Un equipo de 200 trabajadores sociales auxiliará a víctimas de violencia machista

Galicia contará en pocos días con un servicio pionero de profesionales que estarán disponibles las 24 horas

Los trabajadores del turno de oficio de la provincia de Pontevedra, el jueves en jornada informativa en Vigo
Los trabajadores del turno de oficio de la provincia de Pontevedra, el jueves en jornada informativa en Vigo

Redacción / La Voz

Se sienten un pequeño, pero poderoso ejército y han tenido que prepararse en apenas un mes. Casi 200 trabajadores sociales gallegos integrarán el «turno de oficio» contra la violencia de género en Galicia. Son sobre todo mujeres pero, aunque en una baja proporción, no faltan los hombres.

El Colexio de Traballo Social acaba de firmar el acuerdo con la Secretaría de Igualdade. Este equipo estará disponible las 24 horas de los 365 días del año. Un protocolo que activarán las fuerzas de seguridad o los juzgados en situaciones de urgencia.

«Somos necesarios para ofrecer una atención integral a las víctimas. Es un desafío porque tenemos que contar con profesionales en todos los partidos judiciales. Puede que aún no seamos suficientes, pero creo que vamos a ayudar», explica Miriam Rodríguez, la presidenta del colegio.

Todavía no tienen fecha para el arranque de esta labor, pero esperan que sea a finales de mes. Su formación termina este mismo domingo. Lo que sí está claro es que el servicio será gratuito e irá dirigido a cualquier mujer, pero también a los menores y personas dependientes que tengan a su cargo. «Estará a disposición de las víctimas una persona que conoce los recursos públicos perfectamente. Les daremos seguridad. También soluciones para su entorno. No puede ser que sus responsabilidades sean una carga en una situación en la que no pueden volver a su domicilio», comenta Miriam Rodríguez.

«No puede ser que sus responsabilidades sean una carga en una situación en la que no pueden volver a su domicilio»

Alta carga emocional

Este «turno de oficio» no es un trabajo en sí. Los profesionales lo van a compaginar con sus tareas diarias, ya sea en un centro sanitario, en una consulta o en una empresa. «Nuestro papel va a ser el de acompañamiento. Tenemos que detectar las necesidades de la víctima y apoyarla en su toma de decisiones. Somos agentes de cambio por el hecho de concienciar a los cuerpos de seguridad. Ellos hacen su trabajo, pero no siempre están sensibilizados o tienen toda la información. Una mujer llega en un estado de gran nerviosismo y los agentes no tienen por qué saber hacer ese trabajo», explica Nerea Fernández, coordinadora del programa.

«Una mujer llega en un estado de gran nerviosismo y los agentes no tienen por qué saber hacer ese trabajo»

Insisten en que lo suyo no es aconsejar. Son las personas que va a ejercer una escucha activa, que van a empatizar con la víctima, que les van a informar sobre las medidas de protección, los centros o las prestaciones económicas. «Las acompañaremos donde necesiten: en la comisaría o si tienen que volver a casa, por ejemplo, a recoger enseres», relata Marta Carro. Ella es una de las trabajadoras sociales del turno. «Lo hago por vocación. Es importante llevar a la víctima de la mano en un momento de tanta incertidumbre. Siempre es mejor estar acompañada que sola ante la policía, sin saber qué ocurre o por donde seguir. Debemos saber cuál es nuestro lugar, aunque sean casos que nos vayan a afectar».

Sus intervenciones serán puntuales. Solo en momentos de emergencia, por lo que los trabajadores sociales no harán seguimiento de los casos. Su turno no tendrá tampoco nada que ver con el de los 150 psicólogos que ya atienden a las víctimas en Galicia. Alexia Peteiro, otra de las profesionales del turno, cree serán fundamentales a la hora de adelantarle fases a las víctimas. «Se enfrentan a un entorno hostil durante el proceso judicial o incluso cuando denuncian. Que se haga una atención interdisciplinar hace que las víctimas tengan un colchón, una malla tejida por varios agentes sociales».

 «Que se haga una atención interdisciplinar hace que las víctimas tengan un colchón, una malla tejida por varios agentes sociales»

Casi 3.500 casos activos y más de 700 llamadas al 016 en los primeros meses del 2019

Los datos relacionados con la violencia de género no dejan de sorprender. Solo en Galicia se contabilizaron en los cuatro primeros meses de este año 711 llamadas al teléfono 016. A esto hay que sumarle que la comunidad tiene a día de hoy 3.483 casos activos por este tipo de violencia.

Son datos que exponía ayer la subdelegada del Gobierno en A Coruña, Pilar López-Rioboo. Lo hacía en la presentación del estudio El impacto de la violencia de género en España: una valoración de sus costes en 2016. Un trabajo que ha concluido que el coste de esta lacra en todo el país es de 23.340 millones de euros al año. Se trata de una cifra que suma costes tangibles e intangibles. El coste del impacto de la violencia de género se eleva a 8.540 millones, pero a esto habría que sumarle esas circunstancias tan difíciles de cuantificar como el dolor y el sufrimiento, la pérdida de trabajo y de productividad o los cambios de domicilio. Unas situaciones que podrían sumar otros 14.800 millones de euros.

Aunque este estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género no desglosa el impacto económico por comunidades, María Debén, encargada del área de Igualdad, calculaba ayer que «un quinto del presupuesto que tiene Galicia equivale al total del impacto económico que tiene en España la violencia de género».

Solo en materia penitenciaria, en el 2016 había 3.995 reclusos por violencia machista, un 7,83 % del total, que supusieron un gasto de 113 millones de euros.

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