Tony Lomba: «Tenemos que besarnos más»

El cantante será uno de los protagonistas del carnaval de Vigo


Redacción / La Voz

«Tony o Germán, ¿por quién preguntas?» me dice al descolgar el teléfono. Germán Fandiño (y probablemente Tony Lomba, su alter ego musical, también) nació en Vigo en 1966. Desde entonces está inventando y arriesgando. Tanto, que una parte de las anécdotas que contó en esta entrevista se quedarán fuera por ser tan desopilantes como impublicables. Hoy, junto a Elio dos Santos, será uno de los protagonistas del carnaval de Vigo, la ciudad en cuya noche ya es casi una leyenda.

-Cantarán el hit de Caballero, claro.

-Por supuesto.

-Muy polémico.

-La gente a veces es muy cuadriculada. Ya escuché que soy un vendido, un estómago agradecido... Pero cuando me llamó Abel Caballero para darme las gracias, se lo dije: me encanta tu fundamentalismo localista, de verdad, pero también llevas un rollo emperador, superhéroe... que no veas. Le dije que tenía que pillar la ironía.

-¿Y cree que lo pilló?

-Abel es un tipo muy inteligente y se lo tomó bien. Nosotros no nos casamos con nadie, somos artistas.

-Tony Lomba, Germán Fandiño... ¿A quién quiere más?

-Yo tengo una bipolaridad total. Cuando me bajo del escenario soy un padre de familia con otro trabajo. Pero quizás quiero un poco más a Tony por lo anarcosalvaje que es. Aunque también me gusta la sensatez de Germán. Lo que es cierto es que cuando soy Germán sueño con ser Tony, y al contrario no me pasa.

-¿El escenario le llamaba ya desde pequeño?

-Desde pequeñito. Yo soy de una familia de seis hermanos: yo el pequeño y después, mi hermana. Los mayores me dejaron aquellas cintas de color crema de Status Quo, los Rolling... Con 8 o 9 años mi madre me encerraba en el patio de luces y me ponía a cantar Un beso y una flor, de Nino Bravo. Todos mis sueños han sido con cosas del espectáculo. Siempre.

-Sus padres, ¿qué querían que fuese?

-Mis padres querían que estudiase. De pequeño me intentaron meter en un conservatorio, pero yo veía aquello como una catequesis. Es tan absurdo que en mi familia todos tocan algún instrumento menos yo. Sé las posturas, pero me falta tesón.

-¿Y cómo compone?

-Pues necesito un brazo como el de Elio para componer melodías. Y no quiero que suene arrogante, pero tengo una gran capacidad para crearlas. Luego tengo que llevar un atril, porque se me olvidan las canciones. Salgo al escenario con demasiada energía.

-Llegó a presentarse a un cásting para ir a Eurovisión.

-A mí me gusta actuar en cualquier historia. Aquello de Eurovisión fue con Paco, un guitarra de Los Piratas. Lo hicimos el día antes de que acabara el plazo y nos salió una canción que se llamaba Me gusta ser tu chupa chup. Allí fuimos y quedamos por encima de Malena Gracia o la Terremoto de Alcorcón. Yo siempre voy sin ningún pudor.

-¿Nunca se vio encima del escenario pensando: «Me he pasado»?

-Bueno, el otro día en el Land Rober tenía la voz mal y esa sí que es una situación comprometida. Yo me hago mis propios vestuarios y a veces imaginas algo, lo haces y cuando llega el día del concierto, piensas: «¡Ostias, qué pinta!». Una vez salí de Victoria’s Secret y la verdad es que no me había probado el tanga. Y al vestirme me di cuenta que era de chica y no tapaba todo: o una cosa o la otra. Y salí, con unas alas de plata y todo el rollo. Era una de estas fechas de lleno y todas las chicas de adelante se pusieron a grabar con los teléfonos. Tuve que parar el concierto y decírselo: «Vale, me he equivocado, he comprado un tanga de tía, pero dejadlo ya, por favor.

-Usted ha vivido algún problema por el contenido de sus canciones. ¿Por qué lado ve más intolerancia?

-Por los dos extremos. Lo que pasa es que el de la derecha se está empezando a crecer. Hay que tener un respeto, pero al fin y al cabo solo estás haciendo una crítica desde un escenario. La escena debe tener libertades, si no pongamos Lassie y Sissi Emperatriz y todos contentos. Hay que ser transigente.

-¿Qué político se merece una canción y no la tiene?

-Francisco Camps. Es la persona que más grima me da en el planeta. Necesita una canción urgente. Además, una canción con blasfemia.

-Elija una vida para vivirla: Frank Sinatra, Lou Reed, Johan Cruyff o Arthur Miller.

-Evidentemente, Frank Sinatra. Con 19 años lo vi en Madrid y lo sigo desde hace muchísimos años. Además, soy del Real Madrid.

-Elija unos adjetivos sobre sí mismo.

-Provocador, conciliador y disfrutador rozando la gula.

-¿De qué se arrepiente?

-De no haber estudiado y de no saber tocar ningún instrumento.

-Una canción.

-Creep, de Radiohead.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Lo que siempre le digo a mis hijos: hay que quererse mucho. Tenemos que besarnos más.

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