Galicia estrena en el 2020 los primeros grados abiertos, en los que el alumno no tendrá que elegir carrera durante el primer año y medio

Las universidades implantarán un máximo de cinco estudios, con 25 plazas cada uno


Santiago

Galicia será la tercera autonomía en estrenar los grados abiertos, en los que los alumnos podrán elegir materias de varias carreras durante un año y medio, hasta que finalmente se decanten por la titulación que quieren cursar. Se implantarán en el curso 2020-2021 a través de un programa piloto, con un máximo de cinco grados y 25 plazas cada uno. Esta es una de las principales novedades desgranadas por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, en la apertura oficial del curso universitario que en esta ocasión albergó la Universidade de Santiago. La puesta en marcha de estos grados obedece a la necesidad de reducir el alto porcentaje de abandonos que se producen en el primer año de carrera, que llega hasta el 20 %. Mil doscientos estudiantes gallegos cambian de titulación en los dos primeros cursos.

No es la única referencia que hizo Feijoo a la oferta universitaria. Galicia se ha adelantado al objetivo de la Comisión Europea al crear ocho campus de especialización, que ahora inician su proceso de acreditación. Y también se está trabajando en la elaboración de un catálogo de perfiles profesionales, sobre el que se definirán nuevas titulaciones. La primera parte, ya finalizada, define treinta perfiles profesionales del futuro.

Antonio López, rector de la USC, fue el anfitrión del acto solemne de apertura y el encargado de hablar en nombre de las tres universidades gallegas. Lo hizo en un discurso con numerosas reivindicaciones. Porque las universidades, dijo, «atopámonos nun momento crítico no que hai que tomar decisións que poden comprometer o noso futuro». Es el momento de reformar la Ley Orgánica de Universidades, que cumple ya 18 años. Y lo es para poder alcanzar un marco financiero que dé más recursos a la universidad, o al menos para recuperar parte de los perdidos durante la crisis. López achacó a esta falta de fondos la caída de las universidades gallegas en los ránkings internacionales «onde os efectos sempre se perciben cun certo retardo». Como ejemplo puso a Harvard, con un presupuesto que alcanza la mitad de todos los fondos del sistema universitario español.

Más flexibilidad en la contratación

López aprovechó la apertura de curso para reclamar más cambios en la universidad amén de los económicos. Se precisa más flexibilidad en la contratación y sobre todo soluciones para que los investigadores puedan ser contratados sin recurrir a fórmulas precarias. Concentrar las áreas de conocimiento o repensar un régimen de gobernanza que actualmente está «atrofiado» son otras de las demandas de la universidad.

Antonio López también puso deberes a Feijoo. Sobre todo en lo que se refiere a la financiación. Y es que se acerca la negociación de un nuevo plan financiero, que debe «incrementar a contía de recursos públicos». No solo más fondos sino diferenciados en función de las necesidades y servicios complementarios de cada una de las tres universidades. Tras las reivindicaciones, el rector de la USC apuntó los deberes de la universidad, que deben ser más eficientes en el uso de sus recursos, aprovechar sinergias y adaptar su oferta docente a la realidad de cada momento «coa máxima axilidade».

A la apertura de curso, que presidió, Núñez Feijoo, asistieron los tres rectores gallegos, representantes del Gobierno autonómico, instituciones, grupos políticos o exrectores. En el acto, celebrado en el Colexio de Fonseca de Santiago, Rafael Cela Torrijos, catedrático de Química Analítica de la USC, fue el encargado de impartir la lección magistral de inicio de curso sobre la década que cambió esta disciplina.

Los rectores piden más fondos mientras Feijoo defiende el nivel de financiación

Mientras los rectores gallegos, en boca del anfitrión de la apertura de curso, Antonio López, piden más fondos, achacando incluso a la escasez de recursos la caída en los ránkings de excelencia internacional, Feijoo saca pecho por el nivel de financiación de las tres universidades gallegas. «Mentres que Galicia aínda non recuperou en 2019 o nivel orzamentario de 2009, a universidade galega acadou un teito histórico cos 433 millóns de euros de transferencias directas de acordo co plan vixente», apuntó. En la última década, los dos planes de financiación blindaron el presupuesto de las universidades, pasando de una perspectiva anual que genera tensiones e incertidumbres, a un horizonte estable de cinco años.

«Hai valores do mundo universitario que serven de referencia ao conxunto da sociedade»

Precisamente el próximo año finaliza la aplicación del actual plan 2016-2020, por lo que será necesario negociar otro. Aunque es época electoral, el rector de la USC confía en que «sexa unha negociación global ou parcial, hai cuestións que para a universidade son irrenunciables». Admitiendo que contar con un plan plurianual es una ventaja para las universidades por la estabilidad financiera que les da, Antonio López pone el foco en la cantidad «asumimos o risco de ser repetitivos, pero créame, presidente, que o facemos coa cabeza alta porque non pedimos para nós, senón para os nosos estudantes, para a investigación, o coñecemento e a cidadanía», apeló el rector.

Por su parte Feijoo alabó el papel que más que nunca tiene hoy la universidad frente a quienes pretende desandar el camino del europeísmo, «hai valores do mundo universitario que serven de referencia ao conxunto da sociedade, como o sentimento de colectividade, a tolerancia e a busca da verdade nas diferentes áreas de coñecemento».

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
6 votos
Comentarios

Galicia estrena en el 2020 los primeros grados abiertos, en los que el alumno no tendrá que elegir carrera durante el primer año y medio