La valedora presenta su carta de renuncia ante el Parlamento

Milagros Otero puso su cargo a disposición hace cuatro meses y ahora está a la espera de sustituto

La Valedora do Pobo, Milagros Otero
La Valedora do Pobo, Milagros Otero

Santiago

La valedora do pobo ha consumado su dimisión en diferido sin alcanzar su objetivo de garantizar un relevo. Milagros Otero registró este martes un documento de renuncia dirigido al presidente del Parlamento de Galicia en el que renuncia al puesto para el que fue escogida el 3 de agosto del 2015 y del que tomó posesión el 2 de septiembre de ese mismo año. En su carta a Miguel Santalices, Otero afirma que fue «unha honra para min servir a Galicia, o que fixen en todo momento coa lealdade, responsabilidade e honestidade que esta posición requiría».

La dimisión efectiva llega cuatro meses después de que se resolviese en su contra en el Supremo un recurso en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia por un nombramiento dentro de la institución que fue considerado irregular. La oposición clamó por su dimisión por considerar que la valedora había enchufado a una sobrina del expresidente Manuel Fraga y hermana del actual portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy.

La impugnación de un alto funcionario en marzo del 2016 desencadenó un proceso judicial que acaba ahora con la salida de Otero, que ya anunció sus intenciones a principios de abril, pero que se dilató por la petición de que su renuncia estuviese vinculada a un relevo y a la del vicevaledor, Pablo Cameselle, que había sido el candidato propuesto por los socialistas y que también había firmado el nombramiento.

Valedor provisional

Cameselle quedará al frente de la institución pero de manera temporal, en un mes de escasa actividad como es agosto, ya que la propia Otero ha puesto la cuenta atrás para el nombramiento de un nuevo valedor. Según el Parlamento de Galicia, que ayer ya declaró vacante el puesto, la Cámara tiene un mes por delante para poner en marcha la sustitución, que puede resolverse en cuestión de días o dilatarse si no hay acuerdo entre los grupos parlamentarios que, en buena lógica, se negociará en el ámbito de los populares y socialistas, las dos primeras fuerzas que sumarían sobradamente las tres quintas partes de apoyos que requiere el nombramiento.

En las últimas semanas, la presencia de la valedora en su puesto había servido de munición recurrente para la oposición, que en distintas declaraciones había aprovechado para criticar al PP por su inmovilismo, a pesar de que ya en abril había mostrado su disposición a encontrar «canto antes» a un sustituto.

Además del puesto de la institución de Valedor do Pobo, que los populares no pueden aprobar en solitario, hay otro destacado cargo autonómico que ha quedado descabezado hace solo unos días tras la salida de Corina Porro de la presidencia del Consello Económico e Social para centrarse en su actividad política y de gestión en Vigo. En su día, el PP aprovechó para negociar con los socialistas la configuración de otros entes como el Consello de Contas o el de la CRTVG.

La oposición cree que la salida definitiva llega tarde y deja un gran «descrédito»

Las reacciones de la oposición a la salida definitiva de Milagros Otero fueron contundentes y teledirigidas al PP, al que acusan de haber sostenido a la valedora en una situación muy comprometida. Su «necesaria» dimisión fue uno de los primeros asuntos que abordó Gonzalo Caballero tras solicitar el acta de diputado en O Hórreo, y el líder del PSdeG cree ahora que se trata de una «victoria da presión pola rexeneración». Para Antón Sánchez, de En Marea, la dimisión llega «tarde» y no por «vontade do PP». Ana Pontón (BNG) incidió en el «descrédito» de la institución y puso el acento en el «dano» que se le ha hecho por la falta de reacción política de Feijoo, por lo que pidió «un amplo consenso» para el nuevo nombramiento. En esa línea se ha movido el portavoz del grupo Mixto, Luís Villares, que ha exigido un proceso «dialogado» y pidió al PSOE que no tenga la «tentación» de pactar solo con el PP.

Una gestión con luces y sombras, y pendiente siempre de las portadas

domingos sampedro

La valedora actuó mucho de oficio, difundió su labor en el medio rural, pero perdió la ocasión de actuar con ejemplaridad

Corría el verano del 2017. Las fotos de las retenciones provocadas por las obras de la AP-9 ocuparon varias páginas en la prensa gallega, glosadas con el testimonio de los conductores que aguardaban con enfado en los atascos para pagar el peaje. A hilo de aquellos hechos, la valedora do pobo, Milagros Otero, decidió actuar de oficio y abrir un expediente que le sirvió para llamar al orden a Audasa e instar a la concesionaria a levantar las barreras cuando se produjeran situaciones de este tipo. Este ejemplo sirve para ilustrar el talante de la inquilina de la oficina del Valedor do Pobo, que deja tras de sí una gestión marcada por luces y sombras. Cuatro años en los que siempre tuvo un ojo puesto en los problemas reflejados en las portadas de los periódicos para abrir quejas de oficio.

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