El 2019 es ya el año con más muertos en la AP-9, que suma 21 en un decenio

El peor accidente en la autopista se cobró en 1996 cinco vidas, cuatro de la misma familia


Vigo

Cada jornada 56.302 vehículos pasan por el punto donde los tres jóvenes perdieron la vida el miércoles y sus dos compañeros resultaron heridos. Junto al puente de Rande, conforman los dos tramos con más usuarios de toda la AP-9 pero nunca antes en ninguna de las dos áreas se había registrado un accidente mortal de la magnitud de este último siniestro.

Baja siniestralidad

Truncada este año. El resto de la autopista del Atlántico sí se ha convertido en escenario trágico en otras ocasiones, aunque este año es ya el peor del último decenio en el vial, según datos del Ministerio de Fomento, que en todo caso, ubica a la AP-9 entre las autopistas de menor índice de accidentabilidad de España, siempre por debajo de la media, salvo en el 2013, curiosamente, uno de los dos ejercicios desde el 2009 en los que no se contabilizó ninguna víctima mortal.

Con los tres fallecidos en Vigo, este año han muerto en la AP-9 cinco personas, guarismo no alcanzado antes, según Fomento en los últimos once años. Vigo, Santiago y Padrón es donde desde enero se han registrado siniestros mortales. El peor ejercicio del último decenio era hasta ahora el del 2009, cuando fallecieron cuatro personas en entes accidentes en Ferrol, Santiago, Miño y Pontevedra. Tres murieron en el 2010 y 2012; dos en el 2017; una en 2011, 2014, 2016 y 2018, y ninguna ni en el 2013 ni en el 2015. 

El peor accidente

Cinco muertos en 1996. Y aunque este año es el de mayor siniestralidad de la autopista gallega desde que Fomento analiza al detalle las incidencias de las vías de pago españolas, la AP-9 tiene en el 3 de octubre de 1996 la jornada más negra de los cuarenta años de historia de la infraestructura. Como este miércoles, en un único accidente se produjeron varios fallecimientos, cinco en ese caso, cuatro pertenecientes a la misma familia residente en Ferrol. Un camión con dirección a A Coruña cruzó de repente a las 9.20 horas la mediana en el punto kilométrico 62,5 invadiendo el sentido contrario por el que transitaba un Seat Toledo con un matrimonio de 50 años de edad, su hija de 21 y el abuelo de esta de 83. El siniestro fue tan violento que los bomberos necesitaron dos horas para poder extraer los cuerpos del turismo y del interior del camión, en el que también falleció su conductor. Otro automóvil que circulaba tras el turismo logró salvar por centímetros el choque.

TragedIa que pudo ser peor

Dos muertos y dos heridos. En septiembre de 1998 se registraba otro nuevo accidente, que por sus características apuntaba a una tragedia incluso mayor de lo que resultó. Una familia de Oleiros se empotraba con su coche contra el pilar de un viaducto sobre la autopista. Resultaron muertos el conductor y la empleada de doméstica que viajaba con junto a un bebé de apenas dos años nieto del matrimonio. La niña se salvó al salir despedida del coche en el primer impacto. La abuela fue trasladada en helicóptero herida.

Dos célticos siniestrados

Makelele y Alvelo. Por la popularidad de su protagonista y el vehículo que destrozó en el siniestro, el accidente sufrido en la misma zona de Vigo por el centrocampista entonces del Celta y después del Real Madrid Claude Makelele, quedó registrado en la memoria colectiva viguesa desde el 11 de noviembre de 1999. Una maniobra brusca en los entronques de O Porriño y Vigo realizada con su Ferrari F-40 recién estrenado, destrozó el vehículo al impactar contra un lateral del vial. El futbolista salió ileso. 

Menos suerte tuvo el también céltico José Manuel Alvelo en 1988, cuando el coche en el que viajaba tuvo un grave accidente sufriendo una fractura de vértebras cervicales y una lesión medular irreversible. Fue ingresado en el Centro de Parapléjicos de Toledo durante varios meses.

Audasa mantiene que el tramo del accidente está preparado para circular a 120

Como la mayoría de las entradas urbanas a través de autopista, el tramo del nuevo siniestro requiere de una alta atención debido a la mayor densidad de tráfico y la alta movilidad que generan las entradas y salidas y los frecuentes adelantamientos. Desde Vigo hasta superado el puente de Rande, todos los carriles están limitados a 100 kilómetros por hora e incluso a 80 en los nuevos adheridos al paso sobre la ría.

Fuentes de Audasa, que rechazan que se pueda considerar peligroso el tramo del último siniestro, señalan incluso que está preparado para asumir velocidades de hasta 120 kilómetros por hora, pero la citada intensidad de tráfico y el condicionante del puente de Rande llevó a la DGT a rebajar el límite. Los mismos testimonios apuntan al componente aleatorio de los accidentes, al entrar en juego el factor humano de los conductores.

Asfaltado en el 2013

El último asfaltado del tramo en el que se produjo el accidente en el que murieron los tres jóvenes fue renovado en el mes de julio del 2013, con una vida útil calculada para 15 años. Expertos en calidad de asfaltos aseguran que el utilizado en dicha área se equipara a los que mayor calidad del mercado, tanto en durabilidad como en características de agarre y gestión del agua de las lluvias. En sentido contrario y a escasos metros del punto del siniestro, Audasa llevó a cabo una prueba con nuevas mezclas de asfalto para reducir el ruido de la rodadura de los vehículos, exigencia planteada desde hace décadas por los vecinos de la parroquia redondelana de Chapela.

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