La Xunta hará un censo y un plan de ayuda para los mayores que viven solos

Gobierno y oposición polemizan por las residencias que donará Amancio Ortega


santiago / la voz

El Gobierno gallego tomó nota del mensaje que le envió el pasado junio el Parlamento, al aprobar por unanimidad una iniciativa de la socialista Noela Blanco dirigida a elaborar un censo de personas mayores que viven solas y una estrategia de atención de este colectivo, y prevé culminar este trabajo en el 2020. Así lo anunció ayer la conselleira de Política Social, Fabiola García, que compareció ante la Cámara para dar cuenta de los avances en la atención a los mayores.

En Galicia hay 278.000 hogares que tienen registrado un único residente, y 128.000 son de personas con más de 65 años. Todos ellos pasarán a formar parte del censo específico que elaborará la Xunta, en colaboración con la Fegamp, y de una «estratexia de prevención e atención», explicó Fabiola García, pues se trata de personas que «non desexan» estar en esta situación y que en muchos casos requieren de asistencia especializada.

Durante su intervención, la conselleira hizo balance tanto de la atención de proximidad a los mayores como de la residencial. Puso en valor que el número de dependientes con algún tipo de asistencia supera los 60.000, que el servicio de ayuda en el hogar se multiplicó por seis respecto a hace una década y llega a 24.000 usuarios, que se duplicará el número de casas do maior en el campo, hasta un total de 60 el próximo año, o que el número de plazas de residencias creció en un 42 % y rebasará las 8.000.

Es un recurso que, además, se verá incrementado con la edificación de las siete nuevas residencias en las siete ciudades que construirá la Fundación Amancio Ortega para entregarlas después a la Xunta. «Os galegos non terán que desembolsar nin un só euro», se congratuló García.

Esta donación generó debate y provocó que varios diputados de la oposición se rasgaran las vestiduras. Paula Quinteiro (Común da Esquerda) demandó un compromiso para que dichas plazas fueran públicas. Noela Blanco (PSdeG) saludó la donación, pero dijo que no había «nin unha soa pedra» das residencias, y con tono más crítico, Montse Prado (BNG) afirmó que «van destinar as frangullas conseguidas a base de explotación laboral».

La conselleira rechazó las críticas y preguntó sin éxito si la oposición «renunciaría» a obtener dicha donación que mejorará la vida de mucha gente.

La ausencia de Paula Quinteiro en un debate sobre el gasto social obliga a detener el pleno

Ocurrió justo cuando se debatía una moción de la diputada Vázquez Verao (En Marea) sobre las demandas que la Xunta debería plantear al Gobierno central para ampliar el gasto de varios servicios sociales. Tras la intervención de la proponente y del BNG, el presidente del Parlamento, Miguel Santalices, le dio el turno a la diputada Paula Quinteiro, del Grupo Común da Esquerda, pero no se encontraba en el hemiciclo. «Non está... Alguén a pode avisar?», demandó el presidente.

El pleno se interrumpió unos instantes mientras Manuel Lago, portavoz de Común da Esquerda, saltó de su escaño para buscar a Quinteiro por el pazo de O Hórreo. Poco después, la diputada entró por otra puerta, pero tras mantener un intercambio de pareceres con Marcos Cal, su colega de grupo, optó por dejar pasar la vez y no intervenir. Eso sí, no sin que algún diputado que observó la escena y la interrupción se llevara las manos a la cabeza.

Crece un 20% el número de personas que viven solas a partir de los 40 años

MÓNICA P. VILAR

Ya son 38.000 más que en el 2013. Sin embargo, baja el número de jóvenes que forman hogares unipersonales

Bien porque las circunstancias obligan a ello o por deseo personal, el vivir sin compañía es un fenómeno en auge. En 278.600 de los más de un millón de hogares gallegos solo reside un persona. Son datos extraídos de la Encuesta Continua de Hogares que elabora el INE (Instituto Nacional de Estadística), y que revela que en los últimos cinco años este tipo de hogares unipersonales ha crecido más de un 11 %, sumando casi 28.000 casos desde el 2013.

La subida no afecta por igual a todos los tramos de edad. De hecho, entre los jóvenes se produce justo el efecto contrario. Si en el 2013 vivían solas un total de 55.200 personas menores de cuarenta años, los datos del 2018 descienden hasta las 45.200. La caída más fuerte se registra en el tramo de 35 a 39 años, en el que cada vez más gallegos que optan por vivir con sus padres, en pareja, con sus hijos o incluso con compañeros de piso con los que no tienen parentesco.

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