La presidenta del ADIF: «Hay que dejar ya el victimismo con el AVE, aunque lo hayamos pasado mal»

Isabel Pardo de Vera admite que hubo momentos en los que el proyecto «pudo peligrar»

Isabel Pardo de Vera cree que el Gobierno en funciones no afectará al AVE. En la imagen, esta semana en Santiago
Isabel Pardo de Vera cree que el Gobierno en funciones no afectará al AVE. En la imagen, esta semana en Santiago

redacción / la voz

Isabel Pardo de Vera (Lugo, 1975) es la ingeniera gallega que asume con indisimulado entusiasmo dos desafíos históricos con los que le ha tocado lidiar desde que el ministro de Fomento, José Luís Ábalos, la colocó hace algo más de un año al frente del ADIF, la empresa pública que gestiona más presupuesto y, a la vez, acumula una deuda preocupante de 16.000 millones que está decidida a combatir. Un desafío es terminar la línea de alta velocidad a su tierra; el otro, la revolución que supone empezar a liberalizar en diciembre del 2020 el ferrocarril de alta velocidad.

-Esos dos desafíos pueden confluir. ¿Podrán los gallegos disfrutar de una línea de alta velocidad en la que además haya competencia y se abaraten los precios?

-Estoy convencida. Ya hay operadores interesados que preguntan por Galicia. Quizás las líneas más atractivas son las de Barcelona, Valencia y Sevilla, y había que priorizarlas. Pero entre los criterios de selección para estas líneas les pedimos que se oferten servicios en zonas como Galicia.

-¿Les obligan a esos servicios?

-Más bien los incentivamos. Tenemos un modelo de alta velocidad acertado, pero somos el país con la red más infrautilizada. Y esto me preocupa mucho. Es insostenible, porque la situación financiera del ADIF es compleja y necesitamos aumentar los ingresos. Esto es una apuesta estratégica del Estado. Podemos ofrecer hasta un 65 % más de capacidad en las líneas.

-A Renfe le costará abandonar su monopolio.

-En Italia se liberalizó y en seis años el operador público creció mucho. La competitividad trajo más calidad de servicio. Las nuevas empresas generarán actividad y empleo. El monopolio es un anacronismo.

-¿El modo aéreo sufrirá?

-Tengo claro que en distancias como Galicia-Madrid el AVE, que va de centro a centro de las ciudades, es imbatible. Las relaciones con Madrid serán por ferrocarril. Pero necesitamos más frecuencias. Ahora mismo habría más viajeros si hubiera más frecuencias. ¿Cuántos trenes hay ahora en Galicia?

-Veo que está convencida de que habrá demanda en la línea gallega.

-Sin duda. Va a ser una línea muy utilizada. Los análisis de demanda que hicimos con Zamora y León se quedaron cortos. La palanca del AVE será muy importante en Galicia. Pero el servicio debe estar a la altura de la infraestructura, garantizando asuntos como la cobertura o el wifi, que son muy relevantes para atraer gente al tren.

«Ya estamos programando otro corte largo [en la circulación ferroviaria] para octubre»

-En las obras se está trabajando a buen ritmo, pero preocupa ver lo que falta en vía, electrificación...

-Las obras van muy bien. Es muy complejo habilitar el tercer hilo entre Taboadela y Ourense, al coincidir con la circulación de trenes. Ya estamos programando otro corte largo para octubre. No hay otra forma de hacerlo.

-Y las bases de montaje de vía están retrasadas.

-A Mezquita se retrasó, pero ya hemos planificado todo desde la base de Meamán. El problema no será la vía, sino los últimos remates, como la situación de balizas, desvíos.... Y poner en servicio con ERTMS es más complejo que con el ASFA.

-Es decir, abrirán los últimos cien kilómetros con el sistema ERTMS.

-Sí, se ha demostrado que instalar el ERTMS cuando ya está en servicio la línea es un infierno, como sucede aquí en el eje atlántico. Madrid-Olmedo tenemos que transitarlo a ERTMS nivel 2, implantarlo en Olmedo-Zamora, y después Zamora-Pedralba. Son muchas puestas en servicio, mucha documentación y muchas pruebas. Apostamos por abrir las líneas con ERTMS aunque se alarguen los plazos.

-Supongo que Angrois tiene algo que ver en todo esto.

-Aunque es un sistema un tanto perverso, el ERTMS aporta supervisión continua y está más evolucionado. Pero estamos sometidos a cierta cautividad por parte de los tecnólogos con las versiones y la compatibilidad. Por supuesto, Angrois ha sido un antes y un después para el ADIF. Ha sido la mayor tragedia y la casa ha cambiado por completo, como no podría ser de otra forma.

«Apostamos por abrir las líneas con ERTMS aunque se alarguen los plazos»

-«La casa ha cambiado por completo». ¿En qué sentido?

-Hay una reflexión continua sobre la mejora de la seguridad, aunque no podemos perder de vista que el sistema ferroviario es seguro. Las estadísticas lo demuestran. Pero siempre se puede mejorar.

-¿La línea sufrirá el Gobierno en funciones? La vez anterior hubo 16 tramos bloqueados.

-Creo que respecto al AVE, a la línea gallega, hay que dejar ya el victimismo. Aunque lo hayamos pasado muy mal, pues pudo peligrar.

-¿Cuándo peligró?

-En su momento [se refiere a la presidencia de Gonzalo Ferre, entre el 2013 y el 2016] hubo una mala gestión en el ADIF, y excluyo en esto a Fomento, que fue lo que motivó mi marcha. Era un momento de crisis, pero había cuestiones que no eran económicas. Y eso hizo mucho daño. Cuando volví [la rescató Ana Pastor de la Diputación de Pontevedra] nos dedicamos a desbloquear todo lo que estaba bloqueado.

