El Tribunal Supremo acusa a Nené Barral de crear un negocio de contrabando de tabaco valorado en 72 millones de euros

La investigación está judicializada en el Juzgado número 1 de Lugo y la inició Pilar de Lara, apartada por el Consejo General del Poder Judicial


José Ramón Nené Barral fue alcalde de Ribadumia (PP) entre 1983 y el 2001. Ya en el 2016 llegó a un acuerdo con la Fiscalía de Pontevedra para esquivar una condena de ocho años de prisión como autor de dos delitos fiscales. El acuerdo fijó una pena de seis meses por cada delito y 700.000 euros de multa. Pero el exalcalde todavía mantiene dos cuentas pendientes con la Justicia. Una, que se remonta policialmente a 1999, se instruyó en el juzgado de Vilagarcía y sigue a la espera de ser enjuiciada. La Fiscalía pide diez años de cárcel y 15 millones de multa. La otra causa estaba en Lugo. Concretamente, en el juzgado del que era titular Pilar de Lara, que inició el asunto y lo siguió hasta que fue apartada de su destino por el Consejo General del Poder Judicial.

La operación, policialmente dirigida por el Servicio de Vigilancia Aduanera y la Policía Nacional, se bautizó Cebra y tiene numerosas aristas que señalan a Barral, pero también a José Casanova Pérez, un veterano contrabandista de Asturias, hoy octogenario, que hizo millones con el tabaco en las Rías Baixas. Luego se pasó a la venta de coca y heroína. Ahora, el procedimiento, a petición de De Lara, será instruido en la Audiencia Nacional. El motivo, alega la jueza y secunda el Tribunal Supremo en un auto judicial, es que la red de contrabando atribuida a Nené Barral tiene un valor 72 millones de euros y llega a buena parte del país, de ahí que la competencia para juzgar a los investigados sea de la Audiencia Nacional y no de un juzgado de Lugo.

«Indicios claros de la comisión de delitos de contrabando de tabaco, falsedad y blanqueo de capitales llevados a cabo por una organización criminal contando con la colaboración de miembros en Navarra, Extremadura, Cataluña o Valencia». El alto tribunal añade que, al parecer, se utilizaron redes e infraestructuras en Portugal, Grecia, EE. UU., Emiratos Árabes y China, concretamente en Hong Kong. «Nos hallamos ante la existencia de indicios claros de la comisión de delitos de contrabando de tabaco, falsedad y blanqueo de capitales, llevados a cabo por una organización criminal. Se indica que la organización es dirigida presuntamente por José Ramón Barral, residente en Galicia, pero contando con la colaboración de miembros integrantes de la misma, tanto desde distintos puntos de España (Navarra, Extremadura, Cataluña o Valencia) como desde el extranjero». El alto tribunal añade que, al parecer, «se están utilizando redes e infraestructuras obrantes en distintos países de la Unión Europea (como Portugal y Grecia) y extracomunitarios (como Estados Unidos,Emiratos Árabes y China). Se describen numerosas operaciones importantes de contrabando de tabaco, utilizando contenedores transportados por vía marítima hasta los puertos de Barcelona, Valencia y Sines (Portugal). Unas han tenido lugar directamente desde los Estados Unidos (Miami), hasta los mencionados puertos (tabaco 305 'S, fabricado en USA por la empresa Dosal Tobaco); otras vía Grecia, y en tercer lugar por vías asiáticas, como los Emiratos Árabes - Dubái- y China -Hong Kong- (el procedente dc China, Tabaco Malboro, no original pues había sido falsificado). Para llevar a cabo el contrabando de tabaco, se falsificaron múltiples documentos. "El importe total del tabaco importado ilegalmente, supera los 72 millones de euros".

Dicha investigación policial fue tutelada por el Servicio de Vigilancia Aduanera de Galicia y la Udyco de la Policía Nacional en el marco de la operación Cebra, que incluye una rama dedicada al narcotráfico de cocaína y heroína y al blanqueo de capitales en varios paraísos fiscales.

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