El caso Angrois ya solo está pendiente de si la Audiencia refrenda el cierre de la instrucción

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

XOÁN A. SOLER

Las víctimas han recurrido el auto del juez que solo imputa al maquinista y a un cargo del ADIF

21 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Seis años después de aquel funesto 24 de julio del 2013 en el que el reloj se detuvo a las 20.41 horas en Angrois, el caso del trágico descarrilamiento en Santiago de un tren Alvia que había salido de Madrid ha entrado en su fase definitiva desde el punto de vista de la investigación judicial. Un único trámite está aún pendiente: que la sección compostelana de la Audiencia Provincial dé el visto bueno al auto con el que el juez sobre el que ha recaído el asunto, Andrés Lago Louro, decretó el cierre de la instrucción. En él imputó como presuntos responsables del accidente en el que perecieron 80 personas y otras 144 resultaron heridas al maquinista, Francisco José Garzón Amo, y al que en el momento en el que se produjo el siniestro era el director de Seguridad en la Circulación del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), Andrés Cortabitarte.

La Audiencia debe resolver un total de diez recursos. De un lado, los de los dos únicos imputados en el caso, que quieren dejar de ser investigados, algo poco probable. De otro, y ahí estará el meollo de la cuestión, la reclamación de la plataforma de víctimas de que más cargos del ADIF y de Renfe sean procesados en el caso. En concreto, el exdirector de Seguridad en la Circulación de Renfe, Antonio Lanchares, el gerente del área de Seguridad en la Circulación del noroeste del ADIF, Fernando Rebón Sartal, así como a tres técnicos de la empresa de ingeniería pública Ineco. Además, los afectados también han insistido en que se practiquen más diligencias antes de dar por cerrado el asunto.

Estas cinco personas llegaron a figurar como imputados en la causa cuando la Audiencia Provincial tomó la decisión de ordenar que se ampliase la investigación judicial y que no se cerrase el caso con el maquinista como único presunto responsable penal del accidente. Posteriormente, el juez instructor de Santiago, Lago Louro, archivo sus imputaciones cuando dictó el auto con el que dio por finalizada la investigación judicial. Y después, como era previsible porque los tuvo que resolver él mismo tal y como dicta el procedimiento, rechazó todos los recursos de reposición que le presentaron las partes, que fue entonces cuando elevaron sus reclamaciones al tribunal provincial a través de los recursos de alzada.