Luis Alamancos: «Hay firmas que dan miedo»

El prestigioso grafólogo que analizó para La Voz la letra de numerosos candidatos en las últimas municipales cree que se apreciaba más materialismo que idealismo entre muchos de ellos


Me encuentro con Luis Alamancos (A Coruña, 1970) en un café junto a los juzgados de A Coruña, donde es consultado con frecuencia. Este experto grafólogo ha analizado la personalidad de varios de los candidatos a las últimas municipales desde las páginas de La Voz: «Esta ciencia no falla nunca» dice, mientras se le va la vista hacia mis notas. No le permito el diagnóstico porque estoy seguro de que me lo está viendo todo. Es que, además, es detective.

-En sus análisis atribuía a los políticos rasgos como que eran familiares, irónicos, implacables con sus enemigos... ¿En serio puede ver eso en una firma?

-Eso y mucho más que no se puede contar. Dentro del análisis hay que tener un punto de discreción. Hay un montón de aspectos de índole psicopatológico que se pueden saber pero a veces hay que dejarlos en el ámbito de lo confidencial.

-Prefiero que no me mire las notas, no sé si me gustaría lo que pudiera decirme...

-Ja, ja. Yo he hecho tres cursos de posgrado, dos másteres y llevo 20 años dedicado a esto. A veces te puede entrar alguna duda, pero he aprendido que esta es una ciencia realmente infalible. Mire, en los procesos de selección de personal que hacen en recursos humanos, hay gente que se ha aprendido todos los tests, controla la comunicación no verbal... y donde los pillas es en la pericial grafológica porque ahí sacas lo más íntimo del ser humano, lo que no se puede esconder.

-¿Qué le pide un departamento de Recursos Humanos que chequee en la letra de un aspirante?

-Nosotros, con un pequeño texto, podemos hacer un informe de 15 páginas analizando entre 50 y 60 parámetros que van desde las aptitudes intelectuales hasta si son capaces de trabajar en equipo o tienen tendencia a la apropiación indebida.

-Y en esta serie de políticos que ha hecho para La Voz, ¿hay algo que le haya sorprendido?

-Hay cosas que no puedo contar, pero sí que hay un porcentaje muy alto que tienen en cuenta los intereses materiales para meterse en la política. El idealismo y el altruismo es totalmente minoritario.

-Si corriges tu forma de escribir, ¿corriges también la característica que la provoca?

-Una parte de la grafología se llama grafoterapia y se encamina a eso: corregir la personalidad modificando la escritura.

-Pero cualquiera puede escribir de forma distinta en función de muchas cosas, su estado de ánimo, por ejemplo.

-Sí, el estado de ánimo es lo que más influye en la letra. No encontrará, por ejemplo, una carta de un suicida con las líneas hacia arriba. Pero hay elementos que son totalmente inamovibles. Quien es extrovertido escribirá hacia delante, un introvertido, hacia atrás...

-Ahora la gente escribe menos.

-Sí, es un fenómeno en cierto modo desolador. No solo por mi profesión. La escritura es un acto sumamente complejo producto de miles de años de evolución. Darle a un botoncito con el dedo no es evolución, es involución.

-Pero seguro que también pueden sacar alguna conclusión de la forma de escribir guasaps.

-Sí. Hay nuevas ramas como la sociolingüística forense que puede determinar quién ha sido el autor de un guasap o un correo electrónico. Ya se hizo en el caso de Unabomber.

-Aunque el móvil predice lo que vas a poner.

-Ya. La inteligencia artificial lo va a complicar todo.

-¿Alguna vez ha visto un texto y le ha dado miedo pensar en el autor?

-Sí, hay firmas que dan miedo. Los psicópatas escriben igual. Tienen una tipografía casi invariable. Yo examiné la letra de José Bretón [el cordobés que asesinó a sus hijos en 2011] y hay escritos donde las letras de la primera línea son idénticas a las de la última. Hay gente que da miedo por su forma de escribir.

-¿Hay algún caso del que se sienta especialmente orgulloso?

-Bueno, yo fui el primer perito que identificó la letra de Bárcenas y determinó que los apuntes no habían sido escritos todos de corrido, sino en diferentes ocasiones. También perité el último manuscrito de García Lorca. Fue muy emocionante.

-¿Se mete en Internet a buscar la letra de gente famosa para ver cómo son en realidad?

-A veces sí. También con algunos casos muy mediáticos. Por ejemplo, cuando vi la firma de Alfonso Basterra ya me di cuenta de que era una persona muy oscura y que Rosario Porto no podía haber hecho aquello ella sola. También lo hago de manera inconsciente, no puedo dejar de mirar una letra y hacer un perfil. [Vuelvo a taparme las notas]

-¿Cómo se interesó por esto?

-Por un libro que cayó en mis manos cuando era un chaval. Lo leí y pensé que tenía que profundizar en aquel tema. Luego estudié Criminología.

-Los detectives están de capa caída.

-Al contrario, cada vez tenemos más trabajo

-Vaya, nos hemos quedado sin espacio, dígame una canción.

-Viva la Vida, de Coldplay.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Los hijos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

Luis Alamancos: «Hay firmas que dan miedo»