De vertedero a fantasmagórico escaparate de boda y comunión

Un vertido de ropa en una aldea de Lugo presenta un llamativo aspecto a medio camino entre aterrador y artístico

Vestidos de novia, comunión y bautizo cuelgan sin motivo aparente de los árboles en el Camiño dos Caxigueiros
Vestidos de novia, comunión y bautizo cuelgan sin motivo aparente de los árboles en el Camiño dos Caxigueiros

LUGO / LA VOZ

Para quien no sepa que parroquias como Burgo, Bóveda, Mazoi o Muxa se han convertido en vertedero incontrolado de la capital lucense, pasear por alguna de las muchas corredoiras de estas aldeas podría resultar tan triste como desconcertante. Pero sin lugar a duda San Salvador de Muxa se llevaría estos días la palma.

A los vertidos habituales de escombros, neumáticos y enseres del hogar como colchones o sofás -que en Lugo recoge Urbaser de forma gratuita en los domicilios-, se une estos días un gran vertido de ropa en el Camiño dos Caxigueiros, cerca de la urbanización A Campiña. No tendría nada de especial de no ser porque alguien -«un par de rapaces», asegura un vecino- colocó varios vestidos de comunión y de bautizo y uno de boda colgando de los arboles a ambos lados del camino, dando lugar a una estampa a medio camino entre fantasmagórica y artística. Tanto podría pasar por el decorado de una película de terror como por una de esas intervenciones artísticas efímeras.

Detalle de uno de los intrigantes vestidos colgados en San Salvador de Muxa
Detalle de uno de los intrigantes vestidos colgados en San Salvador de Muxa

Todo vale

El vecino que afirma que fueron un par de chavales los que colgaron los vestidos rebusca, con varias prendas bajo el brazo, entre la ropa amontonada en el suelo. Dice no saber con qué intención fueron colgados los vestidos, pero tiene su propia teoría: «A roupa vale case toda, e eses vestidos valen moitos cartos e é pena que se boten a perder», asegura. «Non como isto», añade mientras sujeta una bata. La forma en la que lo dice haría pensar a cualquier malpensado que él es uno de los responsables de la curiosa estampa.

Sea como fuere, los vecinos están hartos de quienes aprovechan la proximidad de esta zona al centro de la capital para deshacerse de residuos de todo tipo. La presidenta de la asociación de vecinos Piñeiro Rancho Grande, Flora Rubinos, cree que «ten que tratarse de empresas, porque ninguén acumula tanto lixo na casa». Ella agradece la disposición del concejal de Medio Rural -«É avisalo e como moito nun par de días veñen limpar»-, pero tiene claro que la solución pasa por «máis vixilancia e as multas que correspondan».

Un montón de ropa se amontona en el Camiño dos Caxigueiros, en San Salvador de Muxa
Un montón de ropa se amontona en el Camiño dos Caxigueiros, en San Salvador de Muxa

Por su parte, el Ayuntamiento asegura que limpia cada dos meses las zonas en las que son conscientes de la existencia de este tipo de vertidos, pero que poco después vuelven a aparecer. Desde el gobierno local hacen por enésima vez un llamamiento al civismo, pero quizá Aristóteles se equivocaba cuando afirmaba aquello de que «todo hombre es un animal cívico».

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