Más de 1.300 menores bajo tutela de la Xunta viven con parientes de sus padres

Mónica Pérez Vilar
MÓNICA P. VILAR REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

La acogida en familia extensa es la primera opción para niños y jóvenes en situación de desamparo

06 may 2019 . Actualizado a las 09:08 h.

Decía Rilke que la verdadera patria del hombre es la infancia. Sin embargo, son muchos los niños para quienes esta etapa supuestamente feliz de la vida dista mucho de ser ideal. Un padre toxicómano o una madre en prisión son solo dos de los casos que pueden hacer que un pequeño quede desamparado y necesite la intervención de los servicios sociales. Los malos tratos, los abusos, la inducción a la mendicidad o el abandono son otras de las muchas causas que pueden llevar a la administración a asumir la tutela de los menores, suspendiendo la patria potestad que corresponde a sus progenitores.

En Galicia unos 3.000 menores están a día de hoy bajo protección de la Xunta. Cuando se llega a esta situación toca buscar un nuevo hogar para los pequeños. La primera alternativa que se baraja es siempre el acogimiento en familia extensa, viendo si es posible que el menor pase a convivir con algún pariente más o menos cercano. 1.315 menores gallegos están actualmente en este tipo de acogimiento. Los abuelos, junto con los tíos son la opción más habitual, pero también se dan casos de hermanos mayores de edad que se responsabilizan de otros más pequeños. Incluso existe la posibilidad de que la guarda del menor sea asumida por lo que se consideran figuras de especial vinculación, es decir, con alguna persona a la que conozca hace tiempo como un amigo íntimo de la familia o un vecino de toda la vida.

Aunque la sangre tire, acoger a un menor en situación problemática no siempre es fácil. Por eso, desde el año 2014 Aldeas Infantiles desarrolla un proyecto de apoyo a estas familias. Escuchar sus inquietudes, dotarlas de habilidades parentales o trabajar directamente con los menores son solo algunas de sus funciones. Actualmente, el convenio que mantienen con la Xunta les permite atender a 130 familias en toda Galicia. Lo hacen a través de un equipo de diez personas coordinado por María Jesús Lago y compuesto por profesionales de la intervención psico-socio-educativa. Solo Cataluña cuenta con un programa similar.