Arriva prevé rebajar en 8 minutos el viaje de Renfe entre A Coruña y Vigo

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

GALICIA

Salida del tren Vigo-Oporto desde la estación de Guixar, en la ciudad olívica
Salida del tren Vigo-Oporto desde la estación de Guixar, en la ciudad olívica M.MORALEJO

La operadora pública pide más ayudas para hacer frente a su competidor a partir del 2020

11 may 2019 . Actualizado a las 08:36 h.

La compañía alemana Arriva basará sus opciones de negocio del tren que comenzará a explotar el año que viene en el eje A Coruña-Vigo-Oporto en dos estrategias: conectar las líneas de autobuses que tiene en Galicia (ahora son 25) con su ruta de ferrocarril para ofrecer viajes combinados, por ejemplo entre Viveiro y Oporto o entre Pontedeume y Vigo, y como segunda baza ofertará tiempos más bajos que los que emplea Renfe. Es la entrada en Galicia del negocio ferroviario privado.

Arriva estima que el viaje entre Vigo y A Coruña lo realizará en 76 minutos en vez de los 84 que atribuye a Renfe en la comparación aportada en su plan de negocio, que aumenta en 10 minutos el viaje respecto al plan inicial con el que la multinacional solicitó permiso para explotar la línea internacional luso-galaica. Ocho minutos menos, por tanto, en el viaje entre las dos urbes gallegas, si bien la operadora pública lo publicita en 80 minutos para sus unidades más rápidas.

El mayor recorte de tiempos lo plantea Arriva entre Santiago y Vigo, con 9 minutos menos de viaje que los 57 que atribuye a su competidor, aunque es entre Santiago y Pontevedra donde el recorte de tiempos sería más notable porcentualmente, al bajar un 13,2 % los 38 minutos que requiere Renfe, quedando por tanto en 33. Arriva asegura que mejorará también en 8 minutos el viaje entre A Coruña y Pontevedra; en 3 tanto el A Coruña-Vilagarcía como entre Vilagarcía y Vigo; necesitaría 2 minutos menos que Renfe entre Santiago y Vilagarcía; 1 por debajo entre Vilagarcía y Pontevedra y entre Pontevedra y Vigo, y requeriría los mismos 28 minutos que tarda la compañía pública entre A Coruña y Santiago.

Pero los tiempos comprometidos por la empresa germana son puestos en cuestión por Renfe, que considera «poco plausible que Arriva consiga mejores tiempos que los actualmente ofertados», al estimar que tendrá un material rodante similar. El ADIF también estima como «excesivamente optimista e imposible en la práctica» la tabla de tiempos de Arriva.

Renfe añade que si su nuevo competidor rebaja sus tiempos por mejoras en el tendido, la operadora pública hará lo mismo.

Se introduce en todo caso un elemento de competencia que puede llevar a ambas compañías a intentar mejorar tiempos, efectividad y calidad en los servicios prestados y precios en sus tarifas.

Arriva no ha desvelado públicamente cómo serán sus tarifas. Su consejero delegado, Juan Ignacio García, se ha limitado a señalar que «el precio de nuestro billete de tren entre A Coruña y Oporto será más competitivo».

Sin embargo, la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia ha tratado de tranquilizar a Renfe señalando que sus viajeros que logran descuentos con itinerarios de ida y vuelta cerrados o abonos multiviaje, «difícilmente podrán ser captados» por Arriva, dado que las tarifas de la operadora pública logran precios bajos por su consideración de transporte con obligación de servicio público, por lo que recibe una subvención por cada billete. Pese a todo, Renfe advierte que para evitar un escenario económico negativo, o recibe más financiación de la Administración o se le autoriza a suprimir tramos obligados por servicio público. Renfe calcula que dejará de ganar al año 25,6 millones de euros por la previsible fuga de pasajeros, pero Competencia rebaja ese escenario a 5,3 millones y estima que en el 2027 Renfe recuperará su actual balance.