La jueza no ve delito en la muerte de una turista en As Catedrais

Tras el recurso de la familia, vuelve a decretar el archivo del caso

Imagen de la zona donde falleció la joven
Imagen de la zona donde falleció la joven

ribadeo / La voz

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Mondoñedo ha vuelto a decretar, por segunda vez, el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa abierta por la muerte de una turista de 25 años de Valladolid la pasada Semana Santa, cuando visitaba la playa de As Catedrais, en Ribadeo. La joven falleció al golpearle en la cabeza una piedra que se desprendió en una cueva. La jueza sostiene que la responsabilidad de la administración, de haberla, sería leve, toda vez que la mujer accedió a la cueva por su voluntad y en contra de las advertencias de riesgo existentes.

Tras la muerte de la joven, en mayo la magistrada mindoniense emitió un auto archivando el caso por entender que había sido accidental. Fue entonces cuando la familia de la fallecida presentó el primer recurso, al sostener que existían indicios de la comisión por omisión de un homicidio por imprudencia grave o menos grave, de cuya responsabilidad apuntaba a la Xunta.

En junio, la jueza respondía desestimándolo. El día en que ocurrió el accidente estaba activado el plan de la Xunta por el cual, durante Semana Santa y del 1 de julio al 31 de septiembre, se establece un dispositivo de control y vigilancia y se limita el acceso a la playa a 4.812 personas al día. Pero la jueza indicaba que «aún cuando pudiera considerarse que concurriera algún tipo de responsabilidad por culpa imputable al personal de la Xunta», la falta de «previsibilidad» dejaba lo ocurrido en un trágico accidente, sin cabida en el ámbito legal.

Tras este revés, la familia de la joven fallecida decidió recurrir de nuevo y solicitó ante la Audiencia Provincial de Lugo que se reabriese el caso y se practicasen nuevas diligencias, como tomarle declaración a los testigos. La Audiencia lo estimó en parte. Y ahora, según informó el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, el juzgado mindoniense ha decretado de nuevo el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones.

La magistrada explica que después de practicar las diligencias solicitadas por la Audiencia «no resulta debidamente justificada la perpetración del delito» y que se confirma lo argumentado en el auto de 13 de junio de 2018. En este sentido, vuelve a insistir en que por haber sido un accidente, no previsible, de concurrir alguna responsabilidad no correspondería juzgarla en el ámbito penal, sino en el civil-contencioso, en aplicación del principio de intervención mínima que rige el Derecho Penal.

La magistrada califica de «especialmente destacable» un informe de la Xunta sobre los carteles de advertencia que había en la playa, en los que se señalizaba expresamente el peligro de desprendimiento de rocas. Además, al realizar en Internet la reserva para acceder a la playa, el solicitante debe aceptar «que conoce los riesgos, entre los que se hace constar que se han de extremar las precauciones en las proximidades de los cantiles».

Reforzar las señales

A raíz de este accidente mortal, en vista de un primer informe técnico la Xunta pidió a Costas que prohibiese el acceso a los arcos, cuevas, grutas y a los icónicos arcos. Nada se hizo. Ahora, de cara a Semana Santa, la Consellería de Medio Ambiente ha anunciado que colocará una treintena de carteles advirtiendo de los lugares que mayor riesgo entrañan para los visitantes. El próximo día 12 se activará el plan de la Xunta, por el cual hasta el día 22 solo habrá 4.812 pases diarios para bajar a la playa.

As Catedrais, todo sigue igual un año después de la muerte de una turista

josé alonso

Sin vigilancia la mayor parte del año, los visitantes campan a sus anchas ignorando las prohibiciones

Dos turistas enfundados en abrigos plumíferos miran con curiosidad uno de los carteles que advierten de sanciones de hasta 6.000 euros si se adentran en los senderos que bordean los acantilados de As Catedrais, en Ribadeo. Miran a un lado y a otro y siguiendo el ejemplo de otros que les preceden, ignoran el veto. Nada raro. Es lo habitual. A unos metros se encuentran con una chapa de aglomerado descascarillada y descolorida, tirada sin soporte, en la que a duras penas puede leerse, ‘‘no pasar, peligro’’, con una significativa silueta de desprendimientos. La playa está abajo, a unos treinta o cuarenta metros, cerca de la cueva donde hace casi un año una joven de Valladolid perdió la vida al golpearle la cabeza una piedra que se desprendió. El caso sigue depurándose en los tribunales. ¿Qué ha cambiado en la playa desde entonces? Nada.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

La jueza no ve delito en la muerte de una turista en As Catedrais