«La obligación de la universidad es contribuir al bienestar de su territorio»

Francesc Solé Parellada vicepresidente de la fundación cyD

Francesc Sole Parellada habló en A Coruña de transferencia del conocimiento entre la sociedad y la universidad
Francesc Sole Parellada habló en A Coruña de transferencia del conocimiento entre la sociedad y la universidad

Redacción / La Voz

Francesc Solé Parellada habla con enorme claridad. Su tono distendido y un profundo sentido del humor tapiza sus amplios conocimientos de la universidad (es catedrático emérito de Organización Empresarial en la Universidad Politécnica de Cataluña-UPC y vicepresidente de la Fundación CYD), de la transferencia del conocimiento (dirigió el primer máster de Innovación y Gestión en el año 74 y creó el programa Innova de la UPC) y del mundo empresarial (es propietario del restaurante 7 Portes de Barcelona, por herencia familiar). Ayer estuvo en A Coruña para participar en el University-Industry Interaction Forum, organizado por el Consello Social de la UDC.

-¿Se puede hacer investigación universitaria si no hay después transferencia del conocimiento?

-En la revolución industrial 4.0 la relación entre la investigación que hace el mundo y la universidad es tan intensa que resulta muy difícil que no haya transferencia, sea la valorización con las patentes, la creación de empresas o de espacios como es el parque [Solé fue el primer director del Fundación Parque UPC] es parte del mismo juego. Si tu consideras que la publicación es la investigación, entonces es distinto; pero si crees que investigación es la creación de stock científico-tecnológica para desarrollar tu área geográfica, entonces no habrá división. El conocimiento no se puede crear porque sí, surge porque se traslada, a corto o largo plazo, a la sociedad.

«¿Quién puede considerar la filosofía como algo de poca importancia?»

-¿Eso puede llevarnos a centrar los esfuerzos solo en investigaciones «útiles»?

-La ciencia relevante es aquella que acaba en algún sitio, que siempre mejora la capacidad de los humanos de vivir bien. La discusión puede ser si el dinero público se invierte a largo plazo o en aquello que es más evidente, o si el dinero de la universidad pública se ha administrado en proporciones adecuadas, pero la discusión de que si se hace mucha ciencia aplicada desaparecerá la ciencia pura es ociosa. Es difícil ir a un foro de universidad y que no salga alguien que diga que las ciencias sociales están olvidadas, pero creo que tiene que ver más con un miedo injustificado de personas que imaginan que lo que ellos hacen puede ser considerado de poca utilidad, pero quién puede considerar la filosofía como algo de poca importancia, si es el ADN de nuestro conocimiento.

-¿Cuál sería el peligro entonces?

-Posiblemente, la precariedad de grupos humanos durante un tiempo.

 -Pues la precariedad en ciertos grupos ya la estamos pagando.

-Bueno, para evitar eso están los políticos, al menos para que intenten disminuir esta situación.

-¿Es de los que cree que en el futuro los humanos no tendremos que trabajar?

-A medio y largo plazo no tiene sentido, porque los humanos tenemos proyectos colectivos brutales, como llegar a Marte o dar de comer a toda la humanidad. Eso dará trabajo a muchas personas.

-Usted es partidario de la competitividad, pero ¿es competitivo un país con 50 universidades públicas?

-Sí, porque si miras una por una por el número de alumnos, no te puedes cargar ninguna. Puede que haya demasiados rectores, directores generales, pero no campus. Puedes crear una superestructura como la de California, que todos son la Universidad de California, pero en Stanford, Los Ángeles, San Diego, pero no puedes prescindir de los campus.

«Los rectores no tienen capacidad para hacer lo que realmente piensan que deben hacer»

-¿No falta coordinación? Da la sensación de que hay muchos estudios repetidos y poca especialización.

-Si diésemos más capacidad de decisión a las universidades, más autonomía para que se pudiesen diferenciar, el 50% de este tipo de problemas se solucionaría. Pero los rectores no tienen capacidad para hacer lo que realmente piensan que deben hacer. En la Fundación CYD tenemos un estudio de la buena gobernanza de la universidad a partir del análisis de lo que hicieron siete países durante 20 años y se ha visto que lo mejor es empoderar a la universidad, dándole autonomía, aunque con rendición de cuentas, claro.

«La rendición de cuentas no es solo de números, sino de qué has hecho por tu territorio»

-Si hay libertad se puede exigir.

-La rendición de cuentas no es solo de números, sino de qué has hecho por tu territorio. Una universidad tiene la obligación de contribuir al bienestar de ese entorno. Puede hacerlo de dos maneras: con una aproximación de respuesta, que se da en espacios muy activos, por ejemplo California, que tiene pocas dificultades y la universidad se debe limitar a fomentar la porosidad entre investigadores y empresas; o si se trata de un territorio más modesto, con una aproximación propositiva, convertirse en el motor de la zona y te has de comprometer con la ambición de crear un ecosistema, de buscar financiación y proyectos a medida de tu territorio.

«En España el capital humano es muy bueno»

-¿Eso es posible?

-En España el capital humano es muy bueno, puede que por la historia o por lo que sea, pero no es verdad que la gente no tenga ganas de ayudar, y quieren una universidad buena.

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