Así se buscan, y encuentran, las raíces gallegas

En apenas diez años, la Xunta ha resuelto más de 6.700 solicitudes de descendientes de emigrantes que buscan encontrar familiares u obtener la nacionalidad

Llegada de emigrantes gallegos del programa Reencontros
Llegada de emigrantes gallegos del programa Reencontros
R. S.
la voz

Nombre completo, año de nacimiento, parroquia y concello. Esos son los datos que se necesitan para que la Secretaría Xeral de Emigración empiece a indagar sobre los ascendientes gallegos del interesado. Las razones para bucear en el árbol genealógico de cada uno son de todo tipo: desde los que buscan información por curiosidad, hasta los que quieren saber si todavía tienen familiares en Galicia. Aunque principalmente lo que hay detrás es acreditar que sus antepasados eran gallegos para así obtener la nacionalidad española.

Las averiguaciones se realizan en colaboración con las cinco diócesis, que son las que facilitan las partidas de nacimiento, de bautismo o los certificados de matrimonio. Para aquellos que buscan sus raíces antes de 1886 hay que acudir a los registros parroquiales, ya que no hay más información. Y a partir de ahí, cuando se empieza a tirar del hilo, también se pueden consultar partidas en el registro civil.

Recientemente, familiares de Antonio Machín acudieron a la Secretaría Xeral de Emigración para buscar el lugar de nacimiento del padre del artista, para saber si todavía hay parientes con vida. En este tipo de solicitudes, las probabilidades de éxito de la búsqueda dependen mucho de la cantidad de información que se aporte. Según explica Antonio Rodríguez, Secretario Xeral de Emigración, hay casuísticas de todo tipo: «Cos datos que pedimos, a posibilidade de encontrar á persoa que se busca é moi elevada, pero en moitos casos chega xente sen o nome completo ou sen saber o concello onde naceu o seu familiar».

En los casos en los que no se sabe la parroquia o el concello de nacimiento, la búsqueda se hace siguiendo el apellido, comprobando en qué zona es más habitual, y tratando de localizar a alguna persona a partir de ahí. Este procedimiento resulta más complejo, al igual que aquellos en los que los familiares creen que su antepasado es de un concello y luego resulta ser de otro. Pero «incluso nos casos nos que inicialmente hai poucos datos conseguimos dar coa persoa», afirma el secretario xeral de Emigración.

Los países desde los que más se pide información son Cuba -de donde además de correos electrónicos llegan muchas cartas-, Argentina y Brasil, aunque el servicio está abierto a solicitudes de cualquier territorio. «Hai quen busca información para construír a súa árbore xenealóxica, pero a inmensa maioría busca documentación para facer trámites administrativos», indica Rodríguez. Desde el 2008, Emigración ha tramitado un total de 6.738 expedientes, de los que 4.355 tienen que ver con la búsqueda de familiares y la solicitud de partidas de nacimiento o bautizo (de donde luego se parte para obtener la nacionalidad) mientras que el resto se corresponde con otros trámites de emigrantes en el exterior, herencias o pensiones.

«Coa aprobación da lei de memoria histórica, os netos sen a nacionalidade española de aqueles que saíron na guerra e na posguerra podían acollerse a unha opción extraordinaria e solicitala», apunta Rodríguez. Durante esos años hubo un aumento en la demanda de documentos para acreditar esas raíces españolas, en este caso gallegas, de muchos latinoamericanos que querían obtener la nacionalidad.

Los interesados podían acudir a las embajadas españolas en América Latina para asesorarse e iniciar los trámites. A principios del 2012 esta opción extraordinaria dejó de tener validez y las solicitudes de partidas descendieron.

Búsqueda por Internet

Además de este servicio, que es gratuito, los que busquen información pueden hacer sus consultas en uno de los apartados de Galicia Aberta, la página web de la Secretaría Xeral de Emigración. Ahí pueden preguntar por sus familiares y aportar los datos que tengan, que en muchos casos son pequeños detalles de su vida, y otros usuarios pueden comentar y aportar información o algún número de contacto. «Hai xente que lanza datos do seu familiar a ver se hai sorte, e ás veces conseguen atar cabos e dar co que buscan», explican en la Xunta. Es como quien «lanza unha información nunha rede social a ver se alguén lle pode axudar».

Entre las consultas que hay en este apartado de la web, algunos usuarios quieren saber si todavía tienen familiares puesto que van a viajar a Galicia; otros pretenden completar su árbol genealógico e indican datos como el nombre y el puerto al que llegó su antepasado; y entre los casos más llamativos hay una usuaria que dice tener «una alteración genética específica» y a la que le «urge saber de dónde vienen» sus ancestros.

«Trabajando con gallegos en un barco alemán me planteé saber de dónde venía»

Olga Suárez

El argentino Osvaldo Mohíño culminó en el 2016, visitando Touro, un proceso de tres lustros bascando sus raíces al otro lado del Atlántico

«Mi caso fue dar la vuelta a la historia de 120 años gracias a Internet y a buenos amigos». Pero el mérito fue, sobre todo, suyo, de Osvaldo Mohíño, un argentino inquieto que pronto cumplirá los 68 años y que no se cansó hasta descubrir la historia de su familia. Durante más de 15 años removió cielo y tierra para dar con familiares y para descubrir que, no solo su abuelos maternos eran gallegos (del concello de Touro, emigraron para Argentina en 1920), sino que también lo eran los descendientes de su padre: dos hermanos apellidados Mohiño se trasladaron en 1850 de Portomarín a Andalucía y, de allí, a Pontevedra. 

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