La AP-9 recaudará aún 14.556 millones más

Audasa ingresará diez veces el valor de la inversión realizada en construcción de la autopista


VIGO / LA VOZ

La AP-9 seguirá siendo un negocio redondo y cada vez más seguro, si cabe, conforme Audasa avance en la concesión a la que todavía le restan algo más de 29 años por delante. A falta de conocer el balance económico completo del 2018, los usuarios de la principal autopista de Galicia han dejado moneda a moneda en sus cabinas de peaje 2.865 millones de euros desde que se levantó por primera vez una de sus barreras en abril de 1979.

Pero el Ministerio de Fomento traza un horizonte de negocio para Audasa que hará que lo recaudado en los cuarenta años de vida transcurridos de la autopista vaya a representar tan solo el 16,4 % del negocio previsto a cuenta del vial.

Un anexo de la documentación con la que el Ministerio de Fomento autorizó a Audasa un incremento anual acumulativo de un 1 % en sus peajes durante 20 años para recuperar la inversión hecha en la ampliación de Rande y la circunvalación de Santiago, desvela la dimensión del negocio que supone la autopista gallega y lo que aún les resta por pagar a sus usuarios. En dicho documento la Delegación del Gobierno en las Sociedades Concesionarias de Autopistas Nacionales de Peaje estima que la AP-9 recaudará en peajes entre el 2019 y el 2048 nada menos que 14.556,3 millones de euros.

El órgano dependiente del Ministerio de Fomento estima que con el escenario que existía antes de que Audasa comenzase a amortizar las obras de Vigo y Santiago, la concesionaria habría recaudado 13.094,67 millones de euros entre este año y el final de la concesión en agosto del año 2048. Pero añade 1.461,71 millones de euros más a cuenta de ese 1 % acumulativo que experimentan los peajes de la AP-9 ya desde octubre del año pasado cuando la concesionaria fue autorizada a cargar sobre sus clientes las obras de ampliación que costaron 223 millones de euros.

De los 385.629 euros que recaudó al día Audasa en el 2017 (último ejercicio completo), pasará a ingresar de media cada jornada de los próximos treinta años 1,3 millones de euros, según las cuentas del ministerio.

Así se hace el cálculo

Para calcular la evolución de negocio previsible en el vial de pago, Fomento estima que la AP-9 registrará un incremento en su volumen de tráfico de entre 4 y 6 puntos hasta el año 2028, y después lo hará de manera más moderada variando su crecimiento entre un dos y un tres por ciento. El ministerio agrega como supuesto que los precios de los peajes en España se actualicen cada ejercicio hasta mitad de siglo un 2,5 % de media. Y con esos parámetros los técnicos de Fomento dibujaron una evolución en los ingresos de Audasa que arrancará este año en 156 millones de euros, pasará de los 200 millones en el año 2023, rebasará los 400 millones diez años más tarde y alcanzará su techo en el último año completo de la concesión con 830,7 millones de euros ingresados por peajes. Pero a esa simulación el ministerio añadió el 1 % de las obras que se irá sumando hasta que se quede a cero la cuenta de lo pagado por la concesionaria para dotar de sendos nuevos carriles por sentido en el paso sobre la ría de Vigo y alrededor de la capital de Galicia. Esa cuenta es la que atribuye a Audasa una factura final que le supondrá haber cobrado peajes a lo largo de los 70 años de concesión por valor de 17.421,37 millones de euros. En el 2047, el último año completo en manos privadas, se estima que la recaudación multiplique casi por seis los niveles de caja actuales.

Diez veces el valor de la AP-9

El valor de la autopista, según el último balance visado por el Ministerio de Fomento es de 1.753,5 millones de euros, con lo que de llegar a ser realidad la previsión de negocio calculada por el ministerio, Audasa habrá multiplicado prácticamente por diez la inversión realizada en la construcción de la AP-9.

