Cientos de curiosos en el balcón de Ares bajo una granizada

chema corral ARES / LA VOZ

GALICIA

JOSE PARDO

En ese punto clave para el refugio de barcos hasta volvieron a asomar banderas de Nunca Máis con el BNG

24 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La noticia se extendió como la pólvora. Los primeros mensajes sobre el accidente circularon antes de la medianoche del viernes y las imágenes del suceso no hicieron sino alimentar el interés por saber de primera mano qué sucedía, observar el despliegue por tierra, mar y aire para intentar remolcar el barco quimiquero que casi se tocaba con las manos y ver si su casco aguantaba el movimiento. Ni siquiera la lluvia y el granizo que caían frenaron a los curiosos.

Desde primera hora de la mañana del sábado, las inmediaciones de las islas Mirandas se convirtieron en el centro neurálgico de Ares y en punto de visita obligada en la comarca de Ferrol. El litoral de la parroquia de Lubre se convirtió en un ir y venir de curiosos: primero llegaban a cuentagotas y, después del mediodía, alertados de que el nuevo intento de remolque se produciría sobre la una, en tromba.

Jóvenes, gente de mediana edad que rememoraba anteriores catástrofes marítimas y ecológicas, personas mayores que avanzaban con dificultad por el terreno encharcado abriéndose camino entre los helechos y los tojos que crecen en este tramo de costa habitualmente apacible y solitario para tener el mejor balcón.