La jueza De Lara desinfla la operación Carioca tras diez años de instrucción y la reduce a cinco acusados

Entre los procesados hay dos agentes de la Guardia Civil

Registro en el local de alterne Queens, de Lugo, epicentro de la Operación Carioca
Registro en el local de alterne Queens, de Lugo, epicentro de la Operación Carioca

lugo / la voz

Después de diez años de instrucción en los que hubo cientos de declaraciones y multitud de imputados, la jueza lucense Pilar de Lara cierra su operación estrella: la Carioca. La macroinvestigación sobre la prostitución y las relaciones que supuestamente mantenían agentes del orden con los clubes de alterne y algún proxeneta, acaba con la propuesta de su responsable de que sean llevados al banquillo cinco acusados, entre ellos dos agentes de la Guardia Civil.

La jueza acabó desinflando la operación porque optó por sobreseer las acusaciones contra otras diez personas. En su momento, hubo unas noventa que comparecieron en calidad de imputadas, aunque algunas fueron a parar a las medio centenar de piezas separadas que nacieron como consecuencia de la investigación. Una buena parte de las causas ya no están vivas, puesto que fueron archivadas durante el largo proceso.

En la pieza matriz es un cabo de la guardia civil el que acapara la mayor carga de delitos atribuidos, un total de 78, entre los que hay uno de agresión sexual, 29 de cohecho y 6 de extorsión. Al otro agente, que estaba a las órdenes del anterior, le responsabiliza de incumplir el deber de perseguir delitos y también de tres delitos de cohecho.

La lista de acusados la completan tres presuntos proxenetas relacionados con los clubes de alterne que fueron investigados, a los que les atribuye un delito continuado de cohecho y otro de aprovechamiento de información privilegiada que, supuestamente, les aportaría uno de los agentes implicados.

Ahora, el asunto queda en manos de la Fiscalía, que es la que tendrá la última palabra respecto al número de acusados y los delitos que se les imputan.

La jueza cierra el caso con un auto que supera los doscientos folios. La instrucción citó a cerca de cuatrocientos testigos, generó multitud de recursos, denuncias, reclamaciones internacionales, la publicación de un libro e, incluso, la creación de colectivos antiprostitución.

De Lara archiva parte del caso Carioca al no hallar un cadáver que buscó dos años

La investigación principal se abrió en el 2008 y aún no hay perspectiva de juicio

La primera de las macrooperaciones de Pilar de Lara desde el Juzgado de Instrucción número 1 de Lugo, bautizada con el nombre de Carioca, estaba dirigida contra proxenetas y agentes de la autoridad que supuestamente explotaban y maltrataban a prostitutas. Ocho años después, la operación sigue abierta, pero cuando la jueza De Lara llevaba seis años con ella, en el 2014, decidió abrir otra pieza separada, también secreta, para buscar el supuesto cadáver de una joven prostituta en el club de alterne que había clausurado al inicio de la operación. Con más de 25 agentes de unidades especializadas, muchos de ellos traídos ex profeso desde Madrid, la jueza De Lara se plantó en mayo del 2014 en las ruinas del club Queens, en las afueras del polígono lucense de O Ceao, que llevaba seis años cerrado por orden de ella. En el lugar solo quedaban las paredes, porque el edificio fue desmantelado víctima del pillaje. La jueza creía que una chica llamada Ana, que formaba parte de las que en algún momento se prostituían en el club, había sido asesinada y estaría supuestamente enterrada en la finca trasera del club. Este fue el motivo de abrir una nueva pieza separada en la operación Carioca, y que ahora acaba de ser archivada provisionalmente por la jueza a la vista de que dos años después de la investigación, no hay rastro de ningún cadáver.

Seguir leyendo

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

La jueza De Lara desinfla la operación Carioca tras diez años de instrucción y la reduce a cinco acusados