El Chicle deja Galicia para regresar al penal de León a la espera de sentencia

El asesino de Diana Quer llegó a Teixeiro, tras conocer el veredicto, hablando de coches

El Chicle en el momento de la lectura del veredicto, con el mismo rictus que mantuvo durante todo el juicio
El Chicle en el momento de la lectura del veredicto, con el mismo rictus que mantuvo durante todo el juicio

vigo / la voz

José Enrique Abuín Gey conoció el veredicto del jurado popular del caso Diana Quer a las dos de la tarde del sábado. Una triple condena por asesinato con alevosía, agresión sexual y privación de libertad. Cuatro horas después, ya en el acceso a la cárcel de Teixeiro (en el concello coruñés de Curtis), concretamente al módulo de ingresos, se bajó del coche. Junto a él, dos agentes que supervisaban el traslado desde los juzgados de Santiago. La escena, con funcionarios de prisiones observando la llegada, causó estupor. Lo primero por la tranquilidad que evidenciaba Abuín. «Incluso parecía relajado», recuerda uno.

Lo más llamativo fue comprobar que la conversación que mantenía con el conductor que lo trasladó versaba sobre coches. Concretamente sobre motores, su gran pasión reconocida junto a la velocidad sobre cuatro ruedas. «Parecía que venía de cualquier sitio menos de conocer un veredicto tan demoledor», añade. Abuín, ya dentro del centro, se instaló en la misma celda en la que durmió desde su llegada a Teixeiro para el juicio, hace algunas semanas. Entonces viajó desde León, concretamente desde el centro de Mansilla de las Mulas. Es la prisión que tiene asignada, y a la que se prevé que vuelva mañana mismo.

Traslado regular

Cada jueves se realiza el traslado regular de reos con una ruta fijada, que en este caso incluye a la prisión leonesa. De ahí que Instituciones Penitenciarias considere oportuno aprovechar la conducción de mañana para volver a trasladar al Chicle. El comportamiento de Abuín no ha cambiado desde el sábado. Sigue igual de encerrado en sí mismo que en los días previos al juicio y durante las tres semanas que duró la vista. Ausente y callado, solo sale de la celda para llamar por teléfono e ir al economato. «Ninguna incidencia, es igual que tener a un preso invisible», dicen las fuentes consultadas.

El riesgo de autolesiones o suicidio sigue igualmente latente. De ahí que una pared de su celda incluya una ventana de cristal que comunica con la estancia anexa. Desde allí lo vigila un preso de confianza: reos muy concretos elegidos entre la población reclusa que reciben formación sobre salud mental, de médicos y psicólogos. Pero los presos asignados al asesino de Diana Quer se aburren con él. Si no sale de la celda, ellos tampoco. De ahí que los roten cada cierto tiempo, «al menos para que puedan caminar algo y tomar el aire». Tampoco habla, por lo que las vigilancias de estos presos de confianza se hacen eternas por momentos.

Abuín conocerá en la cárcel de Mansilla la sentencia que plasmará el veredicto del jurado popular. La redactará el magistrado presidente de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, Ángel Pantín. Con el fallo en la mano, el asesino de Diana Quer podría ser destinado a otro centro. «Es lo normal. Primero se asigna uno preventivo hasta conocer la sentencia. Luego, con el fallo, se asigna otro para la pena», aclaran en Instituciones Penitenciarias.

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La Voz

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