Para los usuarios de la autopista, la cuenta a saldar con Audasa aún habría resultado más gravosa si en el 2015 hubiera salido adelante la propuesta de la concesionaria de acabar con la gratuidad para los conductores de los tramos Vigo-O Morrazo. El Consejo de Estado se hizo eco en el 2017 del planteamiento que hizo Audasa ante el conflicto suscitado con Fomento por reducir a la mitad la factura que el ministerio abona a la concesionaria a cambio de no cobrar a los usuarios en ambos tramos.

La pugna ha acabado en los tribunales, con el apoyo de la Xunta a la postura tomada por el anterior ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, pero Audasa planteó que era la solución más eficaz para evitar que siguiese saliendo de las arcas públicas el pago de los peajes del tramo sobre la ría, que es aprovechado cada vez más para enlazar con la nacional 554 y evitar los peajes existentes entre Vigo y Pontevedra.

Losada tacha de irresponsable al PP por criticar la subida de peajes

El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, arremetió ayer contra el PP y la Xunta por plantear ahora que sea Fomento quien pague las obras de Rande y Santiago para que Audasa no las repercuta en los precios de sus peajes. Losada tachó de «gran irresponsabilidad» que los populares critiquen dichas subidas, que él atribuye en parte al PP. El planteamiento de la Xunta se ciñe sin embargo a evitar el incremento de un 1 % anual durante 20 años pactada entre el Gobierno de Zapatero y Audasa para amortizar las obras citadas.

«Estoy asombrado. Califican de escándalo las subidas de peajes que aprobaron ellos mismos», insistió en todo caso el delegado del Gobierno, que achacó al PPdeG una sumisión máxima al Ejecutivo central cuando lo ocupa su partido y beligerancia cuando lo hace el PSOE. Además, Losada achacó a Aznar la losa más pesada que sufre la AP-9 con su ampliación de concesión en 25 años más.

El BNG también terció contra la Xunta y su propuesta sobre los peajes, recordando de entrada la decisión del Gobierno popular de alargar la concesión, acusando a mayores al PP de oponerse en el Parlamento a las propuestas nacionalistas para luchar contra «a estafa» de los peajes y reclamar ahora en precampaña su bajada.

La Xunta estudia si es posible retomar la transferencia en las nuevas Cortes 

A la legislatura le quedan en las Cortes apenas doce días, y nadie ve posible que se llegue a culminar siquiera el proceso de presentación de enmiendas a la proposición no de ley de transferencia a la Administración gallega de la titularidad de la autopista AP-9. Las tres peticiones hechas por unanimidad por el Parlamento de Galicia están abocadas a decaer en su totalidad, como todas los demás proyectos legislativos en tramitación pendientes.

Ese es el criterio que transmite al PPdeG sus diputados en Madrid, para adelantar que será necesario activar de nuevo en la cámara gallega la petición de traspaso, que hasta ahora contaba en su tramitación con el apoyo previo de todos los grupos parlamentarios gallegos y en el Congreso de todas las formaciones presentes, excepto Ciudadanos.

Pero pese al criterio generalizado ante la disolución de las Cortes, letrados de la Xunta estiman que sería posible reactivar el trámite desde el momento de remisión de enmiendas, si así lo acepta la Mesa del Congreso salida de las urnas el próximo 28 de abril. Los técnicos legales de la Administración buscan argumentar la validad que aún tendría la aceptación a trámite por parte de la cámara baja de la petición hecha desde Galicia.

Si no fuese así, el Parlamento gallego tendría que volver a consensuar un texto que argumente la petición de transferencia, enviar a Madrid a tres ponentes para defenderlo y someterse a la votación del nuevo Congreso, en el que las encuestas otorgan un mayor peso a C’s y la entrada de Vox, ambas formaciones poco proclives a descentralizar el aparato del Estado.

La Xunta tiene pensado en todo caso, remitir al Congreso y al Parlamento gallego su petición de que sea Fomento quien abone las obras de ampliación de la AP-9 en lugar de sus usuarios.

A botes por la A-6 en el límite de Galicia

Suso Varela

Los conductores que entran y salen por la Autovía del Noroeste se quejan del firme bacheado y de parches que no drenan

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