Un acuerdo entre Sergas y sindicatos evita la huelga de los centros de salud

La Xunta creará un consello técnico para canalizar las necesidades asistenciales de la primaria


santiago / la voz

Los centros de salud gallegos funcionarán hoy con total normalidad. Consellería y sindicatos alcanzaron un acuerdo tras cuatro horas de reunión, y con él se desconvocó la huelga prevista en toda la atención primaria para los días 9, 10 y 11 de abril. No solo se ha evitado el paro, sino que se ha dado un paso más para poner fin al conflicto que desde hace meses acorrala a la sanidad gallega. El acta que la Xunta y los representantes de los trabajadores firmaron para frenar la huelga tiene seis puntos, pero el que más ha contribuido a apagar la protesta es la creación de un consello técnico de atención primaria, que abordará todas las reivindicaciones asistenciales y organizativas.

Este consello se constituirá en la primera quincena de mayo y tendrá una amplia representación. Regulado en una orden a la que se pueden presentar alegaciones hasta el 26 de abril, en él estarán los sindicatos, los colegios profesionales, las sociedades científicas, el consello asesor de pacientes, la Fegamp y representantes de la Administración no solo en temas sanitarios, sino incluso con competencias en educación o en políticas sociales. Este amplio equipo se reunirá al menos dos veces al año y se encargará de mejorar la capacidad resolutiva de la primaria, de evaluar las necesidades de recursos humanos o de plantear una mejor relación entre primaria y especializada.

El acta del acuerdo incluye otros cinco puntos. Entre ellos figuran el abordar en mesa sectorial las reivindicaciones laborales de los sindicatos, básicamente la creación de nuevas plazas; un compromiso para acabar con el conflicto de los puntos de atención continuada que lleva enquistado meses en Galicia; una mejora del nuevo contrato de continuidad para los médicos de familia; o un incremento presupuestario en el gasto de atención primaria. El comité de huelga reclamaba en su convocatoria que el peso de este nivel fuese alcanzando de forma progresiva el 25 % de la inversión en sanidad, ya que en la actualidad no supera el 12 %.

El Sergas defiende el diálogo

La Consellería de Sanidade ha conseguido frenar una huelga en primaria -en donde los servicios mínimos no pueden ser del 100 %, por lo que la incidencia sería evidente- pese a que los trabajadores llevan meses protestando por el deterioro de este nivel asistencial. Y el Sergas presume de haberlo logrado a través del diálogo y el consenso. Así, la Xunta recuerda el compromiso que firmaron los médicos hace unas semanas, en el que entre otras medidas se acordó crear a lo largo de dos años 60 nuevas plazas de facultativos de cabecera. También saca pecho del documento del nuevo modelo de primaria, con casi 200 propuestas entre las que se incluyen un presupuesto propio para primaria. Y del fin de las estructuras organizativas, que tanto disgustan a los profesionales de la primaria, sustituidas por áreas sanitarias.

Para María Xosé Abuín, de CIG-Saúde, el gran avance del acuerdo al que se llegó tras horas de reunión es que se ha reconocido que era necesario hablar de los problemas de la primaria y para ello se ha creado este consello técnico. Similar es la opinión del sindicato médico CESM, cuyo secretario general, Antonio Otero, valora que el Sergas ponga en marcha este órgano «para tratar la reorganización y la mejora de la atención primaria», y que en él estén incluidas las organizaciones sindicales y otros colectivos.

Un barco que sigue navegando pese a que casi encalla

De momento la sanidad gallega no ha chocado con el iceberg. Pero ha ido rozando obstáculos y achicando agua durante años. Y en los últimos meses de forma estrepitosa. Los conflictos en la primaria han sido tantos desde octubre que la consellería de Sanidade no había apagado un fuego y ya tenía dos nuevos focos encendidos. La base del problema es que se ha dejado entrar agua al barco durante demasiado tiempo sin prestarle atención. Y cuando todos los ojos estaban en este nivel asistencial, las chispas saltaban de un lado a otro sin control.

