Las tres velocidades de la ORA gallega

Los nuevos sistemas de geolocalización son la vanguardia en la gestión de las zonas azules de carácter gratuito

Un policía local gestiona el sistema que localiza y multa a los vehículos que exceden el tiempo de la ORA en Ribeira
Un policía local gestiona el sistema que localiza y multa a los vehículos que exceden el tiempo de la ORA en Ribeira

redacción / la voz

Si usted visita la noble villa de Carballo y pretende dejar el coche en alguna de sus calles del centro, verá que los aparcamientos, como en tantas otras ciudades gallegas, están ribeteados con pintura azul, lo que significa que el estacionamiento está limitado. El concello no le pedirá dinero por aparcar, pero sí le exige que colabore en el método de control. ¿Cómo? Puede usar un disco que marca el inicio y el final del estacionamiento. Y si, como la mayoría de usuarios, no dispone del artilugio, su obligación es colocar un papel en el salpicadero donde figure la hora en la que ha dejado el coche y tener presente que, como máximo, debe moverlo antes de que transcurran 90 minutos. Así de rústico.

Si el viaje lo hace a Ribeira, se puede olvidar de casi todo lo demás. Solo aparque el coche y esté pendiente de que le quedan 90 minutos de estacionamiento antes de que el novedoso sistema que usa el concello le casque una multa por exceder el tiempo de estacionamiento.

En Carballo, el control lo gestionan los guardias municipales, que revisan los datos que el conductor ha dejado en el salpicadero. En Ribeira, también, pero solo uno: el que conduce el coche que, dotado con una cámara, hace todo el trabajo: geolocaliza el vehículo y, si lo vuelve a encontrar en la misma plaza después de 90 minutos o más, tramita inmediatamente una multa. Y no perdona. El año pasado expidió 886 sanciones.

El sistema Atenea, que así se llama el que usan en Ribeira, y también en Pontevedra para las escasas zonas habilitadas como aparcamientos exprés, es el último grito en la gestión de la zona azul en las ciudades gallegas y marca la distancia sideral entre los sistemas más antiguos y los más avanzados.

menos que cero

Solo pintura azul. Lugo tiene una amplia infraestructura de zona azul y cobro por aparcamiento, pero las irregularidades que un día pusieron en marcha la Operación Pokémon y que afectaron a la gestión de la ORA, noquearon su funcionamiento. Desde hace años, la zona azul de Lugo está desactivada y la mayor preocupación del concello es que no se saqueen los postes expendedores. No hay fecha ni previsión para su futura reentrada en servicio. También es singular el caso de Sanxenxo, donde el concello buscó una salida para los veraneantes que dejan el coche el día que llegan y no lo mueven hasta que se van. Delimitaron de azul una zona del pueblo pero no redactaron ordenanza alguna de manera que no hay ningún control sobre si los coches se mueven o no.

del disco al papel y boli

Gratuitos y autocontrolados. El de la localidad coruñesa de Carballo no es un sistema exclusivo. Otras villas y ciudades funcionan con él. Originalmente, los concellos entregaron a los usuarios unos discos para que cada conductor dejara constancia del momento de inicio del estacionamiento en zona limitada. Para el resto, la alternativa es el papel y bolígrafo con el que marcar la hora de llegada. Así hacen en otras ocho villas donde han intentado dinamizar el estacionamiento en las calles del centro sin afán recaudatorio, ya que en todas esas plazas aparcar en zona azul es gratuito. Las multas, no. Con mayor o menor celo, los concellos hacen cumplir la ordenanza, así que conviene llevar en el coche la libreta.

el poste electrónico

El ticket de siempre. Los postes de la ORA, con pequeñas diferencias, siguen siendo el sistema preferido por los concellos. Más de la mitad de las localidades con zona azul, la regulan por medio de la expedición electrónica de tickets, gestionada por empresas externas, con sus propios vigilantes y con precios variables. El más caro es el de la ciudad de Ourense, donde una hora cuesta 70 céntimos de euro, más del triple que en Miño, donde pueden presumir del coste más económico de Galicia de entre los que no son gratuitos.

inspección sobre ruedas

Atenea te vigila. La vanguardia en la gestión de la ORA está en Ribeira, donde el coche que gestiona la zona azul no perdona. Antes de tramitar la multa y toda vez que ha constatado la infracción horaria, emite una propuesta de sanción que debe ser ratificada por el agente de la Policía Local a cargo del dispositivo. Los barridos y la geolocalización de los vehículos no se ciñen a la zona azul convencional, con un tiempo máximo de estacionamiento de 90 minutos. También chequea los estacionamientos exprés, con un máximo de 10 minutos de permanencia y las zonas reservadas para médicos y otros. Un sistema similar funciona en Pontevedra, aunque en esta ciudad, donde el coche no está bien visto, los barridos se efectúan para garantizar la efectividad de los aparcamientos exprés, donde solo es posible estacionar unos minutos para gestiones muy concretas. En Ribeira, las sanciones no se pueden reducir. La empresa que gestiona el sistema cobra también las multas.

El cobro por el móvil, el avance que viene

De momento solo ha sido implantado en A Coruña y Santiago, pero el sistema para gestionar el pago de la zona azul en el móvil es una de las herramientas de futuro que probablemente será adaptada en los próximos años por más concellos. En ambas ciudades, la forma de pago se efectúa a través de una aplicación en la que el usuario valida la matrícula de su coche, la zona en la que aparca y el tiempo durante el que va a estar estacionado. Esta fórmula evita buscar el poste expendedor y el consecuente recibo. Otra ventaja es que la misma aplicación, e-park, permite la gestión de la ORA en varias ciudades de España. Los propios vigilantes que chequean si los vehículos tienen o no el recibo a la vista, pueden comprobar en sus terminales que los coches que pagan a través de la aplicación están al día.

En realidad, la gestión de la ORA en Galicia es muy diversa y está vinculada a las necesidades concretas de cada concello. Así, en el de Oleiros, la zona azul se activa únicamente en verano y en los frentes playeros de este ayuntamiento. En temporada hay que pagar por el sistema de los postes electrónicos, fuera de ella, el estacionamiento es libre y gratuito.

Convivencia

En Ordes conviven los dos sistemas: mientras que en algunas calles el aparcamiento es gratuito y autogestionado con discos o notas que certifican la hora de llegada, en otros viales, el estacionamiento es de pago y debe satisfacerse con la fórmula convencional del poste y el recibo. En Cangas también conviven los dos sistemas.

El tiempo máximo de estacionamiento es también variable en función del concello. El estándar son los 90 minutos, pero en algunos puntos, esa estancia se prolonga. Y no poco. En Oleiros, por ejemplo se puede dejar el coche hasta ocho horas en la misma plaza. En Ourense, la posibilidad máxima es de dos horas y cuarto en tanto que en los concellos que tienen límites por encima de los 90 minutos, la mayoría lo fijan en dos horas. Cuestión aparte son los aparcamientos exprés, con un uso muy limitado que no suele exceder de los 15 minutos. Curiosamente, en estos casos, mientras que en algunos concellos como en Ribeira están severamente vigilados, en otros, como en Foz, no hay ningún sistema de control. Sin embargo, en ambos casos el funcionamiento suele ser ejemplar, lo que demuestra que, en estos circunstancias, el civismo de los conductores es irreprochable.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
4 votos
Comentarios

Las tres velocidades de la ORA gallega