¿Cómo se puede cobrar la pensión de un abuelo muerto durante veinte años?

Xurxo Melchor
xurxo melchor SANTIAGO

GALICIA

MARCOS MIGUEZ

La confianza de los bancos con clientes de toda la vida hace que a veces no cumplan su obligación de exigir la fe de vida

13 jun 2019 . Actualizado a las 18:31 h.

Una vecina de A Estrada se sentará este jueves en el banquillo acusada de un delito contra la Seguridad Social por haber estado cobrando durante veinte años la pensión de jubilación de su abuelo ya fallecido. En total, 132.041,23 euros. Aunque España no es la Grecia de antes de la crisis en la que el cobro irregular de prestaciones era frecuente, el caso de esta estradense no es único, lo que lleva a pensar si es posible ocultar durante tanto tiempo a la Administración la muerte de una persona. «Chocante é, e raro tamén, pero como en todo hai picaresca e fraude, aínda que o normal é que se acabe descubrindo», explica Ramón Quintela, abogado compostelano experto en derecho sucesorio.

Estos son los pasos ante un caso como este. 

Lo primero, la fe de vida

Los perceptores de pensiones tienen que demostrar que están vivos para poder cobrarlas. El modo de hacerlo es a través de una fe de vida, que emiten los juzgados. El artículo 17.5 de la orden de 22 de febrero de 1996 para la aplicación y desarrollo del Reglamento General de la Gestión Financiera de la Seguridad Social establece que las entidades bancarias tienen que exigírselas al menos una vez al año a los beneficiarios, pero esto no siempre sucede.

En el caso de la estradense, no consta que el banco le reclamase nunca la fe de vida, lo que sin duda hizo posible que la presunta estafadora lograra ocultar durante dos décadas la muerte de su abuelo, lo que provocó que en ese tiempo la Seguridad Social siguiese ingresándole el dinero en una cuenta en la que la nieta aparecía como única persona autorizada. La pensión ascendía en 1997 a 329,5 euros, pero fue revalorizándose hasta que en octubre del 2016, cuando se destapó el fraude, era de 603,5.