Así es el narcosubmarino de Cangas: un habitáculo tan pequeño que los tripulantes dormían sobre los fardos

Nada para asearse, unos 20.000 litros de combustible y 7.000 de agua en proa, mientras que el motor estaba en popa


Vigo / La Voz

De 22 metros de eslora, color gris y desgastado. Tanto como si hubiera cruzado el Atlántico. La fibra de vidrio, en la proa, está erosionada de abrirse paso entre las olas. Basta acercarse para ver que se deshace en capas. Carece de sistemas de evacuación, por lo que los tres tripulantes, durante los 25 días de travesía, usarían un caldero de alternativa. Se descarta, ya en la popa, que disponga de un motor eléctrico que le permitiera estar sumergido todo el rato. La hélice es igual a la de un barco medio, que no supera los diez nudos por hora. También navegaría entre aguas valiéndose de una especie de esnórquel (tubo). Incluso se ve una línea blanca que rodea el casco, próxima a la cubierta, que fijaría la flotabilidad. Tendría la posibilidad de hacerlo sumergido, pero por un tiempo limitado.

Gracias por leer La Voz

Suscríbete al periodismo sin límites hecho en Galicia

WEB+APP
Lee todas las noticias en la edición digital y la aplicación, accede a contenidos exclusivos y disfruta de una lectura sin publicidad intrusiva
VERSIÓN PDF
Accede a la réplica del periódico en PDF, a todas las ventajas de la suscripción WEB+APP y a la hemeroteca de La Voz desde 1882

Así es el narcosubmarino de Cangas: un habitáculo tan pequeño que los tripulantes dormían sobre los fardos