«Angrois ha sido un antes y un después para el ADIF. Ha sido la mayor tragedia y la casa ha cambiado por completo»

-¿Y en la situación actual?

-Lo que temo de los gobiernos en funciones es que en ciertos niveles de la administración que no son políticos a veces no se impulsan cosas que se pueden seguir haciendo pese a esta situación.

-Volvamos a lo del victimismo, explíquelo por favor.

-Lo que quiero decir es que el asunto del AVE gallego está resuelto. Han sido años tremendos, pero esta línea no tiene riesgo ya, mes arriba mes abajo.

-¿Quiere quitarle hierro a un posible retraso?

-Con el AVE gallego en el ADIF no hay verano. La gente está haciendo grandes esfuerzos. Hacemos todo tipo de encaje de bolillos para que si el AVE puede acabarse un día antes se acabe. Que todo esto se enturbie por un retraso de un mes... Si podemos acabarlo un mes antes lo haremos. El Gobierno en funciones no influirá, está todo comprometido. Pero también hay que decir que los plazos son muy ajustados, vamos al límite. Por eso analizamos cada semana las posibles desviaciones. Si hubiera un retraso del que hay que dar cuenta se lo diría ahora.

-¿Seguro?

-No sé si va a ser diciembre, enero, o febrero. Pero sé que ese es el horizonte.

«El asunto del AVE gallego está resuelto. Han sido años tremendos, pero esta línea no tiene riesgo ya, mes arriba mes abajo»

-¿Los trenes Avril de ancho variable llegarán a tiempo?

-Eso espero. Si no sería una frustración para mí. Deberían empezar a salir unidades para las pruebas. Me he comprometido a dar todas las facilidades para su homologación. Buscaré los surcos debajo de las piedras.

-Sin esos trenes habrá un problema de explotación, ¿no?

-Los tiempos comprometidos no serán posibles. Los S-730 no podrán aprovechar nuestro trazado a 300-330 kilómetros por hora. Necesitamos esos trenes como agua de mayo.

«En un accidente muchas veces no hay un único culpable, el culpable es la organización»

El corredor atlántico transeuropeo de mercancías motivó el único encontronazo de Isabel Pardo de Vera con la Xunta, un Gobierno autónomo que ha sacado por el momento el asunto del AVE del debate político. «Le doy mucha importancia a las mercancías y tenemos una oportunidad de oro en Europa para mejorar el corredor atlántico y el mediterráneo».

-Pero en realidad no hay tanto dinero para repartir entre los nueve corredores europeos.

-No. Por eso tenemos que estar con los proyectos preparados. Llevamos tiempo trabajando en esto. Yo apuesto por las autopistas ferroviarias [camiones transportados en trenes] porque permiten una conciliación entre los dos modos de transporte. La gran oportunidad es que ahora el noroeste está incluido, pero no fueron justas algunas críticas de la Xunta diciendo que nuestro proyecto para esta zona era un power point. Creo que la Xunta debe apoyarnos constructivamente en esto. Aún hay mucho que hacer. Aunque hay cosas que ya se pueden negociar con empresas importantes sin necesidad de montar un incendio.

«Tenemos que avanzar en seguridad, en la que todos tienen que estar implicados»

-A pesar de las diferencias que puede haber, ¿no cree que las víctimas del Alvia cumplen un papel clave para que la seguridad sea la máxima prioridad?

-Por supuesto, ahora tenemos un proyecto clave para que la cultura de seguridad sea una prioridad para todos. El factor humano es muy importante, pero no solo en los maquinistas, sino en toda la cadena. Tenemos que avanzar en seguridad, en la que todos tienen que estar implicados. Respecto a las víctimas, creo que tenemos que aprender mucho en sensibilidad. La calidad humana de la atención es un asunto crucial. Y en cuestiones de seguridad no puede estar uno encerrado en su área. Eso lo estamos consiguiendo ahora. En un accidente muchas veces no hay un único culpable, el culpable es la organización en sí.

-¿Hablamos de Andrés Cortabitarte [imputado en el caso Alvia]? ¿Es por esto por lo que no lo destituyen?

-El accidente de Angrois es un asunto muy doloroso. Para las víctimas, por supuesto, pero también para nosotros. Hay que determinar todas las causas raíz. No se puede producir otro accidente como este. Respecto a la destitución, vamos a esperar a que se abra juicio oral. Pero hay que recordar que esta persona ya no lleva asuntos relacionados con la seguridad.

El AVE gallego y su esforzado esprint hacia la meta

pablo gonzález
El cambiador de ancho que se está construyendo en Taboadela, a las puertas de Ourense.
El cambiador de ancho que se está construyendo en Taboadela, a las puertas de Ourense.

A algo más de cuatro meses de que expire el ajustado plazo oficial, las máquinas trabajan contrarreloj para desplegar vías y electrificación, y para adaptar el tramo Taboadela-Ourense

Nada mejor que repasar la hemeroteca de este periódico para tener presentes los grandes agravios históricos que sufrió Galicia cuando se planteaba, a menudo sin éxito, el dilema de gastar dinero para acercarla al resto del mundo. Gastar mucho, en definitiva, en el desafío de superar su compleja identidad geográfica. Ese dinero, cerca del 95 %, ya se ha invertido: nada menos que 4.200 millones de euros. La moderna línea de alta velocidad, que disfrutarán varias generaciones, llegará más pronto que tarde, aunque el cartel de la meta nos diga que el último esprint es un puerto con fuertes pendientes.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
23 votos
Comentarios

La presidenta del ADIF: «Hay que dejar ya el victimismo con el AVE, aunque lo hayamos pasado mal»