Conflictos permanentes en varias ciudades gallegas

En As Gándaras los vecinos se manifestaron en primavera contra la proliferación de casas okupadas


La Voz

El fenómeno de la okupación ha estado en la primera línea de la actualidad durante los últimos años afectando con desigual intensidad a varias ciudades gallegas y generando casos que han copado la actualidad. Especialmente significativo ha sido el movimiento producido en los barrios lucenses de A Milagrosa y, especialmente, el de As Gándaras, donde los vecinos se manifestaron esta primavera contra la proliferación de casas okupadas en su entorno. Algunos dieron a conocer que hay auténticos especialistas en el barrio en abrir puertas de casas vacías para ponerlas a disposición de los okupas. En A Milagrosa hubo recientes actuaciones policiales como consecuencia de la «toma» por parte de un colectivo de okupas de una casa de tres plantas en medio del barrio.

En Ferrol hay también algunas zonas donde los vecinos viven con resquemor el crecimiento del fenómeno. El de Recimil es uno de ellos. Se quejan los habitantes de que la proliferación de viviendas okupadas ha supuesto la paulatina degeneración del barrio con acumulaciones de suciedad y el establecimiento de puntos de menudeo de venta de estupefacientes, con las consiguientes reyertas esporádicas.

En Santiago y A Coruña tuvieron también especial relevancia sendos conflictos municipales con la okupación de edificios públicos. En el caso coruñés, el principal problema tuvo como escenario la Comandancia de Obras, en cuyo interior se constituyó de forma ilegal un centro cívico llamado A Insumisa. El concello toleró inicialmente la okupación pero, tiempo después, decidió el desalojo que se produjo con una notable violencia y un saldo de cinco heridos de diversa consideración entre antidisturbios y manifestantes.

En Santiago, el fenómeno también afecta a no pocos inmuebles, aunque alcanzó notoriedad otro conflicto municipal al posicionarse a favor de los okupas el anterior gobierno local en el edificio de la Algalia. El desalojo se produjo por orden judicial, pero el concello apoyó a los okupas.

En Vigo también se han registrado no pocos incidentes en los últimos años a cuenta de las viviendas okupadas. Hace mes y medio, al tapiar unas casas en el barrio do Cura para evitar este problema, los bomberos tuvieron que rescatar a un okupa que se había quedado encerrado en una de esas viviendas.

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