La Xunta esgrime un informe propio que retrasa al 2021 los viajes en AVE

El ADIF responde que trabaja «día y noche» para cumplir los plazos, que mantiene

Una cabeza motriz de un AVE, en la fábrica de Talgo
Una cabeza motriz de un AVE, en la fábrica de Talgo

santiago / la voz

El AVE a Galicia llega a tiempo para la inminente campaña electoral. El presidente de la Xunta está «lamentablemente» convencido de que el tren de alta velocidad entre la capital de España y el noroeste no circulará en pruebas en este último trimestre del 2019, como estaba previsto y comprometido por el Gobierno de Rajoy y posteriormente por el ministro socialista José Luis Ábalos, que en su día asumió los plazos. Las «malas noticias» se atienen a un informe realizado por la Consellería de Infraestruturas, que se remite a su vez a los ritmos de trabajo y de licitaciones, especialmente en el tramo Pedralba-Ourense. Según los técnicos del departamento que dirige Ethel Vázquez, esas pruebas se producirán en el mejor de los casos entre nueve meses y un año más tarde, por lo que hasta el 2021 no se pondrán a la venta los billetes. Y aun así, el grado de preocupación de Feijoo sobre la posibilidad de que todo funcione en el jacobeo «é moi alto».

La Xunta, aclaró el presidente, no es responsable ni de las obras ni de los contratos. «Pero sempre atinamos cando fixemos o control dos prazos, e lamentablemente podemos dicir que non haberá viaxes no 2019 nin no 2020, o que é preocupante, porque os galegos merecemos saber cando van rematar as obras», dijo tras la reunión semanal de su Gobierno, en la que se abordó el informe que se va a trasladar al Parlamento.

En concreto, el dirigente se refirió a las «incertezas» que hay sobre la suministración de material y el montaje en el último tramo que conecta con Ourense, pero fue más preciso al relatar los supuestos incumplimientos en el enlace entre esta ciudad y Lugo, un trazado para el que también se han prometido tiempos de cuatro horas de desplazamiento con el horizonte puesto en el 2021. Con lo que se ha encontrado la Xunta es con que solo se ha licitado la electrificación del 15 % de la línea, que tiene una ejecución de 20 meses. Del resto, aseguró Feijoo, así como de la construcción de tres variantes que tendrían un coste de unos mil millones, «hai un avance cero e información cero». «É imposible que no 2021 estea electrificada» al completo, concluyó el dirigente gallego, quien garantizó que «en ningún caso» Galicia va a renunciar a un proyecto que llega 30 años tarde respecto a otras comunidades y que está avalado indistintamente por Gobiernos populares y socialistas.

Indignación del ADIF

La respuesta del ADIF llegó unas horas más tarde, por escrito y en una nota oficial que rezuma indignación. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, que preside la lucense Isabel Pardo de Vera, expresó su «estupor ante una información absolutamente engañosa y tendenciosa, y que desmerece el inmenso esfuerzo que se está realizando para cumplir con los objetivos previstos».

Y también explica los motivos del supuesto silencio que inquieta al Gobierno gallego. El ADIF explica que no acostumbra a comunicar fechas de puestas en servicio, sino las relativas a la finalización de las obras, ya que entre ambos hitos se desarrolla la fase de pruebas de todos los sistemas, «crucial» para el inicio de la circulación «con plenas garantías de seguridad». Cada plazo, pues, se establece en función de la tecnología: «Y actualmente estamos actuando intensamente en los tramos que van desde Olmedo hasta Ourense».

El delegado del Gobierno atacó con más rotundidad si cabe a Feijoo, al que acusó de utilizar la plataforma de la Xunta «para ser altavoz del PP», lo que considera «muy grave». Javier Losada le recomendó que se preocupe de sus competencias y prepare a Galicia para la llegada del AVE. Losada insistió en que se están cumpliendo los compromisos tras heredar del PP un proyecto «paralizado o ralentizado».

Una actualización del estado de las obras sin tener en cuenta la conexión de Lugo

El ADIF también ha aprovechado su respuesta a Feijoo para adentrarse en la actualización del estado de las obras, pero solo se refiere a los tramos clave (Olmedo-Zamora, Zamora-Pedralba y Pedralba-Ourense), sin hacer mención de las inversiones y ritmos de licitación en la conexión entre Lugo y Ourense, en la que el presidente gallego puso el acento en su intervención tras el consello de la Xunta.

Así, en el tramo entre Olmedo y Zamora se están haciendo pruebas del ERTMS «que se encuentran en un estado muy avanzado y próximas a su finalización», lo que permitirá a los trenes circular a la velocidad máxima. Finalizado este paso, faltarían las pruebas de fiabilidad y la formación de maquinistas para la implantación del sistema de seguridad en todo el tramo. Al no haber incidencias, estima que el nuevo sistema entrará en servicio en el primer trimestre del 2020.

En el tramo Zamora-Pedralba las obras están finalizadas, pendientes de acabar la construcción de la estación de Sanabria, circunstancia que no condiciona la puesta en marcha de la línea. Las pruebas de carga ya están realizadas, y en noviembre abordarán las de seguridad, lo que permite «aventurar» que el tramo estará en servicio en la primavera del 2020.

En relación con Pedralba-Ourense, los trabajos se intensificarán entre el 4 y el 28 de noviembre, lo que obliga a la anunciada suspensión del servicio. En esas semanas asumirán las cimentaciones de las catenarias, el montaje de la vía en el ramal de conexión, la renovación de todas las vías en Taboadela y otras cuestiones técnicas. Según el plan del ADIF, las obras en las vías de la estación de Ourense ya están finalizadas con el nuevo enclave en funcionamiento, lo que ha permitido cumplir «el compromiso adquirido con la Xunta» para la ejecución de la estación de autobuses de Ourense, remarcan en su comunicado.

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