La muerte de un paciente en un punto de atención continuada (PAC) de A Estrada cuando no había personal médico en el centro dejó ver las carencias de personal de este servicio por falta de facultativos. Y en octubre los PAC convocaron una huelga que todavía no ha finalizado. Pero ese mismo mes saltó otra polémica en la sanidad pública: el Sergas tuvo que dar marcha atrás en el intento de crear la figura del pediatra de área. En diciembre dimitieron los jefes de servicio de 25 centros de salud de Vigo y toda la primaria estalló. La sobrecarga asistencial, 50 pacientes en un día, no tener acceso a pruebas diagnósticas y haberse convertido en la hermana pobre del hospital llevó a todos los colectivos a plantarse ante la Xunta, y fue ahí cuando el Sergas empezó a tomar medidas.

Desde entonces ¿qué ha hecho la Administración? Anular la creación de la figura del pediatra de área fue la primera rectificación de la consellería. Después se crearon los famosos grupos de trabajo para mejorar el modelo de atención primaria. En febrero se dio a conocer este documento con 175 propuestas, y sin el apoyo del colectivo más reivindicativo en estos meses, los médicos. La Xunta, además, se avino a aceptar la demanda que los facultativos llevaban meses haciendo a la consellería para dar estabilidad a los médicos precarios, y creó el famoso contrato estable de continuidad, pero tampoco logró el consenso con estas medidas.

Primeros acuerdos

En marzo, con los médicos en contra y un documento de 175 propuestas que no fue recibido con los brazos abiertos, la consellería se reunió con sociedades científicas y colegios médicos. Ahí llegó uno de los primeros acuerdos: 60 plazas nuevas, acceso a todas las pruebas diagnósticas o dar más capacidad de resolución a los jefes de servicio. Pero la convocatoria de huelga dio al traste con el hecho de haber calmado, solo temporalmente, a los médicos.

La huelga en atención primaria, por sus consecuencias y el malestar que generaría en la población, hubiese sido la puntilla a meses de conflicto. Por eso el Sergas quería evitar la convocatoria a toda costa. Cuatro horas de reunión han servido para un nuevo compromiso. De momento el barco sigue navegando, pero los icebergs no han desaparecido.

Los médicos mantienen la desconfianza ante tantas reuniones sin medidas claras

La desconvocatoria de la huelga ha sorprendido a los representantes de los colegios médicos y de las sociedades científicas. «El acuerdo no aporta más que el que firmamos nosotros, e incluso es menos concreto», aclara el presidente del Consello Galego, José Luis Jiménez. Y es que los facultativos mantienen su desconfianza hacia el Sergas después de tantos meses de encuentros y comisiones sin que hayan llegado las medidas concretas a la atención primaria, y temen «que todas estas reuniones solo sirvan para dilatar y para no dar respuestas rápidas». De hecho, tras firmar un acuerdo con la consellería en el mes de marzo los médicos no van a esperar más para exigir al Sergas que aplique ya las medidas que recogía este acuerdo.

Los colegios de facultativos alegarán a la composición de este nuevo consello asesor, ya que no ven una proporción adecuada entre la representación de las organizaciones médicas y otros colectivos. «Es una orden a la que vamos a presentar bastantes alegaciones», indica Jiménez.

Un máximo de 40 miembros

El consello asesor técnico tendrá un máximo de 40 miembros y funcionará al margen del comité técnico de expertos que la Xunta y los colectivos médicos se comprometieron a crear para definir la nueva estrategia de atención primaria. Será el responsable del Sergas quien nombre a los componentes, que serán renovados cada tres años, de este órgano. Podrá funcionar en su totalidad o creando comisiones sectoriales cuando sea necesario.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Un acuerdo entre Sergas y sindicatos evita la huelga de los centros de salud