«Es desolador, tengo a los míos en un cementerio que no es digno de ellos»

Muchos gallegos intentan organizarse para mantener conservados sus camposantos

Para muchos vecinos de la parroquia de Darbo ir a ver a los suyos al llamado cementerio nuevo es un suplicio. Y no por razones evidentes. Los nichos de este camposanto de Cangas, construido hace más de 20 años, son ilegales. «Es privado y está muy mal cuidado. Tenemos escrituras, pero el cementerio en sí nunca fue entregado», dice una de las propietarias, que en su día compró dos nichos por 300.000 pesetas. En estos años han visto de todo: la empresa constructora quebró y los panteones estuvieron precintados varias veces. Aun así, ante la saturación del cementerio viejo, que está justo al lado, los nichos fueron ocupados poco a poco. Se permitieron los entierros. «El concello se está moviendo. Quiere quedarse con él y darnos la concesión por 90 años, pero eso significa que no seríamos propietarios», explica otra vecina. Ambas tienen nichos y difuntos allí enterrados, pero prefieren no identificarse. «Unos lo queremos limpio y conservado así que nos movemos para recaudar dinero, pero hay que gente que, como no tiene a nadie allí, se niega a pagar». Mientras, parchean con aportaciones los desperfectos. «Hace unos meses llegaba la maleza a la mitad de los nichos. Además, cuando llueve mucho, los más bajos se inundan. En varias filas, las cruces que los coronan están vencidas hacia adelante. ¿Qué pasa si cae la piedra encima de alguien? Hay quien se niega a ceder el cementerio al concello pero, ¿así qué tenemos? Solo una ruina. Yo tengo a mis seres queridos en un lugar que no es digno de ellos», dice muy emocionada una de las vecinas.

Las cruces que coronan los nichos en Darbo está desplazadas hacia delante
Las cruces que coronan los nichos en Darbo está desplazadas hacia delante

La comunidad de A Coruña

Estos vecinos tienen grabada la reciente imagen del cementerio vigués de Teis, con un panteón apuntalado, a punto de derrumbarse. En A Coruña no quieren ni pensarlo. Es el caso de los vecinos del histórico camposanto de la parroquia de San Vicente de Elviña. Quieren formar una asociación de usufructuarios para conservarlo. Hasta ahora, cada uno se las arreglaba como podía. «Aquí no se ha hecho nada en mucho tiempo y hay más de 1.100 nichos. Por ahora hemos localizado a 720 propietarios», explica Paco Rodríguez, uno de los impulsores del colectivo. El problema que tienen es que ese usufructo ha pasado de unos herederos a otros y hay personas ilocalizables. El cementerio es en realidad de la Iglesia. «La idea es tener una cuota. Sobre 15 euros al año. Hay que impermeabilizar las cubiertas y crear accesos para la gente mayor, que viene mucho», comenta. Para la primera gran obra ya tienen presupuesto: 180.000 euros. «Quedarán cosas sin hacer. Nos tocará a unos 200 euros por persona. Siempre hay a quien no le parece bien, pero por ahora están mentalizados. El cementerio se viene abajo», dice Miluca, otra de las impulsoras.

Los vecinos de San Vicente de Elviña ya han localizado a más de 700 usufructuarios
Los vecinos de San Vicente de Elviña ya han localizado a más de 700 usufructuarios

En la misma provincia, pero en Ferrol, las cosas pintan de diferente manera. El cementerio de Catabois sufre graves deficiencias que revisaba hace solo un par de meses la Inspección de Trabajo.

Algunas de las cubiertas de los nichos de Catabois está destrozadas
Algunas de las cubiertas de los nichos de Catabois está destrozadas

«El pasado mes de septiembre pusimos una denuncia y estamos a la espera de resolución», explican desde el sindicato CSIF. Las cubiertas de varios nichos están destrozadas y en la capilla hay una zona del techo que está a punto de desprenderse. «Han precintado la zona más peligrosa, la que está al fondo. Incluso en los vestuarios de los trabajadores pueden venirse abajo. Son daños importantes que llevamos mucho tiempo denunciando. Hay falta de mantenimiento», explica el sindicato.

Imagen de la capilla de Catabois revisada por la inspección
Imagen de la capilla de Catabois revisada por la inspección

Olvidado entre carballos

Uno de los casos más pintorescos de la comunidad está en Castroverde, en Lugo. La maleza y los carballos amenazan al cementerio de Soutomerille, el más pequeño de la provincia y de los más reducidos de Galicia. Allí podrían reposar los restos de una docena de personas, pero nadie lo sabe a ciencia cierta. «Eu coñezo a algún herdeiro e supoñemos que é das familias, pero a Igrexa tamén di que é deles», dice Manuel Muñiz de la Amigos do Patrimonio de Castroverde.

El cementerio de Soutomerille es uno de los más pequeños de Galicia
El cementerio de Soutomerille es uno de los más pequeños de Galicia

Y es que en Soutomerille hay cuatro casas. Las primeras se abandonaron hace 40 o 50 años. «A señora da última casa faleceu nos 80. Cada casa, excepto unha, tiña panteón, todos en pedra», comenta Muñiz. Al paraje en el que se encuentra no llega el asfalto por lo que el cementerio duerme rodeado de árboles. «Pedinlle ao propietario que repoboar a carballeira porque están caendo. Un deles danou unha lapida. É certo que está abandonado, pero con limpalo estaría perfecto», explica Manuel que, junto a sus compañeros llegaron a hacer una ruta por esta variante del Camino Primitivo. A eso hay que sumarle que a la iglesia prerrománica ya le han robado la campana. «E quen coida isto?», le preguntamos. «Pois normalmente o vou rozar eu», suspira.

 

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