La suma de casi 13.000 residentes llegados del extranjero salva a Galicia de la debacle demográfica

El saldo migratorio positivo se ha duplicado en tan solo un año

Personas inmigrantes que cuentan sus experiencias en colegios gallegos
Personas inmigrantes que cuentan sus experiencias en colegios gallegos

A lo largo del año 2018 llegaron a Galicia desde el extranjero casi 13.000 personas más de las que salieron. Este saldo migratorio exterior positivo supone doblar las cifras registradas en 2017. En tan solo un año, la comunidad pasó de sumar 6.882 personas llegadas de fuera del país a asumir la llegada de 12.884, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

A esto hay que sumar el saldo migratorio interior, es decir, quienes se trasladan a vivir a Galicia desde otras comunidades autónomas (restados quienes dejan nuestro territorio para instalarse en otras regiones españolas). Una cifra mucho menor, de 252 personas.

Estos 13.136 nuevos residentes llegados de otras autonomías o del extranjero (de los que unos 3.000 tienen nacionalidad española) no consiguen evitar que Galicia siga perdiendo población aunque sí permiten eludir lo que sería una auténtica debacle demográfica. Y es que de no darse este saldo migratorio positivo, nada compensaría la impactante pérdida de población que provoca un saldo vegetativo negativo que en el 2018 fue de 15.854 muertes más que nacimientos.

Gracias a la recepción de inmigrantes, la comunidad solo perdió el año pasado 2.819 residentes, lo que supone una caída poblacional del 0,10%. Así, a 1 de enero de este año, Galicia contabilizaba 2.700.330 habitantes, frente a los 2.703.149 del 1 de enero del 2018.

Jóvenes y venezolanos

Entre los 12.884 llegados a Galicia desde el extranjero, más de la mitad son jóvenes. En concreto, 7.014 de esas personas tienen menos de 30 años y de ellas, más de 2.600 son niños menores de 14 años, un bien preciado en una comunidad con serios problemas de natalidad y con una pirámide poblacional envejecida. Los emigrantes de más de 65 años apenas superan los 1.200. 

Por nacionalidades, el mejor saldo migratorio lo dejan los venezolanos (3.366), que representan uno de cada cuatro inmigrantes llegados desde el extranjero, seguidos de españoles (2.885), colombianos (1.345) y brasileiros (988). Por el contrario, la población rumana descendió en 264 personas en el último año, la de portugueses, en 60, y la de búlgaros en 56. También hay menos polacos, suecos y lituanos.

A Coruña, la provincia que más población atrae

La provincia de A Coruña es la que más población sumó a través de los movimientos migratorios exteriores e interiores a lo largo del pasado año. En total incorporó por estas vías 6.512 habitantes.

En el caso de Pontevedra, sumó 3.562 residentes, Ourense incorporó 1.836 y Lugo, 1.226. En estas dos últimas provincias, el saldo con los países extranjeros fue positivo, pero en los movimientos entre regiones españolas fueron más los lucenses y ourensanos que se marcharon que los que llegaron procedentes de otras provincias.

Más de 100.000 extranjeros

Los datos del INE reflejan que de los más de 2,7 millones de personas que residen en Galicia a 1 de enero del 2019, más de 103.500 son extranjeros, lo que supone una subida de más de 4.000 respecto a la misma fecha del año pasado.

El grueso de ellos cuentan con nacionalidad de países de la Unión Europea (casi 37.800) y de Sudamérica (34.281). Unas cifras que casi triplican a las algo más de 12.700 personas llegadas desde países africanos. De Centro América y el Caribe son más de 7.600 extranjeros registrados en Galicia, mientras que casi 5.400 tienen nacionalidad de algún país asiático. Casi 3.000 proceden de América del Norte, algo más de 2.600 de países europeos no adscritos a la UE y solo 191 de Oceanía.

Récord de población en España

A nivel estatal, los datos del INE señalan un récord en las cifras de población residente en España registrada a 1 de enero de este año. En total, residen en el país 46.934.632 personas, lo que supone un crecimiento de 276.186 personas en un año.

En este caso, también son los llegados desde el extranjero los que tiran del carro demográfico. Y es que mientras a lo largo del 2018 murieron 56.262 personas más de las que nacieron, el saldo migratorio positivo (diferencia entre la llegada de inmigrantes y la salida de emigrantes en esos doce meses) fue de 333.672 personas.

El crecimiento poblacional español es el más elevado desde el 2008 y ha permitido también superar el valor histórico más alto en cuanto a cifras totales de población, el alcanzado en el año 2012 con 46.818.216 personas residiendo en el país. 

Ese crecimiento poblacional se logra a costa del aumento de los residentes con nacionalidad no española. El número de extranjeros aumentó en 285.554 personas durante 2018, hasta un total de 4.848.516 a 1 de enero de 2019. Los mayores incrementos se dieron en la población venezolana (casi 43.000 más en un año), colombiana (se sumaron casi 40.000) y marroquí (crecieron por encima de los 32.200). Por el contrario, la población de nacionalidad española se redujo en 9.368 personas.

Asturias, la comunidad que más población pierde

Solo cinco comunidades autónomas han perdido población en el último año. A la cabeza de ese descenso se sitúa Asturias, que entre el 1 de enero del 2018 y el del 2019 se dejó el 0,52% de su población (perdió unos 5.331 habitantes). Le siguen Extremadura (-0,47%), Castilla y León y Ceuta (-0.43% ambas) y Galicia (-0,10%).

En el extremo contrario, los mayores incrementos poblacionales relativos se dieron en Baleares (+1,79%), Comunidad de Madrid y Canarias (+1,39% en ambos casos).

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