Santalices pone orden en el lío nominal de En Marea

El presidente del Parlamento le recuerda a Villares que lidera el grupo Mixto en el primer pleno tras la escisión


Santiago

El primer pleno ordinario tras la escisión de En Marea deja buenos modales y una disputa latente por mantener viva la marca que se convirtió en segunda fuerza autonómica en el 2016. El enredo se veía venir, porque los diez diputados liderados ahora por Manuel Lago mantienen el nombre original, reniegan del proyecto, pero al mismo tiempo reivindican la herencia política y la oficialidad de la denominación hasta que no acuerden otra. Y por otro lado están Luís Villares y tres diputados afines, que se han ido al grupo Mixto pero que se siguen considerando la marea auténtica. 

El último pleno del período de sesiones debía comenzar a las diez de la mañana, pero el PPdeG se retrasó y apareció unos minutos más tarde, quizás con la intención de que los medios gráficos pudieran recrearse en la nueva distribución del hemiciclo, donde un trabajador del Parlamento estuvo atento para ubicar a los diputados desplazados. Todos tuvieron tiempo de recolocar sus bártulos y ajustar sus asientos en un clima de cordialidad. Los de Villares pasaron a las dos últimas filas, y el saludo con Manuel Lago fue igualmente amistoso.

El punto inicial abordaba la Lei de administración digital de Galicia, y el primero en intervenir, portando una visible carpeta con el logo de su antiguo grupo fue el exjuez, que arrancó identificándose como grupo parlamentario de En Marea. Lago hizo un gesto de desaprobación desde su nuevo escaño de portavoz y de inmediato intervino el presidente de la Cámara para recordarle que su grupo es el Mixto. Villares reaccionó de inmediato y se volvió a presentar como «voceiro do partido político En Marea», para seguir sin más incidencias con su exposición. 

Separados por grupos, unidos en el voto

Hubo una segunda reprobación, esta vez al diputado afín a Villares, Pancho Casal, que también recibió durante su intervención la advertencia del vicepresidente de la Cámara, Diego Calvo. En este caso, el parlamentario reprochó a la Mesa que en tres años nunca se le haya llamado la atención a Feijoo o a Miguel Tellado por referirse a ellos como «mareas de Podemos». Desde las bancadas populares hubo varias citas cargadas de ironía a lo largo de la mañana a la nueva situación, y en lo sustancial también hubo noticia: la Lei de administración digital se aprobó con los votos del PP, la abstención del PSdeG y el BNG, y los 14 votos en contra de En Marea y el grupo Mixto.

Incorporación socialista

El último pleno antes del descanso veraniego sirvió para dar la bienvenida a la diputada socialista Carmen Rodríguez Acosta, que proviene de la circunscripción de Ourense y que sustituye en el escaño a Raúl Fernández, fallecido recientemente. Es un aperitivo de las novedades que se esperan en el grupo parlamentario del PSdeG, en el que habrá más cambios. Juan Díaz Villoslada, ponente en la Lei que se debatía, se despedirá mañana miércoles de la Cámara para centrarse en su labor municipal como edil en A Coruña, al igual que Abel Losada, que hará lo propio en Vigo, dejando libre los puestos que ocuparán María Teresa Porrit y Gonzalo Caballero.

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