arena en un hotel de Santiago para presentar a la que pretendía fuera su aspirante a la presidencia de la Xunta, la socióloga Magdalena Barahona, quien después ni fue candidata ni tuvo proyección alguna en los dos años que ejerció de diputada antes de renunciar al escaño por motivos de salud.

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