Una escocesa y un alcalde de Noia, improvisados agentes encubiertos de la DEA en Galicia

Eileen Calvo y el regidor de Noia en 1990, Pastor Alonso, fueron enlaces informativos de EE.UU. e Inglaterra

J.L.Ábalo

Redacción / La Voz

El fax del Concello de Noia tenía línea directa con las embajadas de EE.UU. e Inglaterra en Madrid. Era 1990 y el alcalde, Pastor Alonso (BNG), inició un guerra contra los poderes fácticos de su Ayuntamiento, la comarca, Galicia y España. No se fiaba ni de su sombra. Señaló, con nombres y apellidos, a empresarios, políticos y fuerzas del orden por su presunta relación en la descarga de la mejor coca de Colombia en la zona. Un órdago a la grande que implicó un obús de querellas. A su lado, siempre, la figura fundamental de Eileen Calvo Nimo.

Escocesa, natural de Edimburgo y con antepasados españoles, se graduó en enfermería antes de casarse con un emigrante noiés. En los primeros años ochenta cambiaron la capital por la villa en busca de tranquilidad. Lo explicó ella misma en La Voz en 1990 (reside en Edimburgo y este periódico intentó sin éxito contactar con ella): «Dos chicos atacaron a nuestro hijo Paul en Edimburgo y le robaron el dinero, y entonces mi marido, que es español, dijo: se acabó, estas cosas no pasan en mi pueblo».

El origen

Nada salió cómo esperaba el matrimonio. Una mañana de 1986, en el despacho del alcalde, cambió todo. Lo relató ella misma, también en La Voz, en 1994: «Estaba traduciéndole una carta cuando entró una chica y le mostró el brazo a Pastor. Al irse le pregunté qué era aquello y me dijo que estaba enganchada. Me asombré, pensaba que en Noia no existían estos problemas. A partir de ahí hablé con el fiscal antidroga en Madrid y otros contactos, pero como veía que en España esto no se tomaba en serio, lo denuncié en mi país».

Teléfonos pinchados, anónimos con amenazas o robo de correo postal fueron denunciados Eileen y Pastor empezaron a moverse. Contactaron con la DEA y el servicio de inteligencia inglés, el MI-5. Todo estaba en marcha, incluso el asesoramiento legal para hacer frente al viacrucis judicial que se avecinaba. El letrado del Concello era un veinteañero coruñés llamado Manuel Meiriño. El primer golpe del tándem noiés lo publicó, también en 1990, el periódico escocés The Independent. El rotativo difundió un incendiario artículo titulado Lucha por mantener a una villa española alejada de la red de Medellín. El reportaje -fue fotocopiado de forma masiva por vecinos-  puso todos los focos sobre Noia y concellos de Barbanza, hasta ese momento eclipsados por O Salnés (poco después, en junio, explotó la operación Nécora).

Caja de Pandora

La información dejó en carne viva a destacados vecinos y políticos, gente del mar y una tupida red de autónomos que vendrían del tabaco. El artículo también sirvió para afianzar las relaciones iniciales con la DEA y el MI-5. Ya en mayo, se les entregó el informe completo, lo que provocó un efecto llamada de periodistas interesándose por los bajos fondos de la ría de Noia. «Venían ingleses y de Estados Unidos que de periodistas no tenían mucho. Algunos, creímos siempre, eran agentes encubiertos. Lo que está claro es que Pastor y Eileen dieron mucha información a esos dos países al no fiarse de las autoridades españolas. Pero no me pregunte más que sufro amnesia», alega Meiriño.

Hubo visitas de agentes extranjeros al Ayuntamiento y de Alonso y Eileen a sus embajadas Ya en junio, en Madrid, se constató una visita más del alcalde nacionalista a la embajada estadounidense. Mejor cara a cara que por teléfono. El periodista José Luis Alvite explicó los motivos en un reportaje, tras patear la villa, publicado el día 23 en La Voz. El cronista expone la cruda realidad de Eileen y Alonso, con cartas anónimas amenazantes y «sospechosos ruidos de fondo en la línea telefónica directa que la escocesa tiene desde su casa con los citados servicios de inteligencia extranjeros y que ella misma denunció, personalmente, a los embajadores de ambas naciones en España». Incluso relata el robo de correspondencia, en la estafeta de Correos, dirigida a estos dos informantes encubiertos.

Urólogo en Ferrol

Pastor Alonso, actualmente, anuncia una clínica de su especialidad médica. Esta semana, de lunes a viernes en horario laboral, no contestó nadie en el número fijo. Solo al quinto tono se escucha un mensaje enlatado con la voz del exalcalde: «Clínica de urología de Pastor Alonso, puede llamar también...». Aporta un número móvil en el que tampoco responde a llamadas ni mensajes. Sí lo hace, desde el anonimato, un excompañero de Alonso en aquel gobierno local: «Eu vinlle na mesa do despacho tarxetas da DEA, viñan a velo á alcaldía e esperaban horas».

Otra voz autorizada para desempolvar, en frío y desde la barrera, lo ocurrido en Noia hace 29 años es el periodista gallego Perfecto Conde. Sus reportajes por entregas, en la revista Interviú, derivaron en el primer libro sobre la mafia en las Rías Baixas -La conexión gallega: del tabaco a la cocaína (editado en 1991 y reeditado en el 2018 )-: «Existe unha realidade de viaxes de Pastor e Eileen a Madrid para informar a americanos e ingleses, pero tamén hai outra parte de novelización, algo moi galego, achegando sempre esa realidade máxica. Pero se se trata de facer ciencia, algunhas cousas ditas entón habería que documentalas».

Jane Fonda y Charles Bronson

Las acusaciones del tándem no implicaron condenas para los señalados. Sí se especuló, tras el cambio forzoso de destino de los jueces Ballesteros y Matías Alonso, que investigaban el contrabando y a políticos de la zona, que todo era un cambalache de las altas esferas. Lo único seguro es que Alonso dejó la política y su partido tras un pulso interno con Xosé Manuel Beiras, Eileen regresó con su familia a Edimburgo y la Paramount Pictures, ya en 1991, anunció una película sobre el narcotráfico en Noia con Jane Fonda y Charles Bronson interpretando a Alonso y Eileen. Lo último que trascendió es que el Gobierno de Felipe González puso trabas por miedo a dañar la imagen de España en el que iba a ser su gran año, 1992.

La DEA cumple 35 años en España alertando de que el envío de coca a Galicia es imparable

Javier Romero

La colaboración llega a tal punto que participa, directa o indirectamente, en todas las operaciones

El cartel de Medellín anidó en Galicia el mismo año que la Administración para el Control de Drogas de EE.UU. -en inglés: Drug Enforcement Administration (DEA)- abrió delegación en España, 1984. Los primeros se dieron a conocer en A Coruña valiéndose de un apellido franquicia de la organización, Matta Ballesteros; los segundos ocuparon oficinas de su embajada en Madrid. Las Rías Baixas, dada la inteligencia que manejaban, eran prioritarias por aquellos enxebres tabaqueros, reconvertidos en nuevos ricos, que empezaban a volcar sus intereses empresariales en el chollo de la cocaína y el hachís. El tiempo, transcurridos 35 años, da la razón a la DEA. Lo clavaron al vaticinar que aquel incipiente virus tan solo era el primer síntoma de una enfermedad con alto riesgo de gangrenarse.

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