140 años de promoción turística de Galicia

Sara Carreira Piñeiro
sara carreira REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

Instalaciones del balneario de Mondariz hace más de cien años
Instalaciones del balneario de Mondariz hace más de cien años Luis Alonso

Arte, tradiciones, naturaleza, salud y ciudades eran los pilares de las primeras guías, desde 1883

10 nov 2019 . Actualizado a las 16:36 h.

Galicia afronta el Xacobeo 21 mirando con esperanza al turismo, un fenómeno que no es tan nuevo como pueda parecer, sino que va a cumplir 140 años y ofrecía (casi) lo mismo: arte, ciudades históricas, tradiciones, naturaleza y salud (balnearios y baños de olas en la playa) para un grupo social exigente. Solo hay que leer las guías de Pontevedra y Santiago que Filgueira Valverde hizo en 1931 para darse cuenta de que «para a chegada da República, estaba perfectamente debuxada a xeografía turística de Galicia». Lo dice Rafael Vallejo, catedrático de Historia e Instituciones Económicas en la Universidade de Vigo. Vallejo apunta como germen turístico gallego las casas de baño de las playas, que arrancaron en la década de 1830 en A Coruña y otras ciudades costeras. Pero fue a partir de 1880, explica, cuando todo cambió con la construcción del ferrocarril, tanto entre Madrid y Galicia (1885) que traía el turismo nacional, como por la Galicia interior (la primera línea fue Santiago-Carril, en 1873, donde los empresarios compostelanos explotaban el puerto de Vilagarcía, lo que explica también que fuese la «playa» de Compostela). Los barcos de vapor eran los encargados de acercar al visitante extranjero, tanto de Europa (Francia y Gran Bretaña) como de América (indianos ricos).

«Para a chegada da República, estaba perfectamente debuxada a xeografía turística de Galicia»

Para cuando el rey Alfonso XIII se casó con la inglesa Victoria Eugenia (1906), la relación entre Gran Bretaña y Galicia se amplificó, con dinero inglés para negocios en la comunidad y una ruta regular de la Booth Line (propiedad de la Cunard) a Vigo, cuyo agente local, Federico Barreras Massó, veía Galicia como la «Suiza española».

Inicialmente, el turismo era urbano y de salud

Si los empresarios ideaban una estructura económica del turismo, los periodistas hacían lo propio con la promoción. Firman muchas de las guías y solo tienen competencia entre las viajeras inglesas (eran mayoritariamente mujeres) que recorrían Galicia y después contaban su experiencia, como Catherine Gasquoine, que en 1911 publicó Spain revisited: a summer holiday en Galicia (España revisitada: unas vacaciones de verano en Galicia). Ese mismo año, Román López, periodista santiagués, publica Through Galicia to Santiago of Compostela (A través de Galicia a Santiago).

Los viajes están vinculados a la construcción de carreteras y sobre todo ferrocarriles

Inicialmente, el turismo era urbano (llegar a las ciudades era más fácil) y de salud. En 1875 Ramón Álvarez escribió una guía de Santiago, en 1896 Alfredo Vicenti lo hizo de la provincia de Pontevedra y en 1902 salió la de José de Santiago sobre Baiona que «explica como se vai configurando un destino turístico». En 1883 se edita la primera guía de Galicia, que atiende al viajero por ocio, salud, negocios o fe.

Madrileños de veraneo

«Dende os anos 1880, as clases medias de Madrid xa disfrutaban de saír de veraneo -dice Vallejo-. Ao norte ían os nobres e rentistas, e ao Levante as clases medias, os funcionarios, comerciantes e pequenos empresarios». Los viajes se hacían como mínimo por un mes, porque moverse no era fácil a pesar de la llegada del automóvil, que sí les permitía hacer excursiones. Eso explica que las guías dediquen mucho espacio a los horarios y precios de trenes, vaporcillos y coches, y que «con un lenguaje sencillo, pero con cierto aire de exotismo», según apunta la bloguera Ana María Hermida, se hable de «la personalidad del pueblo gallego resaltando su carácter refinado». Porque el excursionista, un término usado en la época, era una persona de cierta posición y buscaba hoteles o fondas cómodos, y que las guías -muchas de las cuales se pueden consultar en la biblioteca de la Real Academia Galega- le informasen de geografía, historia y economía de cada zona. También estaba el «comercial, o que chamamos viaxante. Para eles as guías daban moitos datos»: en la Guía y plano general de La Coruña de Juan Mariño (1905) aparecen los nombres de los funcionarios de Gobernación, Diputación, Banco de España o Audiencia. Otro grupo eran los enfermos en busca de aguas curativas, una práctica que tuvo importancia en Galicia porque aquí había magníficos manantiales. Santiago también atraía a peregrinos, viajeros que se movían, ya entonces, no solo por motivos religiosos: «Era xente culta atraída pola fe, a historia, a arte e a natureza», apunta Vallejo para señalar cierta continuidad en los 140 años de promoción turística de Galicia. 

ALGUNAS DE LAS PRIMERAS GUÍAS 

«Guía de Galicia» de Cesáreo Rivera y Víctor Vázquez
«Guía de Galicia» de Cesáreo Rivera y Víctor Vázquez

«GUÍA DE GALICIA» (1883)

De Cesáreo Rivera Abraldes (político republicano de Ribadavia) y Víctor Vázquez (pianista, compositor y periodista vigués).

La foto que acompaña este texto es de la primera página del interior, ya que la cubierta es azul y el nombre solo aparece en el lomo. Es «la primera obra de esta índole que se publica para Galicia en general», dicen los autores. Son 450 páginas sin fotos pero con un mapa de carreteras desplegable. Tiene dos partes: la primera cuenta generalidades de la comunidad (datos de geografía, historia y curiosidades, tan variados como número de habitantes o que la laguna Antela generaba vapores insanos); la segunda se divide en capítulos como «Agua y Baños», «Viajes» (que incluía tarifas y recorrido) o las localidades. En cada una se dan datos (A Coruña tenía un presupuesto de 1,3 millones de pesetas y 40.000 habitantes y en Vigo se habla de la actividad del puerto), se enumeran fondas y cafés, el horario de trenes, los monumentos, qué periódicos ofrecen (en A Coruña había nada menos que 9, entre ellos una recién nacida La Voz de Galicia), teatros y hasta fortificaciones. Por supuesto, cada localidad importante se acompaña de viajes cortos y excursiones posibles.

La versión española de «Mondariz, Vigo, Santiago», escrita entre otros por Pardo Bazán
La versión española de «Mondariz, Vigo, Santiago», escrita entre otros por Pardo Bazán

«MONDARIZ, VIGO SANTIAGO. GUÍA DEL TURISTA» (1912)

Editada por Sucesores de Ribadeneyra. Escrita por varios autores. Hay versión en inglés y castellano.